Paco Torreblanca es el gran maestro de la repostería mundial. La perfección propia de los genios y de los expertos es el rasgo de identidad de sus creaciones. Su trabajo en la cocina es arte, un arte que trasciende el nivel de los sabores. La estética de sus postres se apodera de la atención de quien los mira. A partir de ese momento, el comensal disfruta de una experiencia imborrable.

Cuando uno de sus platos llega a la mesa,  deja embelesado a su destinatario.  Lo observa, lo admira, intenta interpretarlo, tal como se hace frente a una escultura. Luego lo presiente, imagina sabores, texturas, los blandos y los crujientes.

Paco Torreblanca: ¿casualidad o vocación?

Nació en Villena, Alicante, y tiene actualmente 68 años. Si bien sus abuelos eran panaderos, Paco llegó a la repostería casi por accidente. Mientras permanecía en la cárcel después de la Guerra Civil, su padre conoció al afamado pastelero Jean Millet; cuando Paco cumplió 12 años lo mandó a Francia con él.

En Francia, de la mano de Jean Millet, Paco Torreblanca se formó en repostería. Quizá por vocación o por su situación tan especial, esta actividad se transformó en su pasión. Es así que cuando regresó a España instaló en Elba la pastelería Totel, su primer negocio. Este salto a Madrid, marcó su vida; desde allí enviaba sus ya famosos postres a más de treinta restaurantes de toda España.

En España, Torreblanca descubrió las potencialidades de productos típicos de la zona que no utilizaba en Francia. El aceite de oliva y la almendra Marcona del Mediterráneo se integraron a los chocolates y a los azúcares de caña o de remolacha. Y se convirtieron en los pilares de su repostería.

Torreblanca

Tentaciones creadas por Paco Torreblanca

Su amigo Quique Dacosta ha dicho que “su arte no es efímero, es histórico”. Con estas palabras se refería a Paco Torreblanca. Es muy certera esa afirmación, pues las obras de Paco nacen para permanecer en el recuerdo, en la historia.

La textura del azúcar, el ámbar cristalino del caramelo, el relieve del azafrán, las formas caprichosas de la nata en el plato, son componentes de cada pieza. El chocolate es una preferencia evidente en este gran maestro pastelero, es la materia prima estrella de sus creaciones. A veces es su piedra base que se abre a la cuchara y al cincel. Otras veces, es el río que envuelve y se funde con otras materias.

En su pastelería decorada en blanco, sus estanterías exhiben las joyas de su orfebrería gastronómica. Bombones rellenos de canela y coco, nougat de pistachos con mousse de avellanas, tartas perfectas, flan de castaña y pasteles exquisitos son imágenes irresistibles.  Y qué decir de su extraordinario panettone.

Paco Torreblanca maneja unas mil quinientas materias primas diferentes. Planea sus pasteles, sus postres, sus tartas como lo hace un arquitecto. Su mundo gastronómico es diferente a todos, pues Torreblanca siempre se adelanta a su tiempo.

¿Su secreto? “Busco el equilibrio no sólo del sabor, sino también entre las texturas de los elementos que componen un dulce. Combinaciones de blando, esponjoso, crujiente con el fin de sorprender y estimular el paladar”. Con estas palabras el gran maestro Paco Torreblanca define su visión de sus proyectos.

Los premios y reconocimientos

Muy pronto los reconocimientos comenzaron a llegar a su vida. Algunos de estos premios son:

  • Medallas de Oro en Maicop, en 1979 y en 1981.
  • Medalla de Oro en Alimentaria, en 1980.
  • Premio al Mejor Maestro Artesano Pastelero de España, en 1988.
  • Premio al Mejor Pastelero de Europa, en 1990.
  • Premio al Mejor Pastelero de Postres de Restaurantes de España.
  • Gran Premio de la Academia de Gastronomía Española.
  • Doctor Honoris Causa en Tecnología de los Alimentos por la Universidad Politécnica de Valencia, en 2010.
  • Doctor Honoris Causa en Bellas Artes por la Universidad Miguel Hernández de Elche, en 2013.
  • Premio al Mejor Panettone fuera de Italia, en 2014

A sus 68 años, su creatividad y afán de permanente renovación están intactos. Son un motor que impulsa la vida de este magnífico maestro.

Torreblanca MIlhojas

Industrial

El pastelero del reino

En 2004, Torreblanca recibió un reconocimiento muy especial. El palacio real le encargó la tarta de bodas del príncipe Felipe con Letizia Ortiz.  Una gran responsabilidad y un enorme orgullo fue recibir este honor.

Planeó muy bien esta obra magna, sabía cuánto se jugaba con ella. Pero más que por la fama, lo movía el interés de satisfacer a sus clientes; sentía que no podía defraudar tamaño voto de confianza.

Y así surgió la célebre ‘Gianduja real’, un postre histórico. Para decidir qué hacer, investigó los gustos del heredero de la corona, fiel seguidor del chocolate amargo. El maestro ideó varios postres y se reunió con la pareja para que los probaran. Pero aunque todos cautivaron al príncipe,  ninguno conformó del todo a la futura Reina de España, quien prefería los postres de leche y avellanas.

A partir de la fusión de las preferencias de ambos cónyuges, surgió la Gianduja Real, elaborado con una mezcla de chocolate con leche y avellanas. El postre fue todo un éxito, y el maestro fue ovacionado en la boda.

Una siembra generosa

En la actualidad Paco Torreblanca es aplaudido por todo el mundo en sus presentaciones en conferencias, demostraciones y libros.  Se ha propuesto divulgar sus conocimientos, para que no se pierdan cuando él ya no esté. Algunas de sus publicaciones: ‘Deja sitio para el postre’, ‘Panes con oficio’, ‘Paco Torreblanca’.

El último de los mencionados, ‘Paco Torreblanca’ fue premiado como el Mejor Libro de Postres del Mundo 2003, y ya lleva tres ediciones. La obra incluye postres en plato, tartas, bizcochos, decoraciones, bombones, piezas artísticas, masas tradicionales. Es un libro que se ha vuelto de cabecera para profesionales y gourmets de todo el mundo.

Pero su afán de entrega no termina con sus libros. La Escuela Torreblanca recibe a iniciados y profesionales que buscan perfeccionarse en todo o en alguna de sus especialidades. Lo acompañan sus hijos; Jacob y David.  Siempre trabaja con grupos reducidos, y su contenido incluye un recorrido por pastelería, bollería, chocolatería y caramelo.  Una excelente oportunidad para quienes aspiren a formación de calidad.

La pastelería de Paco Torreblanca tuvo, tiene y seguirá teniendo un estilo inconfundible e inimitable. El gran maestro es un referente internacional.