El restaurador que aspira al éxito sabe que la experiencia del cliente es el foco central de la propuesta de un restaurante. El menú, el servicio, la decoración y el diseño del local, la comunicación, son medios para alcanzar el objetivo superior que es provocar en el cliente una experiencia que satisfaga o supere sus expectativas.
Todo debe planearse y realizarse para lograr que el restaurante se convierta en un escenario en el que el cliente sienta que vive momentos conectados con emociones positivas que lo inviten a volver. La rentabilidad es la consecuencia natural de este proceso.
En este sistema en el que se integran diversos factores para que el cliente viva decida permanecer y volver, el diseño del local es determinante. Un comensal que se siente cómodo en el restaurante, alarga su estancia y consume más. Además, aumentan las probabilidades de que vuelva y se transforma en un agente de marketing mediante el boca a boca.
Tabla de contenidos
¿Cómo influye el diseño del restaurante en la experiencia del cliente?
Cuando se piensa en el diseño del restaurante, no solo hay que atender a la estética. También son parte esencial del diseño los factores funcionales y estratégicos que buscan crear una experiencia agradable para el cliente y, al mismo tiempo, facilitar la operativa para agilizar el servicio.
Es fundamental planear un diseño interior que se diferencie de la competencia y que plasme la identidad del restaurante. En términos generales, es importante lograr el equilibrio y la armonía entre la estética y la funcionalidad.
Aspectos que hay que tener en cuenta para diseñar el restaurante
Distribución del espacio
La visita al restaurante comienza en el momento en que el cliente llega a la puerta. Ese primer contacto físico condiciona su estadía. El acceso atractivo y despejado invita al cliente a ingresar al local. La limpieza, la iluminación de la entrada y hasta el aroma que se percibe son señales que predisponen al comensal a sentirse cómodo o a desconfiar.
Un espacio bien organizado favorece una circulación fluida y reduce tiempos de espera. Estas condiciones invitan a permanecer y a consumir, por lo que aumentan las ventas.
Uno de los aspectos esenciales en la organización del espacio es la ubicación de las mesas. Mediante la distribución del mobiliario es ´posible optimizar el número de clientes que pueden ser atendidos al mismo tiempo.
La ubicación de las mesas y sillas debe permitir que los clientes se muevan con comodidad. La distribución del mobiliario debe generar espacios que se adapten a los diferentes perfiles de clientes.
Es recomendable ofrecer mesas íntimas para parejas, zonas más amplias para familias y grupos, áreas más expuestas para los clientes que prefieren el ruido y el movimiento.
El mobiliario se dispondrá de modo que facilite el movimiento fluido del personal. Los camareros deben poder desplazarse sin obstáculos para que el servicio sea más rápido y organizado. De esta manera se contribuye a la satisfacción del cliente y a la rotación de mesas.
La ubicación de vitrinas y expositores de postres o de bebidas, en zonas visibles y de paso obligado de los clientes, puede favorecer las ventas.
Iluminación
Está demostrado que la luz juega un papel muy importante en el estado de ánimo y en la percepción de la comida por parte de los clientes. El entorno agradable potencia los sentidos y enriquece la experiencia en su totalidad.
La intensidad de la luz debe adaptarse al concepto del restaurante y al tipo de experiencia que pretende ofrecer. La iluminación cálida y suave transmite sensación de confort, intimidad, relajación. Es propicia para largas estadías. Generalmente se potencian las ventas de postres, cafés, bebidas. Los restaurantes de comida rápida, que promueven la rotación de las mesas, suelen ambientar con iluminación más intensa.
La utilización de distintos tipos de iluminación contribuye a que el cliente permanezca y consuma. Combinar una luz general que garantice comodidad visual con iluminación focal para destacar mesas, elementos decorativos, determinados productos, es una estrategia para captar y dirigir la atención del cliente.
La luz en las mesas tiene mucha importancia para que el cliente valore la presentación de los platos. Si está bien elegida, mejora los colores y favorece el aspecto de la comida, que resulta más tentadora.
Las áreas de paso, la cocina y la barra necesitan una visibilidad adecuada para garantizar la operativa eficiente y segura.
La iluminación contribuye también a las fotografías que los clientes difunden en las redes, con las que indirectamente se promociona al restaurante. La musicalización, la acústica, la climatización y renovación del aire, son otros factores que contribuyen a un diseño del local que favorece las ventas.
Datos y estudios
Existen estudios acerca del impacto del diseño de interiores en la rentabilidad de los restaurantes. Una investigación de la Universidad de Oxford descubrió que un ambiente de trabajo bien diseñado puede aumentar la productividad y la rentabilidad en un 32%.
Por su parte, la National Restaurant Association de Estados Unidos observa que el diseño de interiores influye en un 63% de las decisiones de los clientes cuando eligen volver a un restaurante. Aumenta el boca a boca y las reseñas positivas.
Mediante la distribución del mobiliario es ´posible optimizar el número de clientes que pueden ser atendidos al mismo tiempo. La ubicación de las mesas y sillas debe permitir que los clientes se muevan con comodidad.