Jamie Oliver se ha transformado en una gran figura de la cocina, que reúne dos facetas interesantes y complementarias.  Jamie hace y difunde, crea y acerca a la gente a su vida y a su estilo.  Y como resultado de esa variedad, su presencia se agranda en el ambiente gastronómico y  se arraiga en la gente. Su vida gastronómica estuvo marcada por experiencias de aprendizaje que fueron moldeando su personalidad y su estilo.  Y paso a paso lo transformaron en una de las grandes figuras actuales de la cocina.

La vida de Jamie Oliver

Nació en el Reino Unido en mayo de 1975.  Inició su contacto con la gastronomía en el pub de sus padres. Cuando apenas tenía 8 años, ayudaba en la cocina, y servía la comida en el local.  Así comenzó su aprendizaje de cocina y de trabajo. 

Su dislexia no le impidió avanzar. Y aunque no logró leer un libro completo hasta los 38 años, se formó en el Westminster Catering College. Pero su mejor escuela fue la vida. Aprendió en acción, en contacto con algunos grandes del mundo cuyas lecciones internalizó vorazmente.

Su primer trabajo fuera del entorno familiar, fue en el restaurante de Antonio Carluccio, con el que aprendió los secretos de la pasta y el pan. Allí tomó contacto y aprendió la cocina italiana. Allí conoció a su mentor, Gennaro Contaldo. 

Más tarde se trasladó a Londres, y trabajó en el restaurante ‘The River café’, donde se involucró con la cocina mediterránea. Allí lo descubrió la BBC. Su carrera mediática comenzó cuando tuvo participación en un documental sobre el restaurante, llamado ‘Navidad en el River Café’. Gracias a esta actuación, descubrió su talento frente a las cámaras. Y lo supo aprovechar, por cierto.

Jamie Oliver

Éxito tras éxito

Una cadena de éxitos televisivos que acompañaron su crecimiento en la cocina, transformó su vida.  Tuvo a su cargo un programa de televisión ‘The naked Chef’, y escribió tres libros de recetas que fueron destacados en ventas.

Cocinó para el primer ministro Tony Blair, fue cara de una cadena de supermercados, protagonizó series documentales de cocina. Y el éxito lo acompañó no solo en su rol mediático, sino en la gastronomía en sí misma. Fundó más restaurantes.

Involucrado con la tendencia que promueve la alimentación saludable, creó una campaña llamada ‘Feed Me Better’, aliméntame mejor. Su objetivo era educar a las familias y a los niños para mejorar los hábitos alimenticios. Siempre se preocupó por los jóvenes, y generó oportunidades de entrenamiento para los desfavorecidos.  Se forjó realmente una figura inspiradora, por su propia vida y por las causas que lo comprometían.

Fue un empresario exitoso, pero llegó el día en que sus negocios de restaurantes tuvieron problemas, y la cadena entró en concurso de acreedores.  El chef intentó salvarla con su fortuna personal y acusó al brexit de esos problemas.

El estilo de Jamie Olivier en la cocina

Espontáneo y natural, tanto en sus actitudes y reacciones como en su forma de vestir, Jamie atribuye su éxito a que siempre se mostró tal como es. Se define a sí mismo como un tipo común, un apasionado de la cocina.  Y sabe que a la gente le gusta eso.

Jamie Oliver

Inventar, probar, crear  divertirse al hacerlo, es su rasgo de identidad que marca su estilo de vida.  No se preocupa demasiado por los detalles, sino que vive apasionadamente cada proceso en la cocina. Sabores, aromas, texturas, de eso se trata la cocina de Jamie. Y con esas variables juega y crea.

La cocina italiana y la cocina oriental son sus especialidades. En sus preparaciones no faltan las hierbas aromáticas y las especias. El chili es uno de los ingredientes imprescindibles en sus recetas. 

Polémico y controversial, no se guardó nada. En 2013 demostró que Mc Donalds lavaba la carne con hdróxido de amoníaco, Tuvo problemas legales por eso, pero finalmente, la cadena americana cambió la receta.  Y como efecto colateral, otras cadenas han eliminado también el uso de sustancias químicas.  Todo por esta denuncia pública.

La solidaridad es un rasgo distintivo

La solidaridad y su preocupación por los jóvenes siempre han estado presentes en su vida y en su trabajo.   Afirmando el concepto de que la gastronomía es también una herramienta para la transformación social,  Jamie intentó ayudar a los jóvenes vulnerables.

En sus restaurantes ‘Fifteen’ ofreció capacitación laboral a los jóvenes con dificultades de integración. Fueron restaurantes escuelas, en los que muchos jóvenes sin oportunidades naturales, encontraron una opción de vida y la formación para realizarla. El primero funcionó en Londres, pero luego traspasó fronteras. Con el mismo concepto solidario abrió restaurantes Fifteen en Ámsterdam y Melbourne.

Asimismo, como una muestra más de que el cambio se logra haciendo y no solo hablando, desarrolló su proyecto ‘Ministry of Food’. Con esta propuesta ofrece formación básica para aprender a cocinar platos saludables.

El triunfo detrás del fracaso

En mayo de 2019 el imperio pareció desmoronarse. No fueron suficientes ni su éxito televisivo, ni su excelente cocina ni los 14 millones de euros que invirtió para reflotar el negocio.

Ocurrió un desastre inesperado. El cocinero más mediático del Reino Unido anunció el cierre de sus restaurantes. El chef destrozado por el impacto del fracaso económico, lamentó lo sucedido.  Agradeció emocionado a tu equipo de trabajadores por su empeño y por acompañarlo en la búsqueda constante de  lo mejor.

Por la intensidad de su vida,  por su cocina sencilla e imaginativa y por su afán solidario, Oliver se ha labrado una enorme fama en todo el mundo conquistando crítica y público. Este es su gran éxito.