La reapertura del restaurante durante el coronavirus ha sido motivo de alegría y de esperanza, para cada restaurador.  Pero también es un enorme desafío. Si las cosas no se hacen bien, si no se garantiza seguridad, el desastre puede ser fatal.  Las personas necesitan sentirse protegidas. Consciente o inconscientemente están alertas a las medidas de protección  que tanto se han difundido.   Y cuando los clientes deciden salir, lo hacen con mucho recelo y bastante temor.

La generación de confianza es el reto. Confianza en que el restaurante durante el coronavirus protege a sus clientes y es ambiente seguro. Confianza en que el local ha hecho todos los esfuerzos para que su público tenga la mejor experiencia, libre de riesgos y con excelentes propuestas.  Y junto a la confianza, el incremento de la rentabilidad es la gran meta. 

Consejos para una gestión eficaz del restaurante durante el coronavirus

Hay que redoblar esfuerzos. Es necesario  detener la marcha y sentarse a replantear el restaurante durante el coronavirus.  Seguramente, muchos proyectos y planes quedarán detenidos esperando la ocasión propicia. Es probable que haya que modificar mucho, desde el mobiliario y la ambientación hasta la propuesta gastronómica.  Pero es imprescindible hacerlo. De un buen proyecto de reapertura, dependerá el éxito y la posibilidad de mantenerse en el mercado.

Coronavirus y restaurantes

Algunos puntos especialmente sensibles a los que atender:

Respetar estrictamente el protocolo de seguridad

Determinar con exactitud el aforo y hacerlo cumplir es una condición muy importante. A esto se suma la atención  a las disposiciones con respecto a higiene y distancia de seguridad.  Si no se cumplen las restricciones, el efecto en los clientes puede ser muy perjudicial para el negocio

Mantenerse fiel a la marca

Si es preciso, hay que redefinir la identidad de la marca y ajustar los propósitos.  Lo fundamental es  demostrar principios y valores  que satisfagan las necesidades de las personas. ¿Qué quiere ver la gente en una marca en estos tiempos de crisis? ¿A qué están atentos los clientes? A las respuestas frente al coronavirus, al espíritu de solidaridad, de protección, a la empatía. Es tiempo de valores, más que de productos, y esos valores tienen que impregnar la marca.

Atender y cuidar al equipo

Quizás los empleados se vean como un gasto que atenta contra la rentabilidad. Pagar sueldos e impuestos es duro, pero el equipo es fundamental. Es necesario mantener conectados a los empleados, para involucrarlos con la situación.  El restaurante debe trabajar seguro de que los empleados son conscientes de los procesos para reducir los riesgos de contagio. Y esto vale tanto para cuidarse ellos mismos como para cuidar a los clientes.  Es fundamental escuchar lo que el equipo tiene que decir. Ellos son los que están en contacto con los clientes y los que perciben cómo se sienten.

Estar actualizado, informarse de las innovaciones aplicables al restaurante

Día a día, surgen nuevas ideas y la tecnología avanza. Estar al tanto de cómo resuelven otros restaurantes la situación, es muy importante. Lo que otros hacen puede servir de ejemplo para poner en práctica en nuestro propio negocio. En el área legal y contable, también es conveniente conocer las novedades, pueden surgir planes o programas que nos favorezcan.

Restaurantes ante el Coronavirus

Restablecer los vínculos con los clientes de antes y captar nuevos

Es necesario reinstalar los contactos con los clientes, pero hay que planear la estrategia. La empatía debe prevalecer sobre lo comercial.  El cliente debe ver que el restaurante está preocupado por la situación, por su bienestar, por solucionar alguno de sus problemas.

El cliente se ha habituado a la virtualidad y es allí donde espera.  Por lo tanto, es momento de revisar. ¿Qué se debe cambiar en la página web? ¿Cómo encarar las publicaciones en las redes sociales?  El camino para llegar a este cliente del restaurante durante el coronavirus son los canales online.   Por todo ello, es imprescindible fortalecer la presencia del local en internet.

Instalar la evaluación permanente de los resultados

La gestión del restaurante es como una balanza, en un platillo están los clientes satisfechos y en el otro la rentabilidad. El objetivo es que ambos  estén equilibrados. Hay que ser muy cuidadoso, porque suele pasar que por aumentar la rentabilidad,  se perjudica la satisfacción de los clientes. En este equilibrio debe estar la mirada atenta del gestor.

Desarrollar nuevas formas de generar ingresos

Aunque el restaurante esté abierto, el aforo reducirá las ganancias. Por eso, es aconsejable desarrollar  otros métodos para complementar las pérdidas que provocan las restricciones.  La modalidad take away  es efectiva y no implica inversiones especiales.  Los kits de ingredientes son también otra opción.  Las ofertas y descuentos especiales son efectivos para fidelizar clientes y atraer otros nuevos.

Replantear el marketing

Las necesidades del público objetivo han ido cambiando, los intereses y el foco de las miradas también cambió.  Por lo tanto, habrá que revisar las estrategias y las acciones de marketing.  El interés no es tanto el mejor plato al mejor precio, sino que los contenidos deben apuntar a los valores que se han revitalizado con el coronavirus.  El cliente tiene que sentir que el restaurante es un lugar seguro, tan seguro como su propia casa.

Apostar a la tecnología

La tecnología es una gran aliada del restaurante durante el coronavirus.  Ha hecho posible mantener vivos los vínculos, y seguir en contacto con los clientes.  Y en momentos de la reapertura, juega un papel muy importante en el local.  Es posible incorporar tecnología para desinfección, para control de clientes a la entrada, para las comandas, para los pagos. Es decir, se trata de una herramienta que evita contactos de persona a persona.   Estas innovaciones no solo serán útiles durante el coronavirus, sino que permanecerán y se podrán usar siempre.

Abrir la cabeza y ser creativo

En la creatividad está la clave para gestionar tu restaurante durante el coronavirus. Por ello, hay que mantener la cabeza abierta a las nuevas ideas, aunque parezcan disparatadas. Es momento de innovar, de probar opciones, de buscar lo nuevo.

Al andar se hace camino, dice el poeta. Y en el caso de la gestión del restaurante durante el coronavirus, es así.  La evaluación y la información permanente de los resultados, son herramientas fundamentales para adaptarse a la nueva realidad.