En tiempos de coronavirus, la gestión del restaurante es el eje que hace posible la recuperación y el éxito del negocio. En ella se centran las estrategias y el tejido de acciones que determinan los buenos resultados. Una buena gestión coordina todas las secciones del negocio, y determina la fluidez del sistema.  Nada debe quedar fuera de la mirada del gestor y su plan. Y esto incluye la cocina, el servicio al cliente, la contabilidad y finanzas, los recursos humanos, el marketing, la higiene y desinfección, y un gran etcétera.

El coronavirus ha provocado  en los clientes necesidades y exigencias diferentes que el restaurante debe satisfacer. Y es misión del gestor ajustar el proyecto y mover las estructuras para adecuarlas a la nueva situación. Los nuevos desafíos exigen creatividad y seguramente muchos cambios para evolucionar en el nuevo contexto. ¿Cómo es la gestión de tu negocio en estos momentos, con el covid-19? ¿Crees que podrías mejorarla?

Tips para gestionar el restaurante en tiempos de coronavirus

¿Qué hacer? Seguramente el gestor entiende que hay cosas que tienen que cambiar, pero se pregunta por dónde empezar. Si está muy involucrado con el proyecto tal como venía funcionando hasta el coronavirus, es posible que no le sea fácil generar nuevas ideas.  Pero debe hacerlo, es necesario abrir la cabeza y poner en marcha la imaginación.

A continuación, vemos algunas sugerencias:

1- ¿Cómo está funcionando el restaurante?

El primer paso es realizar una evaluación del restaurante. Es conveniente trabajar con el equipo, porque los trabajadores aportarán su visión de la situación. A partir de esta evaluación de cada sección se detectarán los aspectos que se visualizan como desajustados a estos tiempos de coronavirus. ¿El menú es el adecuado? ¿Qué han hecho otros restaurantes del mismo estilo? ¿Qué hay que hacer para ajustarse al protocolo de seguridad dispuesto por el coronavirus?

2- ¿Qué preguntan los clientes?

Analizar minuciosamente qué preguntan los clientes en las redes sociales, en la web o por teléfono, permitirá detectar qué están necesitando. Este análisis es fundamental para entender las expectativas del público objetivo. ¿Las consultas se centran en el menú, en los precios, en las medidas de seguridad e higiene? ¿Preguntan si hay servicio take away o delivery? ¿Consultan sobre las características del salón?  El conocimiento de qué quiere el público es un punto central para la gestión.

Restaurantes y coronavirus

3-  Replanificar el funcionamiento

Una vez que se tenga clara la situación del restaurante en relación a los clientes y al contexto marcado por el coronavirus, será momento de rearmar el proyecto. Seguramente las medidas para que los clientes se sientan seguros tendrán que acentuarse. La higiene y desinfección, el distanciamiento social, la reducción del contacto entre personas, son medidas imprescindibles en las que hay que trabajar. 

4-  Apostar a la tecnología

La tecnología ha sido la gran protagonista del mundo en esta época de coronavirus. Y aunque el Covid 19 deje de existir, los dispositivos tecnológicos seguirán cumpliendo funciones, porque han mostrado su utilidad. Incluir tecnología en todas las áreas del restaurante mejorará la gestión.  Cartas digitales, sistemas de comandas a distancia, cobros contactless, son algunos ejemplos.  Trabajar con un software adecuado de gestión, facilitará la tarea, optimizará la administración de los recursos humanos, la contabilidad y las finanzas, el control del inventario. Además, proporcionará datos de gran valor para la toma de decisiones.

5- Mantener al equipo contento e involucrado

Un equipo eficiente de trabajo supone involucramiento con la propuesta y trabajo conjunto. Y para lograr esta sinergia hace falta trabajo y estrategia. Por lo tanto, si el restaurante tiene un equipo confiable y eficiente, retenerlo y fortalecerlo es una prioridad.  Para ello hacen falta medidas tanto de protección de salud como de reconocimiento. Los empleados también tienen miedo del coronavirus, por lo que hay que insistir en el plan de prevención y cuidados. Asimismo, es importante que sientan que el restaurante los valora y que está dispuesto a mantenerlos en sus fuentes de trabajo. Y si hay modificaciones en horarios o condiciones de funcionamiento, será bueno ajustar sus tareas para que sigan en la empresa.

6- Reducción del menú y control de existencia

La economía y la rentabilidad sigue siendo el faro de la gestión, por lo tanto hay que trabajar en la reducción de costes.  Un camino que puede resultar útil es la revisión del menú. Reducir el número de platos aliviará las compras de insumos. Si el restaurante trabaja con take away o delivery, esos platos deberán ajustarse a las condiciones del traslado.

Es importante controlar la despensa y usar todo aquello cuya fecha de caducidad esté próxima.   Será necesario reprogramar las compras, para evitar adquirir productos que caduquen rápido, lo que será una importante medida de economía.

7- El takeaway y el delivery

Si todavía no están en marcha, es urgente incorporar estos servicios. Los clientes se han acostumbrado a pedir comida a domicilio o a pasar a recogerla por el restaurante y comerla en casa. Por lo tanto, si no se dispone de estos servicios, el  negocio se pierde ventas. Organizar el takeaway y el delivery exige tener en cuenta varios aspectos que el gestor debe considerar. La organización del sistema de pedidos, de la cocina, de las entregas, el packaging, la distribución, son aspectos claves.

8- El marketing pone al restaurante en el escenario gastronómico

La gestión en contexto de coronavirus debe  considerar al marketing como una herramienta imprescindible para el éxito. Sin marketing no hay presencia, y sin presencia el restaurante será invisible. De poco servirán todas las medidas para adecuar el restaurante si la gente no las conoce. Por lo tanto, hay que invertir en marketing. Las estrategias insistirán en la seguridad del local, en los buenos precios, en el cuidado de la salud, y en todos aquellos aspectos que se hayan detectado como valiosos para los clientes.

La gestión de un restaurante en tiempos de coronavirus obliga a una actitud alerta y dispuesta a permanentes cambios para ajustarse a la realidad del momento. La incertidumbre es la constante, y estar preparado para el cambio puede hacer la diferencia.

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