El calor estival pronto dejará lugar al fresco otoñal, el calendario así lo indica y la temperatura lo va haciendo sentir. Sin embargo, perduran en los mercados esas frutas frescas del verano.  La sandía es un ingrediente que se puede aprovechar.  Mantener durante unos días más las recetas de sandía para el restaurante, permitirá ofrecer a los comensales frescura, color y reminiscencias veraniegas que seguramente sabrán apreciar.

¿Por qué las sandías son un buen ingrediente para el menú del restaurante?  Demás está decir que su fresco sabor y su color son atractivos en tiempos en los que el cuerpo pide alimentos frescos. Pero también hay motivos nutricionales por los que las recetas de sandía siempre están vigentes.

Es la fruta que más agua contiene, dato importante, pues el organismo requiere del aporte de agua. Esta acuosidad favorece las dietas hipocalóricas que ayudan a perder peso. Destaca, además, por su buen contenido de fibra, potasio, fósforo, calcio, vitamina A y C, indispensables para el equilibrio orgánico.  Tiene un bajo contenido energético, y un valor apreciable en minerales.

Por su composición, los expertos en nutrición consideran que integrar la sandía en la dieta es beneficioso para  el corazón y la hipertensión. Además, es un relajante natural que elimina la fatiga muscular y nerviosa.

Todas estas virtudes de la sandía deben darse a conocer en el restaurante para acompañar un menú en el que la sandía sea protagonista.

El verano permanece en el restaurante con estas recetas de sandía

Sin el calor agobiante, los platos con sandía permitirán que los comensales sigan viviendo experiencias placenteras.  Presentamos cinco recetas con sandía que  permitirán aprovechar esta fruta que se despide de los mercados.

Gazpacho de sandía

Un delicioso gazpacho de sandía es una excelente propuesta para un almuerzo o una cena. Especial para estos días en los que se siente el calorcito todavía, es una receta de sandía que entusiasmará a muchos comensales.

La combinación del dulzor de la sandía con la suave acidez del tomate, aromatizada con la albahaca, brinda un sabor muy especial y agradable a este gazpacho.

Para prepararlo se necesitan 500 gramos de sandía fresca y con buena consistencia,  pelada y sin semillas,  500 gramos de  tomates pelados, unas hojas de albahaca fresca, 250 gramos de yogur natural, una cucharada de  vinagre, 3 cucharadas de aceite de oliva,  sal y aceitunas negras para decorar. 

Se prepara en pocos minutos. Se procesan en licuadora o procesadora todos los ingredientes y ya estará listo.  Es conveniente conservar el gazpacho en heladera hasta el momento de servir.

Al emplatar, se puede decorar con aros de aceitunas negras o con hojas de albahaca. El contraste de colores será perfecto para completar este plato.

Festival de ensaladas de sandía

Las ensaladas siguen muy vigentes en la carta del restaurante. 

Sandía, pepino y queso

 Exquisita y original combinación, esta receta de ensalada de sandía, pepino y queso atrapará la atención de muchos comensales. Combina los sabores frescos y delicados de la sandía y el pepino con el toque cremoso del queso fresco.  Queda muy bien con un toque de apio y hojas de menta.

Para prepararla, se cortan en cubos pequeños los tres ingredientes básicos y se mezclan.  El complemento ideal será un buen aliño o salsa balsámica con un toque de semillas.

Sandía, aguacate y rúcula

Mezclar en un bol dados de sandía con rúcula cortada a mano y cubos de aguacate.  Agregar hojas de hierbabuena picada, aceite de oliva, aceite de sésamo, zumo de lima y sal. También se pueden integrar a la preparación mezclas de semillas y frutos secos, como pistachos, avellanas o nueves picadas.

Resulta visualmente muy estético servir la ensalada en vasos de boca ancha. Lo fresco de las frutas y hojas con el crujiente de las semillas y frutos secos aportará una textura muy agradable al paladar.

Ensalada de sandía

Tartar de sandía, gambas y pepino

Es este un plato muy versátil. Puede servirse como aperitivo presentado en recipientes pequeños de degustación. Pero también es digno de protagonismo en un almuerzo o cena.

En un bol se combinan unos 100 gramos de pepino y 100 de sandía, cortados en brunoise. Se le agrega una cebolla pequeña cortada de igual manera.  Se incorporan las gambas salteadas en manteca y cortadas en trozos pequeños. Incorporar sal a gusto y un hilo de aceite de oliva.

Se sirve bien fresco, por lo que, si se prepara antes,  es conveniente reservar en heladera y aderezar en el momento de servir.

Montadito de sandía, mozzarella y anchoa

La suavidad de la sandía se une al sabor intenso de la anchoa y a la cremosidad de la mozzarella para crear un plato sorprendente.

Para preparar estos montaditos se necesitan discos de sandía del tamaño que se desee. Pueden cortarse con un cortapastas o con el filo de un vaso.  Sobre cada rodaja de sandía, se monta un disco de mozzarella. Encima se ubican trozos de filetes de anchoas enrollados.

Un aporte fundamental para este plato es el aderezo.  En un bol, colocar 6 tomates secos picados, un poco de aceite de oliva, 2 cucharadas de almendras molidas, 4 hojas de albahaca picada fina y el zumo de un limón. Mezclar bien todos los ingredientes. El aliño debe prepararse con anticipación, para que en el momento de aplicar al montadito los sabores se hayan integrado.

Ya en el plato en el que se servirán, se bañan los montaditos con el aderezo. Se sirven bien fríos.

Estas recetas son solo sugerencias de combinaciones que permiten lograr platos originales y frescos para despedir la temporada de verano.  El cocinero dará vuelo a su imaginación y logrará innovaciones, porque la sandía es un ingrediente muy noble y amigable.

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