Los restauradores hacen esfuerzos de todo tipo para sobrevivir durante el coronavirus. La reactivación de los negocios supone nuevos retos que es imprescindible afrontar. Más allá de los protocolos y de las restricciones establecidas a nivel gubernamental,  se hace necesario innovar para adaptarse a la realidad que se instaló durante el coronavirus. ¿Tienes preparado tu restaurante para estos cambios? ¿Te gustaría conocer nuevas experiencias para adaptarte a la realidad que está dejando la pandemia de coronavirus?

Constantemente se prueban estrategias y surgen iniciativas innovadoras.   El gran desafío es ofrecer seguridad a los clientes y esa no es tarea fácil. Asegurar el distanciamiento social, el ambiente limpio y ventilado, el menor contacto material y físico, son puntos clave.

Los picos de la pandemia y algunos rebrotes mantienen atemorizadas a las personas.  Y es real que el riesgo todavía existe. Por lo tanto, no se puede esperar, porque esta situación no pasará en el corto plazo.  El restaurante que quiera mantenerse vigente durante el coronavirus, tiene que actuar ya.

Estrategias que funcionan en el restaurante durante el coronavirus

Restaurantes y coronavirus

El foco de las ideas y acciones está en cómo mantener activo el negocio sin exponer a los clientes al riesgo de la infección. Se trata de hacerlo y de difundir que se hace. Ambos objetivos tienen que marchar juntos para que las estrategias resulten.  Si el restaurante se esfuerza por organizar todo para asegurar la salud, pero la gente no se entera, no tendrá los resultados esperados.

La tecnología es una herramienta imprescindible

La tecnología y la digitalización han sido grandes protagonistas durante el coronavirus.  Demostraron su utilidad a nivel familiar para mantener la comunicación y para facilitar el aprovisionamiento. La gente se acostumbró al uso de sus Smartphone y de otros dispositivos tecnológicos.

  • En el restaurante, la automatización de procesos y el uso de dispositivos digitales se va adoptando con buena aceptación.  Cartas digitalizadas, acceso al local por un portal de desinfección,  pagos digitales, evitan contactos entre personas y con objetos contaminantes.
  • El tratamiento del aire del establecimiento con ozono y la luz ultravioleta mostraron también su efectividad.  Ambos mecanismos desinfectan el ambiente, el mobiliario, los utensilios y hasta los productos comestibles eliminando bacterias, virus y otros patógenos.
  • La tecnología ha sido el vínculo que mantuvo unidos a algunos restaurantes con su público. Ha surgido con fuerza el delivery y muchos sobrellevan la crisis gracias a esta modalidad.  Internet y los dispositivos digitales son los medios básicos para acercar el restaurante a los potenciales clientes.  El marketing debe impulsarse, porque las personas tienen que conocer que el restaurante es seguro.  Por tanto, además de mostrar la carta y los precios, el énfasis estará en la seguridad sanitaria.

El control de los clientes

Una medida que está en marcha en todos los ámbitos de la actividad es el control de temperatura. La temperatura superior a los 38º puede ser síntoma de coronavirus.

Existen varios tipos de termómetros a distancia para esto, algunos son manuales y exigen una persona que los manipule. Otros son automáticos y basta que el cliente acerque su cara para que el aparato capte su temperatura.  Es una medida que también contribuye a reducir el riesgo de que surja un brote en el restaurante.

Las ‘burbujas sociales’

El concepto de ‘burbuja social’ tuvo origen en Nueva Zelanda, un país que controló muy bien la pandemia. Para aplacar la ansiedad de la gente harta del confinamiento y de la soledad,  la burbuja social permitió ampliar el contacto social minimizando los riesgos de contagio.

Las estrategias que mejor funcionan durante el coronavirus

La idea base es que las personas continúan en la ‘burbuja’ de su hogar, pero pueden expandirla incluyendo a otra parte de la familia o a cuidadores. La condición es que vivan en el mismo pueblo o ciudad. De esta manera, el contacto físico es reducido y, si hay infectados,  los contagios se controlan mejor porque están dentro de la burbuja.

Esta idea fue adoptada por algunos restaurantes. Para llevarla a cabo instalaron cabinas transparentes dentro del local que permiten mantener el aislamiento de cada grupo familiar, de cada ‘burbuja’.

Algunos restaurantes de alta gama crearon sus burbujas equipando sus locales con pantallas separadoras de diseño. A la vez que cumplen con su objetivo sanitario, se vuelven parte de la decoración del local.   Los artistas plásticos han encontrado en estas pantallas separadoras una buena forma de mantenerse activos.  Los diseños exclusivos, originales y especialmente creados para el local crean un ambiente acogedor y al mismo tiempo, transmite seguridad.

Las máquinas-robots cocineros

Si bien la robótica especialmente aplicada a la restauración es muy incipiente y está recién mostrándose,  gradualmente los restauradores van descubriendo sus potencialidades.  Interactuar con un robot evita el riesgo del contacto del cliente con camareros, cajeros y otras personas del equipo del restaurante. Y ofrece al cliente cierta sensación de seguridad. Algunos restaurantes que ofrecen comida oriental utilizan robots que manipulan los productos para preparar el sushi, por ejemplo.  A ojos de los clientes, esto es visto como una medida preventiva, porque no hay personas que tengan contacto con la comida.

Robotizar sectores de la cocina es una buena sugerencia. Todo lo que provenga de una máquina  parece más pulcro y aséptico.  Si bien no son aptos para todo tipo de platos, pueden completar la propuesta y captar clientes.

Preservar al equipo

Es esta una condición de primer orden en la reapertura.  Es necesario adoptar todas las precauciones para que los trabajadores se mantengan sanos.    Este tiene que ser un centro de la estrategia de trabajo durante el coronavirus.

Establecer rutinas de desinfección e higiene, medidas para los uniformes, distanciamiento social entre ellos y con los clientes, son acciones básicas que hay que asegurar.  Hay que involucrar a los empleados para que tomen real conciencia de la situación.

Análisis y replanificación

Es momento de revisiones y de replanificación, de tomarse un tiempo para analizar el  negocio. De esta manera, se pondrán en evidencia las fortalezas y las debilidades con las que el restaurante cuenta para afrontar la situación.

Y después de un buen diagnóstico, viene la modificación del proyecto original para ajustarlo a la realidad que ha generado la pandemia.  Los recursos juegan un rol fundamental, ya que seguramente se requerirá inversión.

Si la realidad ha cambiado, el restaurante también debe cambiar.  De nada sirven los lamentos y centrarse en el pasado. Hay que reinventarse para que obtener resultados.