Al abrir un nuevo negocio de comida es necesario tener en cuenta muchos aspectos. Uno de ellos, sin duda muy importante, es elegir el nombre para tu restaurante; este detalle puede ser tan importante como la calidad de la comida.

La tarea no es fácil: hay que pensar en algo original, que sea atractivo para el público y que tenga mucha relación el tipo de local. A continuación, veremos algunas recomendaciones para decidir qué nombre ponerle a un nuevo restaurante.

Analizar bien las ideas

A la hora de poner un nombre a un nuevo restaurante, las ideas no suelen faltar. A veces, antes incluso de haber comenzado el proyecto, la idea del cartel gigante con el nombre ya está en la mente. El nombre puede parecer simplemente perfecto.

Sin embargo, a la hora de tomar esta decisión es importante tener al lado a una persona (o varias) que vea las cosas con mayor distancia, y mucho mejor si son especialistas. Alguien que pueda ayudarnos a reflexionar y tener un criterio más objetivo. Este puede ser el primer paso para no tomar una decisión sin reflexión.

Después es necesario también analizar el nombre desde el punto de vista del cliente. Una palabra o un juego de palabras puede tener mucho sentido para el futuro dueño del negocio, pero no necesariamente para su público. Es por eso que se debe analizar muy cuidadosamente el nombre, para descartar cualquier consecuencia no deseada.

Un nombre para tu restaurante fácil de recordar

Además de pensar en un nombre creativo, divertido y original, uno de los aspectos más importantes es que sea fácil de recordar. En efecto, el nombre también debe ser fruto de un trabajo previo en el que se deberán analizar aspectos como la sonoridad e incluso la estética de la palabra.

Para que contribuya al éxito del negocio el nombre debe ser corto, fácil de pronunciar y fácil de recordar. Estos son tres factores claves que se deben tomar en cuenta.

El nombre del restaurante debe poder decirse, pero también escribirse fácilmente en todos los idiomas, para ayudar a las búsquedas en internet. Es importante además verificar que no tenga connotaciones culturalmente sensibles.

El nombre refleja la personalidad

El nombre de un restaurante refleja la identidad del negocio. Es por eso que al elegirlo se debe pensar en la idea que se quiere comunicar. El nombre debe ser parte de una propuesta gastronómica, de servicio y de entorno. Debe dar inmediatamente una idea clara del tipo de negocio al que se refiere, diferenciándolo de la competencia.

El nombre, el logotipo y el slogan son parte de la imagen corporativa. Y por supuesto deben responder a un mismo concepto; serán la verdadera carta de presentación del restaurante para el público offline y online.

El nombre además tiene que estar dirigido al tipo de público específico que se quiere atraer al nuevo negocio. Si por ejemplo se decide ponerle a un nuevo restaurante un nombre en inglés, es posible que los potenciales clientes no se sientan cómodos a la hora de pronunciarlo. Y ese podría ser un problema para el éxito del local.

Es importante que el nombre del negocio se identifique con el público al que está dirigido. Se debe pensar en el perfil de ese público, por ejemplo en términos de edad, poder adquisitivo e incluso sector geográfico de la ciudad.

Un nombre personal

La mayoría de restaurantes y negocios exitosos tienen nombres que provienen de algo personal que inspiró a sus dueños. Por ejemplo, el mismo nombre del dueño, o algo que tenga que ver con su historia personal y sea por lo tanto único.

El mejor nombre puede ser aquel que esté íntimamente relacionado con el dueño; esto garantizará que el nombre sea original y refleje una personalidad única, que lo diferencie de la competencia. Ello sin duda contribuirá a la singularidad de la marca.

Algunos aspectos formales a tomar en cuenta

Es indispensable proteger legalmente el nombre de un restaurante frente a sus potenciales competidores. Para ello el propietario debe registrarlo en el Registro de Propiedad Industrial.

Y además del establecimiento físico hay que pensar también en el mundo digital. Es por eso que, a la hora de hacer el registro, se debe tener en cuenta que el dominio también esté disponible para poder utilizarlo al crear un sitio web.

También es importante considerar la posibilidad de utilizar el nombre en las redes sociales: Facebook, Youtube, Twitter, Pinterest y sobre todo Instagram. El contacto con los potenciales clientes se hará sin duda en gran parte a través de estas vías.

 

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