El marketing de boca en boca siempre ha sido un factor de peso en el crecimiento de las empresas. Si bien los productos en cierto modo hablan por sí mismos, la gran difusión comienza cuando los usuarios lo recomiendan.

El marketing de boca en  boca parte de la experiencia del cliente. Consiste en motivarlopara que muestre esa experiencia a amigos y familiares.  Es una estrategia que está basada en que las personas confían en otras personas que conocen y tienen cerca.  La compra de un producto o contratación de un servicio siempre parece más segura si la recomendación proviene de una fuente conocida.  Esta ha sido una de las maneras más eficientes que las empresas y las marcas usan para capturar nuevos consumidores.

Malos tiempos para algunas formas de marketing

¿Qué ha pasado con el marketing de boca en boca en estos tiempos marcados por el coronavirus?  Sigue vigente, aunque ha adquirido un perfil un tanto diferente.  En esta etapa de la desescalada, los restaurantes agudizan el ingenio para aprovechar el boca a boca de los pocos clientes que los visitan. 

Muy marcado por las redes sociales, el boca en boca continúa cumpliendo con su función, aunque cuesta más desarrollarlo.  El énfasis del marketing de los restaurantes se focaliza ahora en la seguridad y en la protección de los clientes. Ese es el punto en el que hay que generar confianza; la gente está aterrorizada y, en este aspecto, el marketing de boca en boca juega un rol fundamental.

Restaurantes y coronavirus

Los influencers: el gran recurso del marketing de boca en boca

Los influencers se convirtieron en grandes protagonistas del marketing en internet.  Poco a poco, esas personas carismáticas, que fueron vistas como ídolos representativos de multitudes, han logrado un espacio destacado en el mundo comercial.

Al principio tuvieron un perfil despegado de la rentabilidad y se vincularon con las causas nobles y desinteresadas del mundo. Y algunos todavía mantienen esa línea en sus intervenciones. Pero pronto descubrieron que podían explotar comercialmente sus condiciones y se convirtieron en protagonistas del marketing de boca en boca.

Los influencers durante el coronavirus

Las marcas apostaron por estos influencers, porque parecían generar un acceso más directo a los consumidores.  Sin embargo y al igual que ocurrió con todo el mundo del comercio, la crisis ha afectado a esta relación entre usuarios e influencers.  La inversión en marketing y publicidad se frenó. Las empresas cancelaron o retrasaron las acciones de marketing previstas, y los influencers no escaparon a esta recesión.

Por otra parte, sus presentaciones dejaron de tener efecto directo en los comportamientos de sus seguidores. El confinamiento limitó su presencia en los lugares que querían difundir y tuvieron que quedarse en sus casas, y lo mismo pasó con el público.

En la práctica, aunque el marketing de boca en boca de los influencers cayó en los primeros momentos, las cifras muestran que poco a poco se va levantando. La desescalada lo está poniendo en pie nuevamente. 

Los encargados de marketing vieron en los influencers una posibilidad de difundir empresas, productos y servicios que otros medios no ofrecían. El público se ha vuelto reacio a los contenidos exclusivamente comerciales. Los influencers, creativos y emocionales, naturales y espontáneos, logran poner a los mensajes esa nota de color y de humanidad tan necesaria en estos tiempos.

Portales de reseñas

Un cambio de paradigma del marketing de boca en boca

Los influencers han tenido que adaptar sus estilos y sus contenidos a la situación actual.  Menos glamour y más desinfectantes es la nueva propuesta. El énfasis del marketing se afirma ahora en la seguridad, en la protección. Los intereses de las personas han cambiado. El miedo y la incertidumbre provocaron que la gente comprara casi exclusivamente lo necesario. Comestibles de primera necesidad, productos de limpieza y desinfección, medicamentos, aparatos para hacer ejercicios, son los productos y sectores más solicitados. Sin fiestas, sin salir de casa para trabajar, sin eventos sociales, la ropa y los artículos y accesorios para vestir han quedado rezagados en las listas de compras.

Ante la sensación de posibles carencias futuras, los usuarios de la red tratan de no gastar demasiado. Las empresas encararon sus campañas de marketing focalizándose en aspectos que no eran estrictamente comerciales.  Y los influencers marcharon al ritmo de estos cambios.

De los productos y servicios a los valores

El marketing de boca en boca se apoya hoy en la voz de los influencers que con creatividad e innovación están consiguiendo cumplir satisfactoriamente con su misión. Los seguidores están ahí, aburridos, buscando motivación y hasta compañía durante el confinamiento. A pesar de que el contenido de este tipo de marketing se ralentizó durante unos meses, poco apoco se va reajustando.

Las marcas se enfrentan al reto de encarnar un papel social y responsable que atendiera a las necesidades actuales de los consumidores. Los valores son el centro del marketing, y los influencers tienen que vender sinceridad, transparencia y todo el complemento emocional que la gente necesitaba.

El marketing de boca en boca en manos de los influencers creó workshops y clases que mostraban cómo disfrutar o usar los productos. Y el diálogo, la conversación auténtica entre el influencer y su comunidad, se renovó. 

¿Cómo encauzar el marketing de boca en boca?

La segmentación del público objetivo es un aspecto fundamental del marketing de boca en boca aun en tiempos de coronavirus.  Cuanto más específico sea el público, más concreta será la audiencia. Y con esta base, más sencillo será encontrar al influencer que inicie ese boca en boca prometedor y eficaz. Solo conociendo detalladamente la vida y necesidades de ese buyer usuario, será posible llegar a él y conquistarlo.

No hay duda de que el marketing de boca en boca continúa siendo una estrategia muy eficaz en estos tiempos de crisis. Los contenidos cambian, las cadenas de mensajes cambian, pero la esencia es la misma. Un cliente que convence a otros, el trabajo con influencers es una buena forma de ponerlo en marcha.