La actual pandemia de coronavirus ha tocado a todos los sectores, con la consecuencia del abaratamiento en los precios de muchos productos. ¿Por qué deberías plantearte ir encargando cestas y lotes de Navidad para tus empleados este año? Además de por los efectos de motivación que producirá en ellos, por un aspecto puntual de esta situación actual: porque los precios están más baratos.

Motivación post coronavirus

Las cestas de Navidad estarán más vigentes y plenas de sentido que nunca en este año.  Un año que ha estado marcado por la tristeza, la desesperanza, la incertidumbre. Un 2020 en el que el mundo se detuvo casi por completo a partir de aquellos días en que el coronavirus comenzó a invadirlo.  Infiltrándose silenciosamente y sin otro cómplice que el propio ser humano, el COVID 19 avasalló fronteras y riquezas.  Se impuso en todos los rincones mostrándole al hombre que su pretendida superioridad se desmoronaba en un abrir y cerrar de ojos.

La incertidumbre sigue ensañada con la gente. El tiempo pasa, el virus sigue amenazante. Las fiestas tradicionales navideñas se ven cada vez más cerca, y las personas comienzan a inquietarse. ¿Cómo  celebraremos la Navidad? ¿Habrá fiestas y alegría? ¿Será una Navidad apagada y sin luz?

Solo hay una certeza: es el ser humano el que le pondrá la energía y el optimismo que la Navidad necesita. No podemos permitir que el coronavirus controle también nuestro espíritu y nuestras tradiciones más sagradas.

Es este un contexto en el que el miedo y la soledad reinan. Y aunque los bares y restaurantes empiezan a moverse lentamente, es importante no bajar la guardia.  Acercarse demasiado a otro ser humano, tocarlo, darle la mano o un beso,  nos pone en riesgo.

Por todo ello, es preciso encontrar otras formas mediante las que expresar afecto, solidaridad, empatía.  Otras maneras de desear ese “Feliz Navidad” que quizás no sea ahora cara a cara  en un encuentro directo. 

Cesta de Navidad

Las cestas de Navidad: un mensaje de esperanza y de cercanía

Las fiestas navideñas y de fin de año de las empresas han sido siempre muy esperadas.  En ellas, se liman asperezas, se reconocen fortalezas, se amigan enfrentamientos. En estas fiestas todos los empleados se sienten parte de un mismo cuerpo. Y esa familia laboral comparte esos momentos con superiores, gerentes y compañeros con gran algarabía, pues cada uno se siente valorado y apreciado.

Cada restaurante verá si hay ánimo y posibilidades para realizar la tradicional fiesta. Muchos empleados seguramente no estarán trabajando esperando mejores momentos.  Y la idea de una fiesta en la que el ánimo está decaído, no parece resultar buena.

Pero hay algo que sí o sí debe mantenerse. Sea cuál sea la decisión, se planifique o no la fiesta anual de empleados, las cestas de Navidad no deben faltar.  Los empleados las esperan, y no es solo por el aporte de su contenido. Tiene que ver también con lo emocional.

Contengan lo que contengan, las cestas y lotes de Navidad simbolizan ese “Yo te aprecio y te valoro, gracias por tu esfuerzo”. A todo el mundo le gusta recibir un regalo que es portador de  ese mensaje  cuando el año se termina.  Y en este momento, quizás esa necesidad es más sentida  que en otros. Los empleados también han sufrido mucho y es bueno mostrarles que son muy valiosos para el restaurante.   

Beneficios de regalar cestas de Navidad

Un empleado que se siente valorado, es un empleado motivado a dar todo de sí.  Se involucra con la empresa y no se siente uno del montón. Percibe que ocupa un lugar importante en el restaurante, porque ha recibido un regalo que así se lo hace saber.

La implicación de los trabajadores es un punto clave para el buen funcionamiento del local. En las condiciones actuales, el presente y el futuro del local dependerá en gran parte de la participación. Si el empleado está comprometido, transmitirá a los clientes esa seguridad que necesitan para visitar el restaurante. La imagen de la marca se fortalecerá.  Y las cestas de Navidad son un costo mínimo para lograr ese efecto.

No es complicado componer este tipo de obsequios. Existen empresas que ofrecen interesantes packs de cestas de Navidad ya armados. Se proponen diversas opciones que integran gran variedad de productos con precios diferentes.

¿Los más jóvenes valoran las cestas de Navidad?

Es posible que surjan dudas acerca de si los empleados más jóvenes realmente valoran las cestas de Navidad. Quizá a muchos gerentes o directivos les parezca que a un millenial no le hará gracia recibir embutidos, aceites y conservas, turrones y algún vino espumoso. Pero ocurre todo lo contrario. Los más jóvenes valoran también mucho esa compensación emocional.  Con orgullo la recibirán y la compartirán con amigos o familia, será para ellos como un trofeo con el que demostrarán que son importantes para el restaurante.

¿Te estás planteando la posibilidad de formar tus propias cestas de Navidad? Hay muchas opciones y consejos muy interesantes para hacerlo. No olvides que con las cestas de Navidad el restaurante entrega agradecimiento, ilusión, afecto, respeto. Es un enorme “gracias por el esfuerzo” que une y que permite afrontar las incertidumbres de la nueva normalidad.