La Navidad revive cada año esas tradiciones que la complementan y la engalanan. Por motivos religiosos o sin ellos, la gente se predispone a revivir costumbres familiares y locales. Decoración, muchas luces, cenas y fiestas distinguen esos días de diciembre.

Las cestas de Navidad se integran a ese mundo feliz que se instala a fin de año. ¿Cómo planificar la entrega de cestas de Navidad para tus empleados?

Los regalos siempre ocuparon su lugar especial en las fiestas navideñas. Y no solo a nivel personal. Las empresas suelen regalar cestas de Navidad a sus empleados cada diciembre. Y es tan fuerte esa costumbre que se mantiene siempre vigente, aunque los tiempos económicos no sean del todo propicios.

En realidad, las cestas de Navidad son un obsequio muy versátil, que puede adecuarse a las posibilidades de cada empresa. Su valor no está tanto en el contenido del lote, sino en lo que representa para los empleados. Es todo un símbolo del reconocimiento de la empresa para los que les son fieles colaboradores todo el año.

En la práctica, tu restaurante puede aprovechar esta tradición para incrementar sus beneficios, con una motivación adecuada a tus empleados. Es una buena idea ofrecer cestas de Navidad para empleados a las empresas. Solo hace falta investigar un poco acerca de las preferencias de los empresarios, de los costos y equilibrar todo esto con las propias posibilidades.

cestas de Navidad

Cestas de Navidad: una tradición de muchos años

El origen de la costumbre de hacer regalos a los empleados parece remontarse al antiguo imperio romano. Los señores obsequiaban a sus empleados y esclavos una canasta que contenía alimentos. Eran cestas de mimbre y su contenido generalmente era olivo, laurel y granos. Un simbólico regalo con el que el patrono transmitía un mensaje de deseos de prosperidad a sus subordinados.

La costumbre perduró a través de la historia y se volvió tradición en las empresas. Las cestas de mimbre comenzaron a llenarse de alimentos, embutidos, dulces y bebidas apropiadas para las cenas navideñas.  

En la actualidad, cada empresa las adapta a su presupuesto. En España son deducibles de algunos impuestos si son costumbre, por lo que se mantienen a través de los años.  Los empleados las esperan y reciben con felicidad, pues se sienten valorados y premiados.

Es, además,  un momento de orgullo personal llegar al hogar con la cesta de Navidad que le regaló su empresa. Se vuelve una forma concreta de mostrar a la familia que la empresa en la que trabaja piensa en él y lo considera valioso.

Todos estos datos son importantes para el restaurante que decida ocuparse de proveer cestas de Navidad para empleados. No se trata solo de llenar un recipiente con productos, sino de ese fondo emocional que lo acompaña. Pensar en eso, seguramente permitirá ideas renovadas, originales y efectivas.

Sugerencias para componer las cestas de Navidad para empleados

El primer punto a tener en cuenta es que las cestas de Navidad son regalos navideños. Como tales, deben tener algún rasgo que sorprenda. Puede ser en el contenido o en la presentación.

  • La presentación. Pensar en algún formato original del recipiente es una posibilidad. En realidad, las llamadas “cestas” pueden no ser tales si hay que abaratar. El nombre recuerda tiempos en los que el lote se entregaba en cestas verdaderas. En la actualidad se arman con diversos tipos de contenedores que no sean muy costosos.

Cajas de cartón con motivos navideños o envolturas de papel celofán de colores son también presentaciones apropiadas. Un gran moño completa el envase. El recipiente se elegirá de acuerdo al contenido, pues debe ser lo suficientemente fuerte para sostenerlo y preservar los productos ordenados.

Es importante los paquetes que sean visualmente atractivos y que tengan aspecto de regalo. Habitualmente, el rojo, el verde y el dorado son los colores más significativos para estas fiestas.

No debe olvidarse adosar en el exterior, en un lugar visible, un espacio para una tarjeta. Hay empresas que prefieren crearla ellas mismas y otras que lo dejan a criterio de quien arma la cesta.  Disponer de algunas frases alusivas para acompañar a las cestas para Navidad es un detalle que queda muy bien.

  • El contenido. Existen infinitas opciones para componer una cesta de Navidad. Todo depende de las posibilidades que estén al alcance del restaurante. Una buena estrategia es integrar un pequeño grupo de empleados encargados de planear las cestas de Navidad. Se elegirán personas comprometidas con el restaurante y que lo conozcan bien; en ese grupo no puede faltar el encargado de la cocina, pues su voz es fundamental.

¿Qué cosas se pueden ofrecer en la cesta?

  • Productos caseros: budines, panes con frutas secas, cupcakes, alfajores, turrones, bombones, mantecados, conservas de escabeches. Los envasados con vegetales son originales y se lucen en las cestas, por ejemplo corazones de alcachofas, espárragos, pimientos. En general, deben ser alimentos que no requieran refrigerador y que tengan larga vida.
  • Productos comestibles comprados: sardinas, aceitunas, palmitos, frutos secos, quesos, embutidos. Los embutidos ibéricos y el jamón aportan un valor extra a la cesta.
  • Bebidas alcohólicas: sidras, cavas, vinos blancos y tintos, licores, whisky.
  • Bebidas sin alcohol: jugos envasados, gaseosas.

Las opciones son infinitas. La cuestión está en elegir bien para componer una cesta equilibrada y que destaque por la originalidad.

 cesta navideña

Las compras: acuerdos con los proveedores

El tema de los costes es siempre un motivo de preocupación. Reducirlos lo más posible es un factor importante, pero si esa reducción de costes afecta la calidad de la cesta, será perjudicial para el restaurante. Es posible combinar austeridad y creatividad.

¿Cómo reducir costes armonizando precio y calidad?

Es necesario negociar con los proveedores, especialmente con aquellos a los que el restaurante les compra durante todo el año. Si la compra va a ser importante, se pueden solicitar descuentos que impactarán en la cesta.

En el tema de vinos, es una buena estrategia elegir una bodega y pedir envasados en botellas más pequeñas. Las de tres cuartos litros resultan adecuadas.  También se puede solicitar personalización de etiquetas con motivos navideños o con el logo de la empresa que regalará las cestas.

El marketing

La difusión de la oferta de cestas de Navidad es fundamental. Acercarse a las empresas detallando las propuestas y los costes es una buena estrategia. Ofrecer beneficios a las que encarguen con anticipación o a los pedidos de más de determinado número de cestas, también atrae clientes.

Favorecer a los clientes históricos con algún plus en descuentos o en formas de pago mantendrá a esos clientes fieles. Es preciso recordar que a los encargados de compras de las empresas les gusta que se los valore; pedir una entrevista formal y acercarse con una cesta de regalo, será muy bien recibido.

La anticipación siempre es beneficiosa, por tanto, las decisiones y las acciones no deben postergarse. Y lo fundamental: que el espíritu navideño se haga presente en esa cesta.

Fuentes de imágenes: Diario de Navarra  /  tuasesorprofesional.com