El entorno comercial de los bienes de consumo se ha expandido para los consumidores.  El comercio de cercanías, que era cómodo para los compradores porque lo tenían en el entorno de vecindad, ya no marca tendencia. La tecnología ha ido abriendo las oportunidades comerciales y se desdibujaron las fronteras de las ciudades, de las naciones y del mundo entero.

El fenómeno ya había comenzado a mostrarse, pero la pandemia provocó su desarrollo vertiginoso.  Los clientes se acostumbraron a las compras por internet.  Rápido, cómodo, eficiente, el ecommerce se impone y obliga a las tiendas a incorporarse a él. 

Cambio en el modelo de negocios

Los comercios minoristas han tenido que cambiar sus modelos de negocios para adaptarse a la nueva modalidad.  Imposible permanecer ausente. Los estudios de la Comisión de e-commerce establecen que en España un 72 % de la población usa internet como canal de compra.  Y esta tendencia seguirá vigente aunque el Covid 19 desaparezca.

El comercio electrónico permitió que las personas se abastecieran  de bienes de consumo durante las restricciones del coronavirus. Sin salir de la casa, sin exponerse a la enfermedad, la gente podía tener lo que necesitaba en el interior de su casa.  Los Marketplaces se volvieron espacios de referencia de información de los productos, y mucha gente los utiliza para comparar precios y calidades.

La competencia es feroz. Ya no se compite con los comercios del barrio o de la zona.  Por lo tanto, hay que apostar a la competitividad para seguir en carrera. El marketing se  pone al día, analiza los cambios de estas nuevas costumbres y observa los comportamientos de los compradores. 

Marketing

5 tendencias de marketing de bienes de consumo

La atención a las actitudes de los compradores, es el foco del desarrollo de las estrategias de marketing.  Una sociedad que ha quedado marcada por el miedo a la enfermedad, por la idea de que cualquier ser humano es una amenaza, por evitar el contacto con superficies y con el dinero, abre los ojos a los expertos en marketing. Si eso es lo que mueve a los compradores, a esos puntos hay que atender con el marketing.

Las personas quieren comprar barato y saludable

Dos condiciones que responden a la situación del momento.  La crisis provoca el temor a que falte el dinero, muchas personas han quedado sin trabajo y las que lo conservan, se sienten en riesgo.  En la incertidumbre, la gente tiende a replegarse en los gastos. La tendencia es comprar lo estrictamente necesario y lo que cueste menos.

Por otra parte, la salud es un centro de atención permanente. Los datos indican que el virus afecta menos a las personas sanas, con sistemas inmunológicos fortalecidos. Por lo tanto, el marketing tiene que destacar estos dos aspectos del producto o servicio que ofrezca: salud y economía. En el caso del restaurante, el marketing hará hincapié en el aspecto saludable del menú,destacará sus ingredientes fortalecedores de la salud. Al mismo tiempo generará la sensación de que, al comprarlo, el consumidor economiza dinero y tiempo.

La higiene se ha vuelto una obsesión para todos

Las personas se preocupan cada vez más por la limpieza de sus propios hogares y, como consecuencia, la observan cuando compran.  La publicidad del restaurante hará visible la preocupación por la higiene y por la desinfección. Las imágenes y los textos incluirán este aspecto. En especial, es fundamental que el cliente perciba el afán de todo el equipo del negocio por lograr un ambiente saludable.  Fotografías del personal adecuadamente equipado, trabajando con el distanciamiento social necesario, la descripción de las medidas adoptadas para prevenir contagios, todo ello debe incluirse en el marketing.

Los potenciales clientes no quieren tocar dinero ni que nadie tenga contacto con su tarjeta.  Este es un punto importante en el que el marketing debe apoyarse.  Insistir en la disponibilidad de sistemas contactless generará seguridad.  El pago virtual de los bienes de consumo, es un factor que puede marcar la diferencia al elegir el negocio al que comprar.

¿Cómo volverán los restaurantes a la actividad normal, tras el coronavirus

Los big data orientan el camino del marketing

La gran cantidad de funcionalidades y plataformas en las que las personas participan, generan mucha información útil para las empresas. Permiten elaborar estrategias personalizadas, adaptadas a los clientes, y ayudan en la segmentación de los mismos. 

El punto de partida es analizar y aprovechar los datos de los clientes para mejorar la oferta comercial.  A partir de esos datos, se definen fortalezas y debilidades y se racionaliza la asignación de los recursos para potenciar el negocio.  Esta información acerca de las necesidades e intereses de las personas y de sus comportamientos, genera ideas que conduzcan a mejores decisiones y a estrategias de marketing que muevan el negocio.  Los big data ponen en marcha un marketing que se renueva permanentemente ajustándose al comportamiento de los clientes.

La búsqueda de socios tecnológicos no convencionales también es tendencia de marketing en los bienes de consumo

Se necesitan nuevas habilidades en el sector de las ventas, nuevas tecnologías para vender e interactuar directamente con los consumidores.  La tecnología no es un simple auxiliar de la difusión y de la publicidad.  Se ha vuelto un recurso protagonista  para asegurar la competitividad. Por lo tanto, no es suficiente con conocimientos intuitivos y recursos básicos. El marketing debe  especializarse en los temas tecnológicos, porque son claves para asegurar el éxito.

El cambio de enfoque de los negocios impacta en el marketing de los bienes de consumo

Las grandes tiendas han optado por estrategias de segmentación y planificación de ofertas. El marketing tiene que seguir este ritmo. Todo el negocio gira ahora en torno a segmentos específicos de consumidores y a la posibilidad de personalizar las propuestas. La misma tienda debe generar múltiples segmentos de mercado, para llegar al cliente que compra por internet. Y el marketing acompañará esta tendencia.

Los expertos en marketing han tenido que especializarse en ecommerce. El cliente tiene comportamientos diferentes en la era de las compras por internet. La pandemia lo ha condicionado y la tecnología ha captado toda su atención.  Llegar a un potencial cliente exige conocer cómo piensa, qué necesita, cómo reacciona frente a los estímulos.  El cliente es, en definitiva, quien marca las tendencias del marketing, porque conquistarlo es la meta.

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