El marketing emocional es una propuesta de marketing que responde a concepciones modernas acerca del ser humano. Es evidente que las emociones  son determinantes de los comportamientos de las personas. Y esto, que puede observarse a simple vista, está validado por  investigadores y psicólogos.

Es frecuente escuchar hablar de “inteligencia emocional” y de “ecología emocional” referidas a las conductas humanas. Esta nueva mirada de la vida del hombre, evidencia que la relación entre pensamiento, emoción y acción condiciona en gran parte lo que las personas hacen, sus reacciones y sus conductas.

El marketing emocional

Esta influencia de las emociones en el comportamiento es una fuente de oportunidades útiles para el marketing emocional. El punto de partida es el hecho de que las emociones anclan las vivencias y los recuerdos, y los mantienen vigentes. Una experiencia emocional siempre se queda en la persona,  y aflora con facilidad.  Y esto vale tanto para las emociones positivas como para las negativas.

Por lo tanto, emocionar a los clientes potenciales y reales permitirá que el restaurante siempre esté presente en su mente.  Precisamente, a esta emocionalidad apunta la meta de  provocar buenas experiencias en los comensales. Las buenas experiencias, que trascienden la comida, envuelven al comensal y le generan emociones positivas.

El marketing emocional se dirige al corazón, no a la mente. Se trata de poner en marcha estrategias que muevan el plano de los sentimientos más que el de la razón y la lógica. 

¿Cómo funciona el marketing emocional?

El marketing emocional trasciende la publicidad y va más allá de mostrar productos y servicios.  Su objetivo es mover toda variable de emoción gratificante y positiva que se conecte con la propuesta del restaurante.

Para crear una estrategia que mueva emociones, el primer paso es tener clara la segmentación del mercado.  La definición del perfil del cliente potencial es una base fundamental. Si no se conoce a ese cliente al que se quiere captar, difícilmente se pueda apelar a sus emociones.

Por lo tanto, hay que investigar qué lo motiva, cómo ha vivido, en qué ambientes se mueve.   ¿Qué le gusta? ¿Cuáles son sus expectativas? ¿Qué características han tenido los tiempos de su infancia? ¿Cuáles son sus preferencias cuando visita espacios públicos?  Solo conociendo profundamente la afectividad y el sistema emocional de las personas a las que se quiere atraer, se podrá generar un vínculo afectivo con ellas.

Sugerencias básicas para encauzar el marketing emocional

Para organizar la estrategia de marketing emocional es imprescindible focalizar la atención las vivencias del cliente.  Se da por descontado que la comida y el servicio son buenos y se adecuan a los gustos del público objetivo.  Por lo tanto, el centro de la estrategia estará en las emociones, no en los platos.

clientes

Existe una pregunta guía que siempre debe estar presente a la hora de diseñar las acciones para el marketing emocional: ¿qué espera sentir el cliente del restaurante cuando lo visita? La clave es cómo saberlo, y aquí entran en juego las características de ese grupo segmentado a los que está dirigido el marketing emocional.

A pesar de las diferencias específicas entre distintos targets, hay algunas generalidades que sirven como punto de partida.

  • El cliente es una persona, y por tanto es emocional. Cada vez que toma una decisión, hace una elección o pone en marcha una acción siente. Cuando visita un restaurante espera sentirse atendido con calidez y ser escuchado. Necesita sentir que se lo toma en cuenta, que se valora su presencia, que es importante para los anfitriones. Cada publicación del restaurante tiene que centrarse en lo que el mensaje  provoca a nivel emocional.
  • Todas las personas experimentan emociones que les hacen sentir bien y otras que los deprimen. En ocasiones no son sentimientos negativos, pero tampoco son de optimismo y bienestar. La melancolía y la nostalgia, por ejemplo, no son emociones negativas, pero no ayudan a sentirse bien. La alegría, la felicidad, el afecto, provocan optimismo y el optimismo es un motor que impulsa las decisiones. Las emociones positivas mueven a la compra, las negativas a continuar la búsqueda.  Por lo tanto, el marketing emocional efectivo debe centrarse en esas emociones agradables.
  • Las emociones humanizan las situaciones, y esta humanización, a su vez, activa emociones.  Este es un principio importante a la hora del marketing.  Lleva a mostrar el restaurante como un espacio en el que lo humano es el rasgo distintivo.  Es necesario destacar la personalización de los servicios, poner en escena a las personas y sus vínculos.  Tiene que quedar bien claro que el restaurante no es solo un local donde se compra y come.

Los pilares que sostienen el marketing emocional

¿Cuáles son los pilares sobre los que debe apoyarse el marketing emocional?

  • El vínculo afectivo del restaurante con el cliente es la gran meta del marketing emocional. Sin ese vínculo, queda vacío.  Este vínculo debe ser tal que el potencial cliente se vea como parte del restaurante,  sienta que se escucha su voz y se valoran sus opiniones.
  • Las emociones, sensaciones y experiencias son el centro de la estrategia y de cada acción. La información será solo el medio para provocar esa emocionalidad. La humanización es la clave. Los clientes elegirán restaurantes en los que se vean reflejados sus estilos y preferencias.
  • El marketing emocional debe tratar de convertir al restaurante en un lovemark. Es una estrategia del marketing emocional que se usa para posicionar una marca en la mente del consumidor estableciendo vínculos afectivos profundos y duraderos.
  • El storytelling es un punto fuerte para mover las emociones.¿Qué es el storytelling? Storytelling significa contar una historia a través de la cual el restaurante se conecte con las emociones de los potenciales clientes.  De esta forma se ancla en la memoria.  Las mejores campañas con storytelling se destacan porque hacen que el público ría, llore, recuerde su niñez, los buenos momentos vividos con amigos y familiares, por ejemplo.

Las prioridades a la hora del marketing evolucionan, pero la emocionalidad siempre permanece.  En un mercado sobre-expuesto a la información, el marketing digital opta por un camino de impacto más eficaz.