Los nuevos medios digitales y la nueva forma de trabajar en el mundo han impactado a bares y cafeterías. De ahí que haya surgido la tendencia de la gastronomía workplace, con una fuerza inusitada. Se trata, sin duda, de uno de esos cambios que llegó para quedarse.

El nombre de gastronomía workplace engloba a todos esos establecimientos que cumplen dos propósitos básicos. Uno, el de siempre: ofrecer comidas y bebidas para un comensal que las demanda. Y dos, servir como espacio para trabajar y estudiar, al mismo tiempo.

El concepto tiene todo que ver con el mundo de los nómadas digitales. Ese ejército de usuarios de medios digitales que no están instalados en un lugar fijo. Son gente que solo necesita una buena conexión a Internet para realizar sus actividades, sin importar el lugar. Ahí está entonces la gastronomía workplace para brindarles eso y mucho más.

Un nuevo segmento de usuarios

Todo comenzó con los ciber-café. En estos lugares los usuarios encontraban, sobre todo, computadoras y conexiones fiables a Internet. Eran, y siguen siendo, sitios de trabajo fundamentalmente. Se podía tomar un café o comprar algún comestible, pero en muy baja medida.

La tecnología fue evolucionando y la conexión a la red dejó de ser un hecho frecuente para convertirse en una constante. La conectividad comenzó a formar parte de la vida cotidiana. Se volvió indispensable. Modificó las costumbres, la forma de trabajar y de vivir.

Hoy en día son muchas las personas que estudian y trabajan exclusivamente a través de los medios virtuales. También muchos emplean los medios digitales para relacionarse con otras personas habitualmente, o para hacer negocios, o estar al tanto de la actualidad.

Nació entonces un gran segmento que está, por decirlo así, “deslocalizado”. Su punto de referencia es Internet. Sin embargo, geográficamente pueden estar en cualquier lugar, sin alterar su rutina. Lo único que requieren es una conexión para adelantar todas sus actividades.

Gastronomía workplace: más que un ciber café

Rápidamente los ciber-cafés se quedaron cortos, frente a las nuevas necesidades de los usuarios. Ya no se trataba de pasar un rato en esos lugares, sino, a veces, muchas horas al día, varios días. Fue entonces cuando poco a poco empezó a darse una mutación. De los ciber-café se fue pasando a la gastronomía workplace.

Este nuevo concepto pretende darles a los nuevos usuarios todo lo que requieren. Un lugar cómodo para trabajar o estudiar en largas jornadas. Una conexión a Internet de buena factura, para que no tengan problema al navegar. Y una oferta de comidas y bebidas que responda a las necesidades de estos nuevos clientes.

La oferta es cada vez más amplia y especializada y ha sido muy bien recibida por los usuarios. Muchos bares y cafeterías se han sumado a la tendencia gastronómica workplace. No se trata de una moda pasajera, sino de un concepto que se irá profundizando con los años. No es casual que ciudades como Madrid o Zaragoza cuentan con muchos nuevos locales de este tipo.

Una oferta integral

Lo que debe ofrecer un establecimiento orientado a la gastronomía workplace son tres atributos decisivos: conexión, buena comida y comodidad. Cada una de estas variables es decisiva, pues de lo que se trata es de ofrecer un servicio integral.

  • Conexión. Ya pasaron aquellas épocas en las que este tipo de establecimientos tenían, sí o sí, que contar con equipos de cómputo. Actualmente la mayoría de los usuarios llevan su propio equipo. Lo que sí requieren es una magnífica conexión WiFi, que sea completamente segura y muy rápida
  • Buena comida. Los nuevos usuarios quieren tener la posibilidad de comer algo bien preparado durante sus faenas de trabajo. Ya no se conforman con un café o con comida de paquete. Los establecimientos de gastronomía workplace ofrecen una amplia variedad en repostería y en comida de todo tipo. Básicamente pinchos, tapas o sándwiches gourmet. Los platos copiosos no tienen cabida.
  • No se puede tener un mobiliario estándar. Quienes van a trabajar o a estudiar necesitan de muebles ergonómicos, que les ofrezcan la máxima comodidad. Pasar muchas horas en una misma posición exige que, cuando menos, se cuente con sillas y mesas que ofrezcan un gran confort.

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Servicios adicionales

Un buen local de gastronomía marketplace también ofrece servicios adicionales. En primer lugar, el establecimiento debe responder a la necesidad de los usuarios de poder concentrarse. Así que el ambiente debe estar enfocado a ello. En esto es crucial la decoración y la disposición de los espacios de trabajo y de conversación. Nunca sobran elementos adicionales como una música apropiada y hasta la aromaterapia.

Las ofertas de “todo incluido” son muy apropiadas. Además, son también muy funcionales. El usuario paga una suma por permanecer en el local y con ello tiene derecho a un consumo ilimitado, durante determinado tiempo. Facilita el autoservicio y no hay que estar todo el tiempo pendiente del consumo y de la cuenta.

Algunos locales ofrecen también bibliotecas y salones para trabajo en grupo. También ponen a disposición equipos complementarios como video-beam, con espacios para proyección. Así mismo, es posible encontrar establecimientos que funcionan 24 horas. Una gran idea, pues en el mundo globalizado puede ser necesario trabajar con un cliente japonés a horas impensables.

 

Fuentes imágenes: Revista DC  /  Tu Mundo al Cuadrado