Encontrar en la carta de un restaurante la oferta de distintos tipos de café siempre tiene un atractivo especial para los clientes. El café nunca pasa de moda, es excusa para encuentros personales o de trabajo. El hecho de disfrutar de un buen café solo o en compañía, en el desayuno, a cualquier hora del día o como fin de un almuerzo o cena, es muy gratificante.

Para componer una carta de cafés que atraiga a los amantes de esta  bebida, es preciso tener en cuenta algunas premisas básicas. La persona que disfruta del café aspira a encontrar un buen café, aromático, con cuerpo y sabor, y para lograrlo además de un buen grano hace falta conocimiento.

Tipos de cafés

El café es un producto versátil y su preparación ha ido cambiando con innovaciones de los especialistas en servirlo Veremos a continuación los más solicitados.

Café solo

  • Café expreso. Es de color negro intenso y emite un aroma que permite disfrutarlo desde antes de beberlo. Se prepara solo con agua, que pasa por una máquina cafetera que trabaja a muy alta presión. Es la base de diversas variaciones que se logran agregando ingredientes al café expreso. Para muchos es un pecado agregarle aditivos, y hay quienes ni siquiera lo endulzan.

Es uno de los tipos de cafés que más se prepara en un restaurante o cafetería. Una buena carta de cafés, ofrece el expreso en diferentes versiones: simple, doble o largo. Todos ellos se diferencian en las proporciones de café y agua y en el procesamiento en la máquina.

Tipos de cafés con agregado solo de leche            

  • Café cortado. El tradicional cortado es también un clásico de la cafetería. Se prepara café expreso y se le agrega un toque de leche. Se sirve en una taza especial de loza para cortados. En algunos locales prefieren servirlos en pequeños vasos de vidrio, aunque en estos se conserva menos el calor.
  • Café con leche. Es uno de los tipos de cafés más solicitados en bares y restaurantes a la hora del desayuno o de la merienda. Se sirve en una taza grande, de unos doscientos mililitros.

Receta: Se prepara mezclando café y leche en partes iguales.

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  • Café Capuchino. Recibe su nombre por su color que recuerda el del hábito de los monjes capuchinos. Aunque para muchos es lo mismo que café con leche, no lo es en realidad.

Receta: Para preparar este café se toma como base un expreso corto al que se agrega tres partes de leche. El secreto está en vaporizar la leche. Las máquinas cafeteras profesionales tienen un dispositivo especial para esto.  En muchos establecimientos se da también al café capuchino un toque de cacao en polvo.

  • Café manchado o “macchiato”. La base de este café es el expreso al que se agrega leche al vapor o crema de leche. Se prepara por capas, por lo que generalmente se sirve en vaso cafetero de vidrio transparente, para que estas capas se aprecien. Es una forma un tanto artística de disfrutar del café.

Receta: Se vierte una pequeña capa de leche caliente en el fondo del recipiente. Sobre ella un expreso y para terminar leche vaporizada. Las capas no se mezclan por la diferencia en las densidades.

Tipos de cafés con agregado de otros ingredientes

  • Café mocachino. Se prepara sobre la base de un capuchino o café con leche. Se diferencia de estos en el agregado de un ingrediente fundamental: el jarabe o polvo de chocolate. La leche vaporizada le otorga un aspecto espumoso y liviano. En algunos locales se sustituye la leche por crema de leche. Una agradable terminación es un toque de polvo de cacao o canela en polvo sobre la superficie antes de servirlo.

Receta: Se mezcla un café expreso recién hecho con media taza de leche evaporada y dos cucharadas de cacao o chocolate en polvo. Se lleva al fuego para que evapore un poco y adquiera consistencia cremosa.

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  • Café irlandés. Es uno de los tipos de cafés más energéticos, especial para los gélidos inviernos. Requiere de varios ingredientes: café expreso, whisky irlandés (irlandés, no escocés, pues difiere el sabor), azúcar moreno, crema.

Receta: Se calientan dos cucharadas de azúcar moreno con 25 ml de whisky irlandés. Esta mezcla se coloca en los recipientes en los que se servirá, previamente calentados. Luego se agrega café expreso hasta casi completar la taza. La leche evaporada o crema se incorpora sobre la superficie.

Se puede sustituir el whisky por vodka, y se logra entonces el café “balalaica”.

Otros cafés muy conocidos

  • Café vienés. Se prepara como el irlandés, pero no lleva
  • Café Frappé. Es una forma de tomar café que se está extendiendo, especialmente en la época de calor. La base es el expreso y mucho hielo.

Receta: En un vaso de licuadora que se ha enfriado previamente, se colocan dos cafés expresos cortos.  Agregar tres cucharaditas de azúcar y tres cubitos de hielo y se procesa hasta que la mezcla se granice, se sirve en un vaso o copa bien frío. Puede filtrarse antes de servir.

La ampliación de la carta de cafés es una buena estrategia para captar clientes. La elección de buenos granos de café es fundamental para lograr los mejores resultados, por lo que es preciso investigar un poco el mercado. Ofrecer café de calidad permitirá la satisfacción completa de los clientes y hará que vuelvan.