Los restaurantes virtuales se han ido abriendo paso en un mundo nuevo en la gastronomía. Se trata de  concepto que encierra interesantes diferencias en lo que respecta a los componentes clásicos de un ‘restaurante’.

El salón comedor es el hogar o la oficina. Los camareros se han ido transformando en ‘deliverys’ motorizados. La vajilla es descartable. No hace falta decoración ni manteles, ya no hay mesas tendidas que esperan comensales.

Pero un restaurante tiene un corazón que no cambia con las modas.  En definitiva, es el que permite que la sangre gastronómica siga fluyendo,  sea cual sea el formato.

 El corazón del restaurante virtual sigue siendo el mismo: la cocina. En ella, los cocineros preparan sus platos con la misma dedicación y esmero. Saben que los comensales esperan disfrutar de su obra y que es fundamental satisfacerlos. Agudizan su imaginación para brindar al cliente en domicilio una excelente experiencia.

¿Cómo trabaja un restaurante virtual?

restaurantes virtuales

La idea es simple.

  • La comida se prepara en la cocina y luego se distribuye mediante deliverys. Esa es la base. En la modalidad virtual, no existe un local o punto de visita de clientes; la venta se realiza por internet. El cliente hace su pedido, el cocinero prepara el plago y el delivery lo lleva al lugar indicado. Sencillo y práctico.
  • Hay cocinas que trabajan exclusivamente para los restaurantes virtuales. Otras están instaladas en restaurantes físicos; las dos posibilidades conviven armónicamente. Importantes restaurantes abren cocinas especialmente destinadas a abastecer los pedidos online. En realidad, los restaurantes virtuales son un mercado que debe aprovecharse.
  • Pero no alcanza con disponer de la mejor cocina y de un cocinero destacado y dedicado. Los recursos tecnológicos tienen un papel muy importante. De ellos dependen que los potenciales clientes conozcan la oferta del restaurante virtual y la elijan.
  • La página web y la presencia en las redes sociales son factores claves para el éxito. En la virtualidad se juega la primera lucha por captar a los clientes. Atraerlos, captar su atención, interactuar con ellos, hacerles saber que son la razón de ser y el centro de la tarea, marcará la diferencia.
  • Todo el restaurante vive en la virtualidad. Allí se instala la imagen y la marca de identidad. El logo, el concepto, la descripción de los restaurantes virtuales existen en la red.

Desde su PC, tablet o smartphone, cualquier persona descubre la esencia del restaurante virtual como conoce uno tradicional cuando lo visita. Puede ver las caras de la gente que en él trabaja y los platos que sirve; es posible recorrer la cocina a través de vídeos e interactúa con personas que responden sus inquietudes. Allí valorará el servicio y realizará observaciones y sugerencias.

Los restaurantes virtuales viven en un mundo paralelo, tan real y comercialmente beneficioso como uno tradicional con presencia física. Así hay que sentirlo, así hay que vivirlo. Con esta mirada hay que gestionarlo.

¿Son falsos los restaurantes virtuales? Todo depende del cristal con que se mire. Hay una estructura y se entrega real y materialmente lo que el cliente pide. Más bien es un concepto que amplía el contenido del término ‘restaurante’.

facebook restaurante

Cocina y sistemas de distribución: una alianza estratégica

Los deliverys que el restaurante contrataba para atender a los pedidos a domicilio, van desapareciendo. Ocupan su lugar grandes empresas dedicadas exclusivamente a la distribución.  Uber Eats, Deliveroo, Just Eat, GrubHub, compiten ferozmente por dominar el mercado.

¿Cómo funciona? Las cocinas se conectan en una plataforma. La carta se integra con las propuestas de todas. En este sistema colaborativo, al que cada empresa asociada brinda sus fortalezas, el cliente elige el menú; la compra llega al lugar de destino en pocos minutos. Es como un mega restaurante con múltiples cocinas y cocineros que están a su servicio.

Uber Eats dio el primer paso en este sistema de asociaciones, y actualmente lo lidera. Su nutrida base de datos le permitió conocer qué consume la gente. Tomó la iniciativa y contactó a varias cocinas ya existentes y les propuso funcionar virtualmente.

Una genialidad que abrió posibilidades de crecimiento a los restaurantes involucrados. Con esta unión, logra potenciar a los pequeños y medianos emprendimientos y a los pedidos de comida para llevar.  La competencia, que amenaza con destruir su imperio, sigue los pasos de Uber Eats.

¿Qué ventajas tienen los restaurantes virtuales?

Incluirse en este mundo virtual abre nuevas posibilidades para muchas iniciativas que por fin logran concretarse con esta modalidad. El cocinero cumple su sueño de tener su negocio propio.

  • La inversión inicial es mucho menor que la necesaria para un restaurante físico. Solo hace falta instalar una cocina; no hay que pensar en salón comedor ni en mobiliario para equiparlo.
  • El coste del alquiler también es menor. No es lo mismo un local para instalar una cocina que uno en la que haya que disponer, además, de salón comedor. No hay que pensar en ubicación estratégica ni en las condiciones del entorno.
  • Se reducen los gastos de personal. Estos costes implican no solo los sueldos, sino los impuestos que contratar empleados supone. Además, se evitan los problemas por enfermedades, ausencias, capacitación y todos los que las personas implican.
  • Es posible dedicarse totalmente a los ingredientes y a la elaboración de los platos. No hay que atender a la complejidad de un restaurante tradicional.
  • Por su parte, los locales ya instalados amplían sus horizontes y generan nuevas ventas. Un beneficio muy importante en tiempos en los que la competencia es inmensa.

¿Tienen futuro los restaurantes virtuales?

Los analistas de mercados pronostican que los restaurantes incluidos en la distribución a domicilio aumentarán notablemente sus ganancias. Las tendencias marcan que los comensales cada vez más optan por pedir comida a casa. Y a la hora de hacerlo, no se fijan si quien la prepara es un restaurante físico o si solo existe en la virtualidad.

¿Y qué pasará con los restaurantes tradicionales? Seguirán en carrera, porque a las personas también les agrada salir.  Sin embargo, los locales físicos deben abrirse a esta modalidad que pisa fuerte en el mercado gastronómico.