El servicio delivery plantea el desafío de trasladar la experiencia gastronómica al cliente allí donde esté. Y para que esto sea posible, hay que atender a todos los detalles.  La bolsa isotérmica es un instrumento muy práctico que contribuye a que el cliente reciba su plato en excelentes condiciones y listo para comerlo.

¿Cómo funciona la bolsa isotérmica?

La bolsa isotérmica mantiene los alimentos frescos y con la temperatura óptima durante el tiempo del traslado.  Está fabricada con materiales como el polipropileno, el poliuretano o el polietileno, entre otros.

El principio de conservación se basa en el principio físico conocido como ‘distribución capilar’. En el interior, la bolsa isotérmica lleva un triple laminado con aislante de alta densidad. Este sistema de aislación térmica   disminuye la transferencia de temperatura de un lado a otro. Generalmente cuenta con un forro interior de material absorbente, para el caso de que alguno de los productos desprenda algún líquido.

Sugerencias para elegir la bolsa isotérmica para transportar los platos de tu restaurante

La eficiencia de una bolsa isotérmica depende de varios factores. Por eso, es una compra que debe ser bien planificada, como todas las que se realizan en el restaurante.  

Investigar las propuestas de los proveedores del mercado, analizar las condiciones que cada uno ofrece, es el punto de partida. También hay que prestar atención a la relación calidad / precio.  Hay bolsas isotérmicas de bajo coste, pero que no cumplen con el objetivo para el que se usan. O no se prestan para la ubicación adecuada del plato, o no mantienen la temperatura, o adolece de algún defecto que hará que la inversión sea más bien una pérdida.

¿Cómo debe ser la bolsa isotérmica para el restaurante?

La propiedad aislante

Es un rasgo clave de la bolsa. Sin un buen aislante, la bolsa se transforma en un empaque ordinario.  La bolsa isotérmica debe mantener una cadena de frío y evitar que un plato se deteriore por el calor del exterior. También debe permitir que el plato llegue caliente a destino. Estas son  condiciones que dependen de la capacidad de aislación.

Los materiales y  la densidad de las capas definen  la capacidad de aislación.  La hermeticidad de la estructura es otra condición fundamental, las costuras selladas hacen a una buena bolsa.

La capacidad de aislación  se mide por horas. Por lo tanto, en la descripción del producto debe constar ese dato. Cuantas más horas de aislación  tiene la bolsa isotérmica, mejor será su calidad y más seguro estará el plato en su interior.  Las distancias de los traslados, es un factor importante a considerar para esta valoración.

La arquitectura interior  y capacidad

Es fundamental elegir la bolsa isotérmica con buena capacidad, que asegure el traslado cómodo de los platos y botellas.  Antes de la compra, conviene visualizar los traslados. ¿Cuántos platos salen al mismo tiempo? ¿También se trasladan botellas? ¿Qué otros productos se incluyen en la distribución?

Es buena medida probar un envío en una caja cualquiera para tener una idea de las capacidad y del formato interior necesarios  en  la bolsa isotérmica para el restaurante. De esta manera, no habrá desilusiones luego de la compra. Los divisores y bolsillos suelen ser convenientes para resolver la administración del espacio.

Comodidad en el traslado

La portabilidad es condición imprescindible. La caja isotérmica debe ser cómoda para el transporte y la manipulación y esta característica dependerá del sistema de traslado.

Si se trata de transporte en motocicleta, será conveniente que la bolsa tenga correas o formato de mochila para que no provoque problemas al transportista. Cuando se trata de vehículos de cuatro ruedas cerrados, se requerirán buenas asas para subirla y bajarla. 

Facilidad de la higiene

La bolsa isotérmica para el restaurante tiene que ser fácilmente higienizable. La higiene y desinfección son factores esenciales. Tanto el interior como el exterior deben estar perfectamente higienizados, por cuestión de sanidad y de imagen. Por lo tanto, es preciso que sea fácil de limpiar, de lo contrario, complicará el trabajo. 

Estética

Aunque parezca un tema sin importancia, realmente no es así. La bolsa llega a la vista del cliente y traslada la imagen del restaurante. Por lo tanto, es parte importante del servicio.  Si un cliente recibe un plato en una bolsa de aspecto descuidado o sucio, será un cliente perdido.

Durabilidad

Para que la compra sea una inversión eficiente, la bolsa isotérmica tiene que ser durable.  Esto dependerá del uso, claro está, pero también de los materiales con los que se ha fabricado. 

Precio

A la hora de analizar el tema del precio, se deben tener en cuenta todos los aspectos antes mencionados.  Una bolsa isotérmica que cueste mucho menos que las similares del mercado, es sospechosa.  Si bien es posible conseguir promociones y descuentos, lo fundamental es que la bolsa cumpla su cometido eficientemente.  A veces, las ofertas presuntas no son una buena idea de compra.

En el mercado se ofrece una gran variedad de bolsas isotérmicas para uso del restaurante. Algunas están especialmente ideadas para determinados productos. Por ejemplo, existen bolsas isotérmicas para pizza que han sido diseñadas para el traslado de ese alimento. También se ofrecen otras, con aspecto de cajas forradas y con asas, que son aptas para todo tipo de platos, calientes o fríos.

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