Las exigencias para entrar a bares, restaurantes y espectáculos públicos siguen generando polémica. Por un lado, se generaliza la tendencia a exigir vacuna o test de coronavirus negativo. Por el otro, los defensores de la libertad de opción consideran que estas medidas la coartan. Se trata de ese grupo de negacionistas que no creen en la vacuna y consideran que se ha creado sin los testeos necesarios.  Lo cierto es que a nivel gubernamental  en el mundo  se debate el tema.

Atentos a los números que suben y bajan, los gobernantes quieren evitar que la situación tenga una vuelta atrás y que la enfermedad vuelva a causar estragos. Hay que evitar la quinta ola.  Los informes  indican que la vacunación está dando buenos resultados, aunque todavía la Covid 19 no deja de mutar.

Estas mutaciones son cada vez más peligrosas y con mayor riesgo, porque con cada una el virus aumenta su poder de expansión.  El hecho es que sigue circulando y no es fácil contenerlo. Los test de coronavirus se perfeccionan y se agilizan los procesos para obtener los resultados.  Y su uso parece ser una buena salida para tomar precauciones sin lesionar derechos reclamados.

Hay una realidad que parece estar clara en el mundo: las economías están al límite y es necesario reactivar las actividades.  Las paralizaciones, el cierre de los negocios y las personas  en casa  ya no son opciones posibles. Es imprescindible que el comercio se revitalice.  

Covid-19
Test de coronavirus para entrar en restaurantes

El test de coronavirus: una medida que no lesiona derechos

Si bien la pandemia sorprendió a los científicos por tratarse de un virus desconocido, a estas alturas ya hay conocimiento. Y en base a él se abren las puertas a esta nueva forma de vivir y de trabajar.

En este marco,  las vacunas y los test de coronavirus son herramientas fundamentales. Se conjugan con otras medidas, como aforos, distanciamiento social, higiene y desinfección, reducción del contacto. Este parece ser el camino que permite que los restaurantes se mantengan activos.

Frente a las discusiones acerca de las vacunas, el certificado de Covid 19  se presenta como una opción que respeta cuida la salud de todos. Los vacunados y preocupados por los contagios, estarán seguros de que no comparten espacios con portadores del virus. Y los que no creen en la enfermedad ni en las vacunas, tienen la posibilidad de ingresar sin sentirse avasallados en su opción.

El 1 de julio entró en vigencia el certificado Covid de la UE. Se trata de  un documento que certifica el estado sanitario de las personas, vinculado al virus. Incluye vacunas, test de coronavirus realizados y sus resultados. También registra si la persona ha padecido la enfermedad. 

En Europa se está generalizando el uso de este certificado Covid para ingresar a bares, restaurantes, espectáculos y para determinados trabajos. Por ejemplo, Francia, Italia, Dinamarca y Portugal lo han implementado. 

Los franceses tienen que presentar el certificado sanitario para ingresar a bares, cafés, museos, trenes de larga distancia. Las discotecas y eventos  que convoquen a más de 50 personas, también deben exigirlo.  Se incluyen los espectáculos.

Italia y Portugal marchan en la misma dirección que Francia. Dinamarca ya tiene instalada la exigencia. España avanza a pasos más lentos y las comunidades autónomas trabajan en las decisiones.

Muchos bares y restaurantes han tomado la iniciativa y exigen test de coronavirus negativo o la vacunación completa a quienes ingresan.  Si bien la medida resulta antipática para algunos, otros consideran que garantizan su seguridad. El derecho de admisión permite estas decisiones.

¿Cómo avanzan las medidas en las comunidades autónomas?

Galicia y Canarias son las comunidades autónomas que exigen el certificado Covid para ingresar a bares y restaurantes.  La Comunidad Valenciana se muestra partidaria a la medida y la debate.  En Galicia  se aplica con rigor en los municipios con alta propagación del virus.

Canarias, por su parte, vio amenazada su estabilidad epidemiológica por una alerta de contagios en cuatro islas. Por ello se ha dispuesto que todos los municipios que estén en el nivel 3 o superior, deberán exigir el certificado en hostelería, restauración y demás establecimientos de ocio y deporte.

En la misma dirección, Valencia plantea la necesidad de exigir el certificado que garantice que la persona está vacunada o que tiene un test de coronavirus negativo reciente. Y es de esperar que poco a poco el resto de España se acople a la medida. Por el momento, analizan los números y permanecen en alerta.

El test de coronavirus como alternativa al certificado digital de coronavirus

La ministra de Sanidad, Carolina Darias, ha anunciado que se autorizará la venta en farmacias de test de coronavirus sin prescripción médica.  De esta manera, cualquier persona en 15 minutos puede tener su diagnóstico. La medida se establece como una estrategia que se suma a las ya existentes para frenar la ola que contagios que se viven en las últimas semanas.

El proyecto fue presentado ante el Consejo de Ministros para que se promulgue el Real Decreto. Las farmacias habían solicitado la posibilidad de vender los test de antígenos de covid sin receta.  Consideraban que era una forma de contribuir a acelerar los diagnósticos y evitar la propagación del virus. Consideran que con esta posibilidad, alivian la sobrecarga de los centros de salud y aceleran la toma de medidas por quienes reciben diagnóstico positivo.

Este test de coronavirus es visto por los hosteleros y restauradores como una buena opción para los clientes que  resistan el certificado de Covid.  Es una medida que favorece a  locales y turistas extranjeros que no estén vacunados. 

Cae el argumento de la invasión de la privacidad de las personas. No es necesario saber si está vacunada o no ni su estado sanitario Covid. Solo se requiere comprobar que en el momento del evento la persona está libre de virus. Para ser válido, el resultado negativo del test de coronavirus debe haberse obtenido máximo 48 horas antes del ingreso.

El tema de la admisión en función de certificados y test de coronavirus está en pleno debate.  Detrás aparecen posturas filosóficas y científicas que sostienen diferentes opiniones. La libertad es el argumento más utilizado por todos. Unos mencionan su libertad para circular y acceder a lo público, otros entienden que la libertad de unos pone en riesgo a los demás, y por lo tanto, es necesario restringirla.

Poco a poco la realidad irá marcando el camino, un camino en el que armonizar salud y economía es el eje.

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