Los bares de barrio tienen, para muchas personas, un atractivo innegable. Hay gente que los critica argumentando que siempre se sirve lo mismo, que los clientes nunca cambian y lo que pueden encontrar allí tampoco. Pero quizá en esa intimidad casi familiar radica, precisamente, su encanto.

La gente tiende a valorar lo que siente como propio, y eso es lo que sucede con los bares de barrio. Quien ha crecido en un barrio, tiene sus recuerdos de infancia y juventud ligados a ese entorno. Y seguramente el bar aparece en alguno de ellos. De la misma manera, quien ha elegido un barrio para afincarse, probablemente también valora su bar como parte de ese territorio.

Los bares de barrio generan una mezcla de añoranza y melancolía. En las personas mayores, esos sentimientos son generados por experiencias propias. En los más jóvenes, por relatos familiares. Lo cierto es que esos establecimientos frecuentemente generan como un aura protectora para quienes los visitan.

¿Qué ocurre en el interior de los  bares de barrio?

La dinámica de la vida en los barrios y las calles ha cambiado. Los vecinos cada vez interactúan menos, van y vienen casi sin reconocerse ni saludarse. Los niños ya no juegan en las aceras.  Y, claro está, todos estos cambios en la socialización impactan en los bares de barrio.

Las relaciones humanas en general se han despersonalizado. Todo el mundo corre de un trabajo a otro y queda poco tiempo para los amigos. Las charlas distendidas, esas en la que se habla de todo y todas las opiniones se aceptan, cada vez son menos frecuentes.

cervezas en bar

Pero el ser humano necesita de esos momentos relajados. Y, precisamente, los bares de barrio liberan del estrés de la jornada; allí se alejan de todas las tensiones. En ese ámbito vuelven a ser ellos, sin corbatas ni uniformes, sin discursos elegantes, sin formalidades.

En el bar del barrio las personas arreglan el país y el mundo. En él aparece la solución para todos los grandes problemas del planeta. Todos son amigos, aunque sean desconocidos, porque todos comparten esa misma filosofía

Este es un factor fundamental que el dueño del bar debe valorar si quiere que su negocio subsista. La meta será, entonces, liberar al cliente de presiones y hacerlo sentir como en casa.

Estrategias para la sostenibilidad de los bares de barrio

La competencia en el mundo de la hostelería ha sido motivo de crisis de los bares de barrio. Centros de alto impacto social, modernos y novedosos, concentran la atención de los clientes. Sin embargo, no todo está perdido: destacar la diferencia es una buena estrategia de fortalecimiento.

  • El primer punto es generar la idea de que el bar ofrece mucho más que tapas y un buen trago. Los potenciales clientes tienen que saber que el bar es diferente a todos los demás. La sensación de que es una persona conocida y valorada en ese lugar, es esencial para el cliente; por lo tanto, fortalecer ese ambiente intimista es un buen comienzo.

El marketing es fundamental. Pero tiene que ser un marketing centrado en el ambiente, en la atmósfera.  Las personas tienen que sentir que ese bar llenará un espacio que quizás en sus vidas está vacío.

Las promociones siempre son buen gancho. Invitar a los vecinos y transeúntes a un evento bien planeado, es buena estrategia para acercarlos; la gente tiene que vivir el bar para adoptarlo como propio.

  • El mobiliario y la decoración tienen que permitir el relax. Algunos sillones que ocupen espacios lo más cómodos posibles son esenciales en estos tiempos. No se trata de muebles lujosos sino confortables; algo así como el sillón en el que uno se acomoda en casa para comer y tomar algo cuando llega del trabajo.
  • También es necesario preocuparse por el servicio. Ofrecer productos de buena calidad es una necesidad de estos tiempos. Si es posible, proponer platos que recuerden la vida familiar, la cocina en casa. Sencillos, saludables y disfrutables.

La comida siempre apela a las emociones y este es un buen recurso que los bares de barrio pueden aprovechar.  La diversidad, especialmente en las bebidas, también ayuda. Cada bar analizará las preferencias de sus clientes y potenciará las propuestas.

café en bar

Los costes y los precios de los bares de barrio

Son un tema muy importante que determina la sostenibilidad. Calcular los costes fijos, estimar los precios de acuerdo a ellos, es el camino. Hay que tener en cuenta también los precios y las propuestas de la competencia: elegir bien a los proveedores, buscar los mejores precios en los consumos, también ayuda.

Atención al almacenamiento de productos. Hay ocasiones en que, por promociones y ofertas, se compran grandes cantidades de productos que se usan poco. Además de que hay un capital muerto en esa mercadería almacenada, puede ocurrir que pierdan vigencia. La inversión se habrá transformado en una pérdida.

Por todo ello, sentarse y planear bien los números es una tarea que no debe obviarse.  El dueño del bar tiene que ser buen camarero, pero también buen gestor.

El bar del barrio: mi lugar, tu lugar, nuestro lugar

La personalización en la atención al cliente es fundamental en los bares de barrio. Se trata de una personalización basada en el tratamiento familiar y de amistad.  Conocer al cliente, llamarlo por su nombre y saber de su vida, es una obligación de quien lo atiende. De este modo hasta podrá servirle de amigo cuando llegue solo y con ganas de conversar.

Esas relaciones interpersonales son un centro de vida del bar de barrio. Sin ellas, se vuelve un lugar anónimo y se pierde esa sensación de pertenencia; quien encuentra estas condiciones en un bar, seguramente vuelve siempre.

El personal tiene que estar involucrado con esta modalidad de trabajo y con este tipo de propuesta. No sirve para atender un bar de barrio una persona apática y hosca.; la selección del personal es muy importante.

bar

Estudio de mercado en el entorno

La diferenciación del bar de barrio con respecto a otros negocios de estilo parecido, es un rasgo que puede impactar en la supervivencia y en el éxito. Si la idea es atraer a los vecinos como clientela de base, es necesario realizar un estudio de mercado.

Investigar el target de los pobladores de la zona permitirá adecuar la propuesta a sus intereses, costumbres y posibilidades económicas. En este sentido, un bar por encima de las posibilidades de los habitantes del entorno, está condenado al fracaso. Y uno cuya propuesta sea muy pobre con respecto a las expectativas de la gente, no tendrá tampoco buenos resultados.

El marketing cumple un rol protagonistaen el éxito y en la sostenibilidad de los bares de barrio. Hacer sentir a los potenciales clientes el deseo de asistir, invitaciones a eventos, cupones de descuentos, promociones para grupos de amigos, son estrategias con muchas posibilidades de éxito.

Es cierto que no es fácil sostener un bar de barrio en estos tiempos, pero tampoco es imposible. Es cuestión de conocer el ramo, de profesionalizarse y de tomar las decisiones adecuadas.