España se ha convertido en un referente en materia de alta gastronomía. Los nuevos chefs españoles conciben la cocina como una verdadera creación artística, pensada para deleitar los sentidos. 

La oferta de alta cocina española se ha multiplicado, logrando además un gran reconocimiento internacional. Sin embargo y a pesar del éxito de la cocina de alto nivel, los precios en España son menos exorbitantes que en otros países. A continuación, analizaremos algunos factores para conocer mejor el mundo de la alta cocina española.

La nueva cocina española

En fechas recientes, en un evento donde estuvieron presentes los grandes nombres de la alta cocina española actual, se reflexionó sobre su presente y su futuro. Los chefs coincidieron en que el futuro de la alta gastronomía española está en volver a la esencia. La mirada hacia el pasado, la cercanía del producto y la conexión con la naturaleza, son algunos de los conceptos más repetidos.

En la alta cocina actual ya no bastan ingredientes de excelente calidad y un gran manejo de la técnica. Cada vez es más importante el componente humano y la cocina tener una dimensión social; también debe convertirse en una manera de generar conciencia ecológica, y para ello es necesario buscar la cercanía con los agricultores y con la tierra.

alta cocina española

En esa misma lógica, uno de los aspectos importantes que la alta cocina actual debe tomar en consideración es evitar el desperdicio; se trata de potenciar el buen aprovechamiento de todos los ingredientes disponibles.

Todos los productos tienen mucho valor, a la hora de transformarlos en grandes obras culinarias. En España, en los inicios de la alta gastronomía, solo algunos ingredientes como el caviar, los langostinos y el rodaballo eran apreciados. Actualmente una simple patata puede tener el mismo protagonismo, en un gran plato.

La presión por la calificación

Para que un restaurante de alta cocina sea reconocido debe tener una calificación de la guía Michelin, que otorga entre una y tres estrellas a los establecimientos que cumplen con los parámetros fijados por sus jueces. Pero alcanzar una estrella Michelin puede convertirse en una verdadera pesadilla.

Las exigencias para obtener, mantener o mejorar la calificación, suponen una inversión importante. Incluso inviable, para muchos dueños de restaurantes.  No falta quien afirma que, para entrar en el Olimpo de la perfección de las tres estrellas, en ocasiones se debe sacrificar incluso los ingresos.

El número de estrellas Michelin tiene relación directa con el precio de venta de los platos; pero esto también depende de los países. Por ejemplo, en Francia comer en un local con tres estrellas suele ser bastante más caro que en España. El precio promedio por persona en un restaurante de tres estrellas es de 400 euros, mientras que en España ronda los 280 euros.

Reconocimientos internacionales

En España existen aproximadamente 200 establecimientos que cuentan con al menos una estrella Michelin. Once de ellos han sido galardonados con la máxima calificación de tres estrellas.

En homenaje al trabajo de los grandes cocineros españoles, protagonistas de una verdadera revolución culinaria, Tenerife fue seleccionada como sede de la gala de la Guía Michelin 2017. Y la edición 2018 de la gala de entrega de los The World’s 50 Best Restaurants, considerado como el Oscar de la gastronomía, se realiza también en España.

Y es que la alta cocina española está atravesando por un gran momento; es reconocida internacionalmente por su ingenio y su avanzada técnica. Y a pesar de que apenas un 2 % de los españoles la han probado, representa orgullosamente a nuestro país en todo el mundo.

Ser chef en España hoy

Hace algunos años ser cocinero en España no era una actividad muy bien vista. Estaba reservada para quienes no sabían hacer otra cosa. Actualmente es, al contrario, una profesión que tiene gran prestigio social y despierta mucha admiración.

Sin embargo, la vida del chef no es fácil. Las jornadas laborales tienen 16 horas o más y el trabajo es muy estresante; los fines de semana y días de descanso son para ellos los peores días. La vida familiar es la más perjudicada y la conciliación entre la vida personal y familiar no siempre es fácil de hacer.

Los chefs y los dueños de restaurantes lo aseguran: la alta cocina no es rentable en España. Se necesitan muchas manos, productos de calidad excepcional y clientes dispuestos a pagar una pequeña fortuna por cada plato. Y por si todo esto fuera poco, la cantidad de clientes que se pueden atender en el local tiene que ser la justa, porque la atención debe ser, por supuesto, excelente.

A pesar de todo ello, la alta cocina es una actividad realmente apasionante y goza además de mucho reconocimiento en España. Los medios de comunicación han sido los encargados de atribuir una imagen idílica a los cocineros. Y de hacer que el público reconozca su ingenio y su capacidad de improvisación.

A menudo los chefs son considerados artistas. Y lo son, no solamente por la creatividad de sus preparaciones, sino también por la vida que llevan cuando se convierten en chefs de renombre. Aviones y vuelos sin parar, los mejores hoteles y entrevistas para muchos medios, hacen que sus vidas sean similares a la de cualquier cantante o actor. Pero no hay que olvidar que detrás de todo esto hay rigor, disciplina y mucho esfuerzo.

 

Fuentes imágenes: Canal Cocina  /  GastroBranding