La agrupación que reúne a las mujeres en la gastronomía profesional ha ido surgiendo para hacer visible la presencia de la mujer en el universo gastronómico. En este sector, como en tantos otros, una historia social universal protagonizada por hombres ha provocado el surgimiento de la lucha de la mujer por la igualdad.

En la mayor parte del mundo y en diferentes ramas de la actividad, las mujeres se organizan para reclamar sus derechos. Y el sector femenino del ámbito gastronómico se suma a esas reclamaciones.

Las mujeres en la gastronomía profesional se han unido para proclamar a los cuatro vientos su talento, su capacidad, sus habilidades.  Las mueve la firme voluntad de mostrar su valía en un ambiente dominado fuertemente por los hombres.

El evento tuvo lugar el día 12 de noviembre, en el marco de la feria Gastrónoma de Valencia. Se trató de una reunión de diferentes sectores afectados y concienciados en la lucha por la igualdad de la mujer en todos los sectores, y también en el gastronómico.

Ruscalleda

Mujeres en la gastronomía profesional: un evento extraordinario

La convocatoria reunió a más de cien mujeres vinculadas a la gastronomía. Cada una representaba a otras muchas. El evento surgió por iniciativa de Purificación García Segovia, profesora de la Universitat Politècnica de Valencia.  Esta profesional dedicó su tesis doctoral a los obstáculos que enfrentan las mujeres en gastronomía: una sólida base de investigación que se tomará en cuenta, sin dudas, para el trabajo de la agrupación de mujeres.

María José San Román, chef jefe del restaurante Monastrell que cuenta con una estrella Michelin, también participó en la organización del encuentro. Su reclamación permanente es estimular la presencia de las mujeres en congresos y eventos.

Sus declaraciones fortalecieron el ánimo de todas:

 “Somos muchas y contamos también con el apoyo de Carme Ruscalleda, Elena Arzak, Fina Puigdevall, Susi Díaz, Macarena De Castro, Esther Manzano, Mari Carmen Velez y Beatriz Sotelo, entre otras. La invisibilidad está arraigada y el talento invisible desincentiva a futuras generaciones. Es un problema mundial cuyo cambio podemos liderar desde España”.

En sus palabras, se puso de manifiesto toda la fortaleza reconocida de las mujeres de la gastronomía profesional de España. La sola mención de las famosas chefs españolas, es una señal de que se puede llevar a cabo el cambio. Las mujeres del sector gastronómico empiezan a tomar conciencia de que deben luchar para reivindicar su valor y prestigio.

¿Qué pasó en el evento de Valencia?

Además de los mensajes y de los mensajes de las convocantes, el encuentro contó con aportaciones de diferentes participantes, todas mujeres. Ellas mostraron su experiencia y manifestaron esa sensación de que la invisibilidad que las mantuvo siempre en la trastienda era una injusta realidad, y que eso ya ha empezado a cambiar.

Uno de los momentos de mayor impacto fue la solicitud dirigida a los colegas chefs hombres. Se les pidió con énfasis que exijan que en los eventos gastronómicos se destine el cincuenta por ciento de los lugares a las mujeres.  La colaboración de los hombres con esta causa es una demanda de las mujeres.

Una red que se afianza

La reunión celebrada en Valencia el 12 de noviembre, en el marco de la feria Gastrónoma, es la semilla que pronto empezará a dar frutos. La red de mujeres de la gastronomía profesional se va extendiendo, y los postulados que tiene como objetivos, también.

El gran encuentro de Valencia tuvo antecedentes que prepararon el terreno. María José San Román había reunido en octubre a colegas jefes de cocina para comenzar a delinear estrategias y acciones.

  • ¿Quiénes la integran la red? Cocineras, sumilleres, productoras, investigadoras, empresarias, periodistas, organizadoras de eventos y otras muchas con perfiles vinculados al rubro.
  • La organización es una condición de esta agrupación. Conocer el estado de situación es fundamental. Por eso, están trabajando en la creación de una base de datos completa; el objetivo es incluir a todas las mujeres de la gastronomía profesional española.
  • Asimismo, se ha puesto en marcha un blog para potenciar el trabajo en equipo. Es un camino útil para favorecer las consultas y la toma de decisiones colectivas. El blog también difunde convocatorias, medidas acordadas y recoge inquietudes.
  • Una línea de acción muy importante es luchar contra el acoso laboral. Es un tema que preocupa en todos los ámbitos de la actividad, y que también existe en la gastronomía.
  • Otra estrategia en marcha es la organización del trabajo por especialidades profesionales. Cada una es conocedora de su ámbito concreto de actividad. Informar a quienes comparten la misma actividad enriquece a todas.
  • Han aparecido en el horizonte visual del mundo trabajadoras cuyos oficios eran totalmente invisibles hasta el momento. Es el caso de mariscadoras, conserveras y otros grupos de mujeres con producciones pequeñas pero muy valiosas.
  • La profesionalización, la capacitación, el apoyo a nuevas mujeres emprendedoras del ramo, son también objetivos de esta integración.
  • Se proyecta una investigación minuciosa que permita profundizar en el conocimiento del rol de la mujer en la gastronomía española. Ferran Adriá, con su fundación Bulli Foundation, seadhiere a este proyecto. Con su apoyo, el afamado chef inicia un camino importante que, seguramente, será seguido por otros profesionales.

Arzak

En una nota de prensa, el grupo de las mujeres de la gastronomía profesional ha establecido como meta de la unión “visibilizar el enorme talento creativo en un ámbito de igualdad y, además, crear un espacio de trabajo en red, colaboración y sinergias que pueda impulsar nuevos proyectos empresariales, académicos o científicos”. Una elogiable misión, sin duda.

La unión hace la fuerza. Seguramente esta unión de las mujeres de la gastronomía profesional revolucionará el mundo laboral. Quizá no afecte a la cocina en sí, pero sí a la visibilidad y consideración de las mujeres. El movimiento es ambicioso, no hay duda; pero inmensa es la fortaleza de estas mujeres para ir consiguiendo un mundo más igualitario.