Tradicionalmente, la alta cocina española ha impuesto sus propios parámetros en la gastronomía europea y del mundo. En la última edición del Madrid Fusión ha hecho su aparición triunfal Sebastian Frank, un joven austriaco con una propuesta slow sin precedentes. Esto le valió la condecoración como mejor cocinero europeo del año según dicho congreso.

Su triunfo no ha sido una casualidad. De hecho, Sebastian también fue premiado como el mejor cocinero del año en Alemania. Él es el encargado del sabor en el restaurante Horváth, uno de los más notorios de la cocina babara actual. Conozcamos un poco más de este intrigante chef joven, prolijo y de estilo culinario emocional.

Un comienzo profesional y realmente prematuro

No resulta extraño que Frank este ubicándose en la cúspide de la cocina europea con tan solo 36 años. Si revisamos su historia personal, el austriaco comenzó su carrera gastronómica a los 13 años. A esa tierna edad, comenzó su fase de aprendizaje en la cocina del hotel Wende localizado en Viena.

Su vocación temprana le llevó poco tiempo después al muy popular Steirereck, pudiéndose regodear con los mejores de la cocina austriaca. De allí partió en el 2010 a Berlín para llegar a un restaurante innovador desde sus inicios: el Horváth. Hoy en día es el encargado de todo y es ahí donde toda su creatividad ha ido tomando forma.

Fundado en el año 1908, este restaurante es progresista y renovador por excelencia. Justo allí se reunía el artista Andy Warhol y fue gracias al poeta Ödön von Horváth que el mismo recibió su nombre. Un hito muy importante ocurrió en el año 2011, cuando su cocina recibió la primera estrella, apenas un año después de la llegada de Sebastian Frank. Él chef tenía poco más de 30 años.

Sebastián Frank

2011 y 2014: Dos hitos para Sebastian Frank y el Horváth

No todo concluía con la estrella Michelin ganada para el llamativo restaurante Horváthe. En ese fructífero año 2011 también llegaron los primeros reconocimientos personales por el trabajo de Sebastian. Fue en ese periodo que ganó su primer concurso como Cocinero del Año en Alemania.

Poco tiempo después, la prestigiosa guía Gault Millau le otorgó al Horváth 17 puntos. De esta manera, Sebastian Frank consiguió ser reconocido como el chef más creativo de todo Berlín. En el 2014 las cosas cambiaron aún más: el cocinero se convertiría en copropietario del restaurante junto a su socia, Jeannine Kessler.

Esto permitió que a finales del 2015 la marca consiguiera otra estrella Michelin.  En la actualidad destacan los reconocimientos y consolidación de un negocio que ya es sinónimo de alta gastronomía europea. El pasado 2017, Frank volvió a ser condecorado como el mejor chef del año en Berlín. Sobran razones para entender por qué ha sido premiado como Mejor cocinero europeo del año.

Al rescate del slow food

El movimiento del slow food está de moda en la actualidad y muchos de sus propulsores han ganado reconocimiento en los últimos años. Este es el caso de Frank, quien apuesta por rescatar las tradiciones regionales gastronómicas, comenzando desde las materias primas.

Para este chef, es fundamental el tratamiento de los alimentos y el uso de productos locales. Además, el protagonismo de cada ingrediente es respetado en cada una de sus recetas; no solo importan las carnes, sino también los vegetales y verduras. De esta forma, se ha convertido en un precursor de la cocina austriaca tradicional en Alemania.

¿Y de qué sirve todo esto? No solo es un asunto de sabor o nacionalismo. En ese innovador local de Berlín se sirven platos que retrotraen a los comensales a los tiempos de su niñez. La intención de este artista culinario es clara: que cada receta relate un cuento del pasado grande de su país.

Cocina emocional y llena de recuerdos

mejor cocinero

Mezclas que evocan el sentido, sabor, aromas e historia germánica. Lo clásico busca simplemente recordar al cliente germánico su infancia, familia, y la cocina de su casa; y de esta forma, se evoca automáticamente lo característico de la cocina germánica. Es una fascinación intima de este experto: la cocina y sus recuerdos infantiles parecen estar arraigados. Él cuenta sus experiencias mientras prepara sus exquisiteces.

No obstante, la presentación de los platos es mucho más moderna, innovadora y restauradora. Entre otras razones, debido a que el chef cultiva hierbas y otras plantaciones en la terraza del negocio.

Todo esto ha sido tenido en cuenta por el comité del congreso Madrid Fusión. Al referirse sobre el trabajo profesional de Sebastian Frank, lo han definido como “cocina exigente y rebelde”. La misma nos lleva al pasado pero “rompe las líneas tradicionales”. En pocas palabras: innovación y creatividad en estado puro.

Entrega oficial del premio como mejor cocinero europeo del año

Sebastián Frank ha recibido el martes 23 de enero su premio al mejor cocinero del año durante los próximos días en España. Se le ha hecho entrega del mismo en una nueva edición del Reale Seguros Madrid Fusión, celebrado en el Palacio Municipal de Congresos de Madrid.

 

Fuentes de imágenes: El Aderezo  /  Corrientes Primero – WordPress.com  / Hoy