El coronavirus, siniestro y avasallante, no ha logrado amainar el impulso del chef José Andrés.  Con una energía y fuerza interior extraordinarias, el gran chef español está consiguiendo encarar la pandemia con un esfuerzo de titán.  Pero no para sobrevivir él y su negocio, sino para ayudar a los demás. En reconocimiento a ese espíritu heroico y tan solidario, ha recibido el Basque Culinary Worlk Prize 2020.

En medio de tanta oscuridad y desasosiego, la entrega de un premio a un representante de un sector tan castigado, es un estímulo y un toque al corazón.  Significa que todo el esfuerzo se valora, y que en los malos momentos siempre hay algo por hacer para mejorar la situación.

La Quinta edición del Basque Culinary World Prize 2020

José Andrés fue el elegido para este premio que, en un año tan crítico y sensible, tiene un sentido muy especial. Es un reconocimiento que otorga el gobierno vasco conjuntamente con el Basque Culinary Center. Forma parte de la estrategia de esta comunidad para poner en valor al País Vasco en el contexto nacional. Y una de sus fortalezas es, sin duda, la gastronomía, considerada no solo como actividad comercial.

En esta quinta edición, el Basque Cullinary ha centrado su atención en los chefs que han propuesto respuestas valientes, inspiradoras y de impacto social a la situación. Subyace la idea de que la gastronomía es el camino para la reactivación económica y, especialmente, para la reconstrucción social.

La actividad gastronómica se visualiza como un factor de cohesión social, de proyección de futuro para el Euskadi.  Y en este contexto, y en medio de una pandemia aniquiladora,  José Andrés se destaca como un modelo de vida para las situaciones de crisis. Su liderazgo, su profesionalismo, su creatividad, han logrado  impactar más allá de la cocina.  La organización responsable del premio, ha seleccionado, además del ganador, 10 menciones especiales que aportan otros tantos esfuerzos para sobrellevar la crisis.

Basque Culinary World Prize 2020

El proyecto de José Andrés

El proyecto por el que José Andrés fue reconocido, comenzó a funcionar en el año 2010.  El extraordinario chef lo implementó con el objetivo de crear soluciones inteligentes para luchar contra el hambre y la pobreza. 

Con esta idea, José Andrés creó la ONG World Central Kitchen, que durante 10 años ha mostrado su faceta solidaria y socializadora.  Esta organización ha realizado misiones en 13 países, ha reunido más de 45.000 voluntarios y ha entregado 15 millones de comidas. Los números hablan por sí solos.

La pandemia está poniendo en evidencia la importancia de la ONG.  El esfuerzo se multiplicó y el modelo del chef está sirviendo de referencia para otros. Algunas cocinas de restaurantes cerrados se transforman en cocinas comunitarias, y se crea una red que trascendió la geografía. Nadie puede dudar del poder transformador de la actividad gastronómica cuando compromete a personas de valor.

Historia de un chef líder gastronómico y de causas nobles

José Andrés nació en Asturias y cuando era niño, su familia se trasladó a Barcelona. Su formación gastronómica profesional tuvo dos vertientes: la Escuela de Restauración y Hostelería y el restaurante El Bulli, con el gran Ferrán Adrià.  Una estupenda base que fortaleció los cimientos de un gran profesional y excelente persona.

Conoció Estados Unidos en misión de servicio militar, y ya con conocimientos y experiencia en la cocina, se instaló en Nueva York.  Triunfó en Washington, ciudad en la que abrió varios restaurantes prestigiosos. Siempre se dedicó a la cocina española y latinoamericana.

Su gran empatía por la gente, lo involucró en diversas causas solidarias. Si bien World Central Kitchen es su creación espectacular, lideró otras muchas causas benéficas.

Propietario de 16 restaurantes en Estados Unidos, no dudó en convertirlos en comedores sociales.  El Basque Culinary World Prize 2020 no podía haber quedado en mejores manos.

Todos para uno y uno para todos

La entrega del premio se realizó en modo virtual. El jurado estuvo presidido por Joan Roca, acompañado por los chefs más influyentes del mundo.  Siempre dispuesto a entregarse a los demás, José Andrés anunció que repartiría los 100.000 euros del premio entre los cocineros que lideran las menciones especiales.

Fue su forma de reconocer el trabajo conjunto y de sentirse parte de un equipo.  Todos trabajando para una misma causa, y el líder reconociendo que el mérito no es solo suyo, sino de todos los que hacen al proyecto solidario.  

Sus declaraciones son señales de  un futuro sin pausa. El chef ha expresado que el trabajo no se detiene, y que, si bien con sus acciones los cocineros no solucionarán todos los problemas,  el mundo será un poquito mejor.  Y llama al compromiso con la profesión para que el esfuerzo se multiplique en todos los rincones del planeta.

José Andrés encarna la implicación en tiempos de crisis. La empatía, fuerza, rapidez, eficacia y su liderazgo,  son dignos  de destacarse y de divulgarse. Un gran ejemplo para el mundo.