El visual merchandising es una estrategia de marketing que utiliza la organización y distribución de elementos para atraer a los clientes. Se puede emplear en todo espacio en el que se intente vender un producto o servicio.  ¿Conoces esta nueva técnica de marketing para tu restaurante?

La base es la presentación minuciosamente planeada de todo lo que produce impacto visual. Esta distribución de los estímulos sensoriales provoca en las personas redes neuronales que provocan la atención. Tiene mucho que ver con el dicho popular “La primera impresión es lo que cuenta”.

En esa primera impresión se conjugan elementos que de alguna manera atrapan al observador. Por tanto, es preciso provocar la inspiración del consumidor. De este modo, no solo comprará lo que necesita sino también lo que le resulta atractivo.

Se trata de una estrategia de marketing que debe ser aprovechada en el restaurante.  Para ello es preciso aplicarla en todos los sectores del negocio. Cada rincón, cada detalle del local, cada persona puede contribuir a que la productividad aumente. De esto se ocupa precisamente el visual merchandising.

Beneficios del visual merchandising  para el restaurante

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Como en todos los ámbitos en los que se use esta estrategia, la meta última es aumentar la rentabilidad. Vender más. Y el canal que el visual merchandising utiliza para este fin es la atracción predominantemente visual.

La idea es organizar el restaurante para que sea agente de marketing en el punto de venta. Es decir, la organización y presentación del local se vuelve en sí misma estrategia de marketing. Es una técnica más que se suma a las otras que el negocio esté utilizando.

El primer punto de impacto en una persona es su percepción visual. Por lo tanto, el efecto visual que el restaurante produce en un cliente que lo visita, es determinante.  El objetivo inmediato es que ese cliente compre lo que el restaurante ofrece porque se ha sentido atraído por lo que percibe, fundamentalmente por lo que ve.

Creatividad, ingenio y conocimiento de los usuarios son factores esenciales a la hora de poner en marcha estrategias de visual merchandising. Nada debe quedar dejado al azar. Cada rincón, objeto, persona y producto que se encuentre en el establecimiento debe integrarse al sistema.

La utilización de visual merchandising en el restaurante requiere conocer bien esta estrategia. Aunque esta técnica se sostiene mucho en la estética, no alcanza con eso. No se trata de que todo quede bonito y atractivo, es bastante más complejo.

Por tanto, el primer paso es informarse, capacitarse para que realmente el esfuerzo de organizar el local brinde los resultados esperados. Leer, asistir a cursillos o talleres y consultar a técnicos y asesores son los caminos previos a la acción.

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Visual merchandising en el restaurante: definiciones necesarias

La idea central de esta estrategia aplicada al restaurante es mostrar desde lo visual el concepto que define al establecimiento. ¿Qué se ofrece? ¿Cómo la empresa quiere que se considere su restaurante? Esto incluye las características del menú, por supuesto; pero también todos los otros rasgos que definen al local y que se consideran rasgos distintivos.

Pensar en en esas características por las que el restaurante es diferente de los demás es el paso inicial. Esas son sus fortalezas, las que deben destacarse con el visual merchandising. Es cuestión de poner en juego los valores que identifican  el servicio.

Calidad, amor a la profesión, diversión, atención al cliente, economía, son algunas de las condiciones que mueven las emociones. Y las emociones son buena puerta de entrada a los seres humanos.

Es imprescindible por ello definir qué atributos definen la marca-restaurante, la imagen del local.  En torno a esos conceptos se organizarán todos los elementos. Esa imagen es la que el cliente que ingresa al restaurante debe percibir a primera vista.

Otros factores a tener en cuenta para poner en marcha visual merchandising en el restaurante

El concepto que define la imagen que el restaurante quiere ofrecer se vuelve el eje fundamental. ¿Qué aspectos concretos deben cuidarse?

  • El acceso al restaurante genera la primera impresión. Por tanto, es ya un elemento fundamental. Si al llegar a la puerta, el potencial cliente percibe descuido, suciedad, desprolijidad, desorden, seguramente seguirá de largo. La entrada debe mostrarse acogedora, limpia, cálida y sin obstáculos al acceso. Complementan el acceso los escaparates exteriores y los carteles.
  • La visión global desde la entrada debe confirmar la buena imagen. Una vez que el cliente pasa la puerta, tendrá una visión panorámica general. Captará el ambiente con una especie de mirada amplia que, si bien no percibe detalles, permite hacerse una composición del lugar. Es fundamental, por ello, planificar bien la iluminación.
  • Ya ubicado en su lugar, el cliente comenzará a percibir los detalles del salón. Limpieza y mantenimiento generalmente saltan a la vista. La decoración deberá estar centrada en la imagen definida previamente. El orden, los desplazamientos y movimientos de los camareros, la ubicación de las mesas y barras son otros factores que inciden. Cada mueble, elemento ornamental y persona debe armonizar con el espacio.
  • La llegada del plato a la mesa es un momento crucial. La vajilla, los cubiertos, el emplatado, la forma en que el camarero lo dispone, son aspectos de gran impacto.

El marketing de los sentidos

  • Todos los sentidos contribuyen. Si bien se habla de visual merchandising, hay estímulos sensoriales que no son visuales que integran la imagen. El aroma reinante en el local y el de los platos cuando llegan a la mesa, tienen mucha influencia. Si el cliente entra a un salón comedor impregnado de olor a comida, seguramente su impresión no será buena.
  • Los sonidos también son importantes. Es conveniente evitar totalmente  el golpeteo de platos y cubiertos y los gritos de los camareros cuando ordenan a la cocina los platos. Una música ambiental que acompañe la imagen del restaurante es buena opción. La elección dependerá del target de los clientes y se adaptará a eventos especiales.
  • La carta debe atender a algunos principios básicos del visual merchandising. Debe ser sencilla, fácil de leer, de diseño moderno y atractivo. La distribución de textos e imágenes será cuidada. Existen sugerencias específicas para diseñar la carta que deberían atenderse, pues de este diseño puede depender el consumo y, por tanto, las ganancias.
  • Puntos específicos que pueden fortalecer el merchandising: estanterías y barras interiores. Las barras están muy de moda y son muchos los que prefieren instalarse en ellas. La disposición de las barras dentro del local y de los elementos sobre la barra deben ser cuidadosamente atendidos. Las barras y las estanterías venden porque muestran. Por lo tanto, atención a cómo se disponen.
  • Cocina en vivo y demostraciones. Son dos excelentes herramientas para el visual merchandising. Se sugieren especialmente para presentar platos característicos del restaurante o novedades e innovaciones.

Incorporar el visual merchandising exige aplicar principios de psicología del consumidor. Se trata de provocar en el cliente la idea de una experiencia que colmará sus expectativas.