En la actualidad, la alta cocina en barra se muestra como una nueva especialidad en el ámbito de la restauración. Actualmente, el servicio en barra, heredado del bar, es tendencia en los restaurantes.

La modalidad apareció en los restaurantes como una forma de atención  rápida. Las personas se instalaban en la barra cuando no disponían de mucho tiempo para permanecer en el local. Supuestamente, en la barra todo era más rápido y más informal.

Sin embargo y poco a poco, la preferencia por la barra ya no es cuestión de tiempo. Tiene que ver más bien con ese toque de informalidad que la caracteriza. Todo es más movido, dinámico y con menos protocolo cuando se vive la experiencia en la barra.  ¿Te has planteado ofrecer los mejores platos de tu local en la barra? Puede que te sorprendiera el éxito de esta medida entre tus clientes…

La alta cocina en la barra

Quien suponga que alta cocina implica siempre mantelería y servicio protocolar, puede haberse quedad obsoleto. El glamour de una mesa con muchos platos, vasos y cubiertos ha sido tocado por la magia de la barra.

Paralelamente a los tradicionalismos, la alta cocina en barra ha desarrollado una modalidad igualmente elegante, de cocina de autor,  que atiende a preferencias de muchos clientes. La observación de los nuevos gustos de las personas ha convertido a la alta cocina en barra en tendencia top en restauración.

Desarrollando conceptos innovadores, los restaurantes que ofrecen la alta cocina en barra permiten una experiencia gastronómica diferente. El trato entre chef y cliente es directo, y el intercambio enriquece a ambos.  Todo es más desestructurado y más vivencial en una barra.

en la barra

Tendencias de la alta cocina en la barra

Es un concepto que impacta en la dinámica del restaurante.

  • Esta opción ha cambiado el aspecto del restaurante. Sillas altas dispuestas junto a las barras renuevan la apariencia del local y despiertan el interés de los clientes que buscan novedades. El entorno es especialmente creado para este formato. Los desplazamientos de los camareros para el servicio en la  barra no son los mismos que para la atención a las mesas.
  • Desde la barra, los comensales ven de muy cerca la preparación de los platos que van a comer. El chef se vuelve un artista que prepara en vivo y frente a su público sus creaciones. Preguntas, demostraciones, explicaciones completan este show experiencial en el que cada participante, comensal y cocinero, es protagonista.
  • Para aprovechar al máximo las posibilidades que la alta cocina en la barra brinda al negocio, muchos restaurantes han instalado barras temáticas. Algunos hasta han eliminado las mesas tradicionales para utilizar mejor el local, lo que supone una completa revolución del panorama gastronómico. Barras en las que se sirven pescados y mariscos, otras con carnes, barras vegetarianas y de pastas ofrecen opciones que son especialidades de cada chef.

¿Qué caracteriza el servicio en barras?

El restaurante que tiene intenciones de ofrecer la propuesta de la alta cocina en la barra, debe tener en cuenta algunas sugerencias. El servicio en barra no implica solo un lugar en el que el comensal se instala y come. Es un concepto gastronómico que encierra mucho más que mobiliario y espacio.

  • Atención al estilo

La ambientación, la elección de los muebles, la iluminación, la decoración del espacio, deben estar pensados para este nuevo concepto gastronómico. La alta cocina en la barra implica alga gama en restauración; y el espacio hace también a la idea.

Es importante visualizar las barras en relación al target de clientes y a la propuesta gastronómica. El estilo y los materiales se adecuarán a ellos: estilos ultra modernos, vintage, rústicos, más elegantes, todo es posible si se contextualiza.

restaurantes Vapiano

  • La comodidad de los clientes

La comodidad de los clientes que optan por la barra debe ser la prioridad. Si el cliente está cómodo, entenderá la experiencia como muy positiva y regresará. Si los taburetes o sillas altas lo incomodan, se irá lo antes posible y es difícil que vuelva.

La comodidad tiene  mucho que ver  con la relación de altura de barra y taburetes. La sugerencia es que, a la hora de sentarse, el espacio que va desde la mesa de barra hasta el asiento debe ser de aproximadamente treinta centímetros.

Por ejemplo, para una barra de un metro diez centímetros el asiento del taburete tendría que estar a unos ochenta centímetros de altura. En el mercado se ofrecen taburetes cuya altura se regula de acuerdo a la comodidad del cliente. Son una buena opción.

El espacio disponible en la barra para cada persona es otro factor que debe cuidarse. Es importante que cada comensal o grupo de comensales que se instalan en la barra dispongan de una relativa intimidad que les permita comer y hablar con comodidad.  Las aglomeraciones no agradan a nadie.

  • Una experiencia integral

Comer en la barra debe disfrutarse integralmente. El ambiente, el mobiliario, la iluminación, todo contribuye al valor de este espacio.  Debe lograrse un impacto en todos los sentidos del comensal; por tanto, el chef juega un rol fundamental en la alta cocina en la barra.

No se trata solo de degustar un plato. Interviene su preparación,  la gracia en los movimientos del chef, su encanto para atraer las miradas, su destreza. Los aromas y los colores permitirán que el placer comience mucho antes de llevar la comida a la boca.

  • El menú

Si de alta cocina se trata, el menú es el protagonista.  La carta se construirá de acuerdo con el o los chefs; no hay que olvidar que el cocinero es un gran actor en este formato. Por tanto, al pensar en el menú, las posibilidades del chef son determinantes. Generalmente se incluyen creaciones gastronómicas que puedan ser preparadas íntegramente a la vista de los comensales.

Las barras sucesivas en las que se puedan consumir los platos de acuerdo con el orden en el que se servirían en una mesa, son una buena opción. Una barra en la que se sirvan mariscos acompañados de cava y vino es irresistible. Otra con propuestas con jamón, quesos y paté, con pan artesanal y un buen vino, satisface a la mayoría.

En la práctica, se ha probado que la magia de una barra estrella va a centralizar todas las miradas de los clientes. En ella, el chef pondrá en juego todas sus habilidades y su creatividad  en la elaboración de platos más sofisticados.

  • La capacitación del personal

Es importante preparar al personal que se dedicará al servicio de las personas que optan por la barra.  Los desplazamientos son diferentes, el protocolo de entrega y retiro de platos cambia. El sistema de atención al comensal en la barra exige preparación y organización.

La tendencia ha comenzado a ganar la atención de empresarios y comensales. Los restaurantes más innovadores ya ofrecen sus platos en barras; se ha vuelto una excelente oportunidad para la renovación y la demostración de originalidad.