Aunque siempre abrir un paquete es una sensación atractiva, provoca en la persona que lo hace mucha expectativa teñida con un toque emocional. A pesar de que ya tenga claro lo que hay en su interior, el hecho de ver y de tener en sus manos su compra o su regalo, acelera el pulso.  En este comportamiento se basa el unboxing.

El unboxing es una estrategia muy exitosa que se utiliza para promocionar todo tipo de mercancías.  Las redes sociales se inundan de vídeos que muestran personas, a veces solo manos, abriendo paquetes. ¿Te parece buena idea implantar el unboxing en tu restaurante?

La idea de desempacar objetos frente a una cámara parece haber sido de  Nokia en el año 2006. Así presentó su Nokia E61, exhibiendo poco a poco cada una de sus características y accesorios.  La técnica se extendió rápidamente y en los últimos años es posible visualizar el unboxing de maquillajes, ropa, electrodomésticos, juguetes, herramientas. 

¿Cómo volverán los restaurantes a la actividad normal, tras el coronavirus

La expansión tecnológica de los restaurantes

El mundo digital está en pleno proceso de inclusión. Los distintos sectores de la actividad humana se integran a un escenario en el que los dispositivos digitales juegan un rol fundamental. Y como no podía ser de otra manera, los restaurantes están avanzando aceleradamente hacia la digitalización. Si bien hasta hace unos años se movían lentos en el ambiente tecnológico, llegan al presente ávidos de innovaciones.

El coronavirus ha sido un factor clave en esta renovación.   Con mente abierta, los restauradores se esfuerzan por recrear la realidad gastronómica y hostelera para adaptarla a los tiempos que corren.  El restaurante trasciende la cocina, el menú, el salón comedor y los camareros.  Su área de influencia sale a la calle y se traslada hasta los hogares de los clientes.  Esta es la realidad,  y es necesario atenderla.

¿En qué se fundamenta el unboxing?

El unboxing tiene una base emocional.  El proceso experiencial de la persona comienza cuando se abre la caja. La sorpresa inicial y la satisfacción por lo que se puede encontrar, son parte de esas vivencias.  Pero para que sea efectivo, tiene que haber una base emocional a la que el paquete conecte. Quizá recuerdos de momentos especiales de su vida o alguna conexión con los valores que son fuertes para todos, como la familia, la niñez, la alegría.

Cuando una persona visualiza un vídeo en el que se maneja el unboxing como estrategia, empatiza tanto con quien desempaca en la imagen que se siente un poco parte de esa experiencia.  Se imagina experimentando la misma emoción, las mismas vivencias como si estuviera abriendo ella misma esa caja.  Se produce una especie de contagio emocional.  Esta reacción es la que hay que crear cuando se envía un paquete con comida mediante delivery.

¿Cómo utilizar el unboxing para beneficiar al  restaurante?

El gran desafío  es mantener vigente ese concepto experiencial de la gastronomía.  Los restaurantes han asumido que no venden solo comida sino experiencias. En el local es más sencillo, pues se disponen de múltiples elementos para concretar la experiencia especial del cliente.

Pero en el caso de la comida a domicilio, del delivery, la cosa se complica.  Las cajas y las bolsas son la nueva mesa y  vajilla, y ese envoltorio se transforma en el portador de todo lo que el restaurante puede brindar al cliente.   ¿Cómo encerrar en un paquete emociones, sensaciones, afecto? ¿Es posible?  A eso apunta el unboxing. 

Cuando el plato llega a su hogar u oficina, el cliente desempaquetará mucho más que comida. Y no se trata de elementos materiales, sino de emociones y de recuerdos que a medida que abre el paquete experimentará.

¿Cómo implementar en la práctica el unboxing en el restaurante?

Algunos chefs y gestores de restaurantes ya están experimentando con esta estrategia que resulta exitosa.  Han encontrado el camino combinando diferentes canales de comunicación. De este modo,  cuando el paquete llega al cliente,  el contexto experiencial está  creado.

Las redes sociales, la web y el mailing son ambientes que favorecen la sensibilización de los clientes.  La idea es realizar publicaciones que generen curiosidad, expectativa y que conmuevan recuerdos o vivencias.  Estas experiencias previas se activarán cuando la persona reciba su caja, comience a abrirla y a extraer su contenido.

Coronavirus el unboxing

El unboxing y el marketing

Este nuevo concepto necesario para el delivery, exige una transformación esencial del marketing.  El punto de partida es una nueva relación con el cliente, que está marcada por la distancia física.  Superar esta distancia y lograr el acercamiento es la clave.

Se desdibujan las fotografías y descripciones de platos y promociones para imponerse con fuerza el vídeo experiencial. Ya no hay que atraer a las personas al local, sino invitarlas a consumir el menú.

En este contexto, el unboxing convoca.  Las redes sociales y las webs mostrarán vídeos en los que alguien abre su paquete enviado por el restaurante. El protagonista  va descubriendo su contenido y transmitiendo sus emociones mientras lo hace. Este personaje pertenecerá al target de potenciales clientes; la tecnología hará el resto, pues completará la escena que atrapará al cliente y lo hará sentirse parte de ella.

A su vez, cada cliente podrá crear su propio vídeo de unboxing para multiplicar su experiencia y compartirla con amigos o con el propio restaurante. Hay que  poner en marcha la creatividad y aprovechar el recurso.