Son muchas las sorbeteras y la maquinaria de helados que se encuentran en el mercado. Los helados, los sorbetes y toda la gama de postres y productos de pastelería fría son productos de fácil venta en época estival. No solo sirven como complemento de otros platos, sino que también constituyen verdaderas delicias por sí solos.

Los clientes actualmente exigen un alto grado de diversificación en la comida de tu restaurante. No buscan productos simples, sino variaciones que ofrezcan nuevas experiencias gastronómicas. Esto es imposible de lograr si no se cuenta con la maquinaria adecuada.

La maquinaria de helados a elegir depende del tipo de producto que se pretende obtener. Aunque los principios básicos de estas máquinas son similares, los procesos y la calidad del producto final pueden variar.

maquinaria de helados

Actualmente casi toda la maquinaria de helados opera de manera simple y sorprendentemente funcional. Esto hace que sea un elemento imprescindible y rentable para cualquier restaurante. Es importante, eso sí, que tengas unas nociones básicas para saber qué tipo de artefacto es el más conveniente, según sea tu modelo de negocio.

El funcionamiento de la maquinaria de helados

Actualmente casi todas las máquinas de hacer helados funcionan de manera similar. Por ejemplo, todas cuentan con un sistema de refrigeración eléctrico. Su función es congelar la materia prima que es depositada en los recipientes.

En la primera parte del proceso, las mezclas que se vierten en esos recipientes o tamboreras, pueden ir en forma de líquido, sólido o en polvo. Lo usual es que antes de depositarlas hayan pasado por un proceso de pasteurización, el cual elimina microorganismos peligrosos para la salud.

En una segunda etapa, la maquinaria de helado comienza a mezclar la leche, la crema azucarada o el yogur. Este movimiento hace que penetre el aire en la preparación y gracias a esto aumente su volumen. La textura también se vuelve mucho más suave y se deshacen los cristales de hielo, que resultarían desagradables al paladar.

Una vez concluida la mezcla, el producto se transporta a través de un juego de válvulas que se integran con el cabezal de la máquina. De esta forma, ya es posible dispensar el helado con la cremosidad y solidez necesarias.

Aspectos a considerar

¿Qué se debe observar en la maquinaria de helados? ¿Cuáles son esos elementos que diferencian a un aparato de otro? Hay básicamente cuatro elementos relevantes a la hora de evaluar uno de estos instrumentos: capacidad del compresor, logística, vertimiento y diferenciación de sabores.

  • Capacidad del compresor. Se define por la cantidad de porciones que la máquina es capaz de producir en un minuto.
  • Logística. Algunas máquinas de helados son encimeras, o para ubicar sobre un mostrador, mientras que otras son de suelo.
  • Carga y difusión. Hay maquinaria de helados que funciona por gravedad y otras por presurización. La primera aumenta el volumen y la segunda es más rápida
  • Diferenciación de sabores. Algunas máquinas producen un solo sabor, otras generan dos y hay algunas que permiten la mezcla hasta de ocho sabores

La maquinaria de helados más adecuada será aquella que mejor le venga a tu modelo de negocio, al que estés implementando. Especialmente, debes tomar en cuenta el volumen de producción requerido y el grado de complejidad del producto final.

 Algunos modelos de maquinaria de helados

El Pacojet es uno de los más conocidos aparatos para hacer sorbetes y helados, entre otros artículos. Sus fabricantes aseguran que genera productos de una consistencia particularmente cremosa y fina. Se trata de una máquina compacta y rápida que optimiza la utilización de la materia prima y evita residuos. Por eso mismo se considera una herramienta de cocina muy rentable.

Últimamente también se ha popularizado la utilización de maquinaria para hacer “helados soft”. Este es una modalidad de postre frozen, más suave que el helado tradicional. Este tipo de máquinas también producen yogur helado, un producto que se ha vuelto bastante solicitado.

Lo más característico del helado soft, desde el punto de vista industrial, es que puede contener hasta el doble de aire que un helado tradicional. Esto quiere decir que exige menor utilización de ingredientes reales, con lo que se reducen costos y se aumenta la rentabilidad.

El contenido de aire de un helado soft puede estar en un rango de entre 0% y 60% en el producto final. Esto, sin embargo, no altera el sabor. Este tipo de máquinas son ideales para negocios tipo “take away”, es decir, de productos que se adquieren para llevar.

Los helados artesanales

helado artesanal

Los helados artesanales son casi sinónimos de helados de la mayor calidad. Su principal valor reside en que se emplea materia prima de la mejor calidad y no se utilizan colorantes, saborizantes, ni conservantes. Por supuesto, el costo de estos artículos es mucho mayor que el de los industriales.

La fabricación de este tipo de helados pasa por diferentes etapas. La primera de ellas es la pasteurización. En esta fase no solo se consigue purificar el producto, sino que también el helado adquiere mayor consistencia y resistencia a derretirse. El proceso se lleva a cabo en un pasteurizador, a partir de una mezcla de leche y azúcares (dextrosa, sacarosa, glucosa y fructosa).

Inmediatamente después, la mezcla resultante debe enfriarse rápidamente para evitar que crezca cualquier bacteria. A continuación, será necesario dar a la mezcla 24 horas de maduración.

Del pasteurizador sale un producto líquido que luego debe pasar a un aparato llamado “mantecadora”. En este dispositivo, la mezcla se convierte en un producto semisólido. El resultado es un helado esponjoso y suave, sin cristales de agua y de la mayor calidad.

 

Fuentes de imágenes: Mejisa   /  YouTube  /  INmendoza