La thermomix se ha instalado en los hogares y restaurantes, convirtiéndose en un ayudante de gran valor en la cocina. Este robot de cocina nació hace más de cincuenta años y no ha dejado de satisfacer a quienes lo utilizan, y también de evolucionar.

Durante su larga vida, la thermomix en su uso profesional no ha permanecido estática. Se ha desarrollado y evolucionado para adaptarse a las nuevas necesidades de los cocineros; ha ido incorporando nuevas funciones que requieren las modernas modalidades culinarias.

A la hora de picar, rallar, calentar, amasar, batir, remover, triturar, cocinar al vapor, la thermomix es la herramienta perfecta. El hecho de tener todas estas posibilidades en una sola máquina, hace que se pueda prescindir de la mayoría de los utensilios que cumplen estas funciones. Se necesita menos espacio, menos movimiento de personal y menos lavado de herramientas.

La thermomix en el restaurante

La thermomix surgió como un electrodoméstico para uso en el hogar. Las amas de casa comenzaron a integrarla a sus hogares para ahorrar el tiempo en la cocina. Muy pronto los chefs vieron que este robot era muy útil también para la actividad gastronómica profesional.

Muchos restaurantes comenzaron a integrar la thermomix a sus cocinas, y en la actualidad se ha vuelto un equipo muy valorado. En su reducido tamaño, encierra un gran potencial de técnicas para tratar a los alimentos que ahorra mucho tiempo y esfuerzo.

La thermomix en la era digital

La transformación digital ha llegado también a la thermomix. Adaptándose a los tiempos, ha surgido el último modelo, la TM5, la quinta generación del robot. Es completamente digital; su diseño y prestaciones han evolucionado de acuerdo con los cambios en los estilos de vida de la gente.

  • La novedad más visible es la pantalla táctil en color. Sustituyendo al sistema de botones, en la pantalla se programa tiempo, temperatura, velocidad, funciones.
  • Cuenta con doce funciones: pesa, mezcla, pica, muele, tritura, amasa, cocina, bate, calienta, remueve, emulsiona, cuece al vapor. Ofrece la posibilidad de pesar alimentos con la máquina en marcha.
  • Las temperaturas posibles llegan hasta los 120 grados. Dispone de una función turbo y de la posibilidad de programar intervalos para hacer más preciso el proceso.

  • El equipo posee un potente motor de quinientos wats y accesorios, que le permiten una versátil funcionalidad. Incluye una balanza de precisión. El vaso, recipiente de uso permanente en la thermomix, se fabrica con acero inoxidable. Permite calentamiento integrado y tiene una capacidad de más de dos litros.
  • La máquina posee un sistema de bloqueo que abre y cierra automáticamente los candados de cierre de la tapa. Es un importante dispositivo de seguridad; cuenta también con un sistema de control de temperatura y protección electrónica del motor, para evitar el sobrecalentamiento.
  • Otra función moderna es la de ‘cocina guiada’. Se trata de una memoria de recetas que se incorporan a la máquina desde el recetario digital. Esta función muestra la receta seleccionada en la pantalla táctil. Después programa previamente las funciones que la receta requiere, de modo que solo hay que incorporar los ingredientes.
  • Está diseñada para ser fácil de limpiar. Dispone de un ciclo de autolimpieza, y sus accesorios pueden lavarse en lavavajillas.

Recetas especialmente pensadas para la thermomix 

The nutritionists Lena Marbach (R) and Irmgard Buth prepare food using the Thermomix TM5 by the company Vorwerk in the company’s factory in Wuppertal, Germany, 05 May 2015. Photo: Rolf Vennenbernd/dpa

Independientemente de que cada chef use el robot para preparar sus recetas personales, existen recetarios adaptados a la máquina. La rica y larga historia de la marca ha permitido conformar una comunidad de usuarios de thermomix, que ha generado recetarios colaborativos. 

Estos recetarios cuentan con miles de propuestas, tanto de chefs profesionales como de usuarios aficionados y fans de la máquina. Snacks para picar, entradas, platos calientes, postres, es posible encontrar de todo en estas colecciones.

Los libros digitales thermomix permiten incorporar la receta directamente a la máquina; se trata de dispositivos externos que se conectan al robot. La interfaz es sencilla y se navega con facilidad. En la pantalla de la máquina se puede recorrer el recetario, ver la información nutricional, los ingredientes necesarios e incluso alternativas para la elaboración.

Al seleccionar una receta, se despliega en la pantalla digital el paso a paso. La máquina se programa automáticamente para cada etapa en temperatura, tiempo y velocidad.  

No es necesario pensar, el chef elige e incorpora los ingredientes y la máquina hace todo lo demás. No obstante, si el chef prefiere operar la máquina de manera manual, reducir o prolongar los tiempos previstos por el robot, por ejemplo, también puede hacerlo.

Hay gente que opina que la thermomix es cara. Su precio suele pasar los mil euros. Quizás no sea un electrodoméstico económico para un hogar, pero sin dudas, es una buena inversión en el restaurante.

El tiempo y el estrés que se evita automatizando todo lo que es posible, bien vale la inversión. La cocina se agiliza y, por tanto, se agiliza también la atención de los clientes. Y mejorar el servicio siempre debe ser un objetivo del restaurante.

 

Fuentes de imágenes: Solo Recetas  /  Economía Digital