La presencia de bebés en tu restaurante puede generar polémica. Por un lado, las parejas jóvenes se han acostumbrado a salir con sus hijos.  No deja de ser una buena manera, a veces la única, de poder salir. Al mismo tiempo, se disfruta de la vida familiar.

Por otro lado, aparecen argumentos de aquellas personas que quieren tranquilidad, calma, poco ruido y movimiento. Son las que cuando ven bebés en tu restaurante solicitan una mesa lo más lejos posible de esos niños. Seguramente prefieren los restaurantes solo para adultos, un concepto que está marcando tendencia.

En la práctica, se está extendiendo la hostelería en la que solo se admiten personas mayores. Generalmente, se trata de restaurantes selectivos y de alto nivel. Además de pagar por la comida, el cliente paga la tranquilidad y la ausencia de los niños.

Unos y otros merecen ser escuchados. El restaurante es un espacio en el que las personas deben sentirse cómodas para disfrutar de la experiencia. No todos se sienten felices con la presencia de bebés, sea por los motivos que sea. Por el contrario, otros no pueden prescindir de llevarlos consigo. De esa forma, los restauradores tienen que tomar partido.

Bebé en restaurante

¿Bebés en tu restaurante sí o bebés no? En busca del punto medio

Es probable que, por rentabilidad y negocio, la opción de adult only no esté dentro de las posibilidades reales de tu negocio.  Si el público objetivo es la familia, entonces no hay ni que pensarlo. Familia implica bebés, y por tanto serán parte de la clientela.  

En la práctica, con un poco de creatividad en la organización, se puede encontrar un punto medio. De esta manera, se atenderá a los clientes que llevan a sus bebés, a los que los aceptan amigablemente y a los que no los quieren cerca.  Es una cuestión de adaptar el local para favorecer la convivencia; la idea es lograr un restaurante inclusivo en el que los bebés puedan estar a gusto y los adultos también.

Algunas sugerencias para incluir a los bebés en tu restaurante

La idea de un restaurante inclusivo y abierto requiere de planificación y de trabajo. No alcanza con usar esa etiqueta y reafirmarla con algo como ‘grandes y chicos, todos son bienvenidos’. 

  • Inclusión de bebés

Para incluir a los bebés en tu restaurante no basta con solo aceptarlos.  El concepto de ‘inclusión’ supone atención y dedicación.  Si se reciben bebés en tu restaurante, será necesario que se prevea la atención a sus necesidades durante su permanencia.

Hay que pensar en la comodidad del bebé y de su familia. ¿Qué necesita un bebé para pasar un buen momento en un restaurante?  Hay que adecuarlo todo: menú, espacio, juguetes, entretenimientos y todos los etcéteras que se quieran incluir.

  • El menú

Si la idea es hacer del restaurante un baby friendly, entonces se debe pensar en platos adecuados para los niños.  Papillas saludables, leche, cremas, yogures deben integrarse a la carta. Hasta es posible crear una carta especial para los bebés.

Bebé en restaurante

  • El espacio

Por sus características, los niños y los bebés suelen ser inquietos y no resisten mucho tiempo sentados en la aburrida misión de comer. Para ellos, ese tiempo de quietud puede ser una tortura que los ponga de mal humor. Aquí hay otro gran punto importante: entretenimientos. 

Lo ideal es disponer de un espacio de juegos, adecuadamente ambientado y con una persona a cargo. Una especie de nursery en la que los bebés se entretengan: vídeos, elementos para dibujar y pintar, juguetes son algunas cosas que contribuirán a su bienestar.

También ayudan las colchonetas por si algún bebé tiene sueño, un cambiador y un lugar para que tomen su ración diaria de leche materna.  Será suficiente con equipar un pequeño espacio en un rincón.

Con un espacio adecuado para atender a los bebés, sus papás adorarán el restaurante porque se sentirán realmente bienvenidos. Y si los bebés pasan bien, los padres pasan bien. Seguramente se volverán clientes frecuentes.

  • Inclusión de adultos babies away

Bastará reservar algunas mesas en el sector más alejado posible del área de bebés para las personas que huyen del bullicio infantil.  Si el local es lo suficientemente espacioso, se puede establecer un apartado marcado por telas, biombos o un cerco de plantas.

De esta manera, esos adultos sentirán que se los tiene en cuenta y la presencia de bebés en el local, pasará a segundo plano. No estarán molestos y disfrutarán de su espacio exclusivo.

La exclusión de los bebés: un tema para la polémica

Algunas voces en contra de los locales solo para adultos se hacen oír.  Mammaproof es una de ellas; en su web, Mammaproof publica contenidos y acciones para que las ciudades sean espacios más amables para las familias y para los niños. Por lo tanto, repudian la exclusión de los bebés de los restaurantes.

En esta página, se promocionan los mejores lugares para ir con niños, en familia. De la misma manera, se critican severamente y sugieren no visitar otros en los que los niños no son aceptados.

La decisión dependerá de las posibilidades reales de adecuar tu restaurante a los bebés. Si no existen o se prefiere una clientela exclusivamente de adultos, siempre se puede intentar desincentivar su presencia, aclarando que no hay servicios especiales para niños. Es una medida menos antipática que negarles la entrada.