Una afirmación que se vincula con la psicología se ha extendido en el mundo de la restauración: los menús escritos a mano atraen a más clientes. El ser humano es sorprendente en realidad.

Cuando todo parecía indicar que la tecnología es lo más, las investigaciones demuestran que el hombre sigue apegado a lo manual.  La atracción por lo hecho a mano vuelve a estar vigente, ahora avalada por evidencia científica.

La valoración de lo que se hace con las manos abarca todos los ámbitos de la actividad humana. ¿La humanidad se ha cansado de la despersonalización de las creaciones tecnológicas idénticas y repetidas? ¿Vive reminiscencias de pasados e infancias? ¿Necesita ese afecto que la mano del hombre transmite?

Es posible filosofar y encontrar varios porqués de esa atracción por lo hecho a mano. Pero certezas son certezas y no necesitan explicación.  Investigaciones realizadas por la Universidad Estatal de Ohio y la Universidad de Pennsylvania demuestran que así es.  Por lo tanto, lo mejor es aceptar esta información y aprovecharla.

El restaurante se presta especialmente para esta idea de lo hecho a mano. En esencia, su corazón son las manos del chef y de sus ayudantes. Cada plato es una creación, una especie de artesanía elaborada para el comensal.  De esta forma, la idea de los menús escritos a mano se integra perfectamente y completa esa naturaleza.

Menús hechos a mano

El menú como herramienta de marketing

El menú es buen mensajero, transmite la identidad del restaurante. Bien utilizado, es una herramienta de marketing fundamental.  El menú atrae, capta clientes, y puede hacer crecer las ventas.

Es claro que, para utilizar bien el menú, es necesario dedicarle atención y tiempo.  Y al hacerlo, todo es importante en el diseño.

  • La ubicación de las propuestas en el espacio es fundamental

La psicología informa que el cliente percibe mejor aquello que está en las zonas áureas, zonas de oro. Estos espacios son la esquina superior derecha, el centro y la esquina inferior izquierda. Por lo tanto, se sugiere disponer en esos lugares aquellos platos que identifican mejor al restaurante.

  • Las imágenes son recursos especialmente valiosos

Una buena imagen actuará como un gancho que atraerá la atención.  Las personas siempre se detendrán a observar una imagen que se destaque.  Especialmente en las redes, los mensajes visuales y gráficos llaman la atención mucho más que los textos.

  • El texto no puede faltar

Cuando el observador se detiene en una imagen, tiende a leer de qué se trata. Textos breves, sencillos, que se puedan leer rápidamente, casi sin esfuerzo, como esos que a veces las personas escriben como recordatorios en sus agendas o en post-it en la nevera.  Y la tipografía, el tipo de letra que se use para escribir en el menú esos textos, se vuelve un atractivo valioso. Es una nota que ofrece realismo al diseño.

Los menús escritos a mano: entre el marketing y la psicología

Los menús escritos a mano son una estrategia que se extiende. Reúnen los requisitos óptimos como claves visuales, son especialmente eficaces en las redes sociales. Los restaurantes los están utilizando para mejorar las ventas.

El marketing se apoya mucho en la psicología y, precisamente, el efecto de los menús escritos a mano parece ser un recurso muy útil. No en vano, las grandes marcas líderes en el mercado, han creado sus logos con tipologías distintivas que imitan las letras manuales.

Ahora bien, lo de ‘menús escritos a mano’ no debe tomarse en sentido estricto y literal. No quiere decir que una persona tenga que escribir manualmente con bolígrafo en una hoja cada menú. La expresión se refiere a utilizar tipos de letras que imiten las que el hombre escribe manualmente.  Las máquinas lo logran, por supuesto, y el efecto en las personas es el mismo. El observador ve una letra de mano, y con eso alcanza.

Es posible encontrar fuentes de letras de buena calidad y muy originales para utilizar en los menús. Cuando se va a elegir la tipología, hay que tener presentes las características del menú y del restaurante. Todo el diseño estará en armonía con la identidad de local, y la tipología es una parte fundamental de esa armonía.

No se trata de letras más o menos visuales, sino de aquellas que compongan un todo con las imágenes, con el diseño y con la marca. El menú de un restaurante elegante y selectivo no llevará el mismo tipo de letra que un restaurante informal, aunque ambos sean menús escritos a mano.

Las imprentas están alertas a esta tendencia y se renuevan. Las ofertas de diseños que imitan lo escrito a mano se multiplican y diversifican. La tecnología ayuda y ofrece oportunidades de personalización. Cada menú puede ser tan original y exclusivo como si lo hubiera escrito de verdad una persona con su propia mano.  Una vez más, la tecnología se pone en el lugar y al servicio del ser humano.

Fuente imagen menú a mano: http://www.cantabreando.com/la-tolva/