Cambia la estación, terminan las vacaciones, la gente comienza lentamente a retomar sus rutinas habituales.  Es una etapa de nuevo clima y de nuevos productos para aprovechar en la cocina. Como consecuencia, la renovación de la carta es una necesidad estratégica en tu restaurante. ¿Qué puedes hacer? 

El cambio de temporada es propicio para actualizar  el restaurante. Siempre es bueno recibir a los clientes con novedades, que les hagan sentir esperados y bien recibidos. Una saludable sorpresa para ellos será encontrarse con nuevas ideas, productos, técnicas culinarias…

Sugerencias para la renovación de la carta de tu restaurante

Es importante tener presente que el aspecto del local y la carta son los dos factores que condicionan en primer lugar al cliente para su valoración del lugar.

Un cliente bien predispuesto tenderá a encontrar los aspectos positivos en todo. Si abre la carta y encuentra una buena propuesta estacional, sentirá que tu restaurante se preocupa por él.

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¿Qué variables se deben tener en cuenta para la renovación de la carta?

  • La memoria de las personas. Los clientes esperan menús basados en productos de temporada que han consumido toda la vida en otoño: setas, calabaza, níscalos, cordero, lenguado. Por tanto, en la renovación de la carta deberían estar estos productos.
  • Los productos de temporada propios de la región. La economía se favorece al aprovechar lo que la naturaleza del entorno y el mercado cercano ofrecen. Estos consumos tendrán menor coste para el restaurante y será posible establecer en la carta ‘ofertas de estación’, que atrapen la atención de las personas. La frescura del producto cercano siempre es mayor que la de alimentos que han estado refrigerados porque proceden de lejos.
  • El otoño y sus frutos. La naturaleza es sabia y combina sus frutos con el clima para favorecer al organismo. La planificación de la carta con platos elaborados en base a ingredientes del mar y de la tierra que estén en su justo punto tras el verano, aportará calidad al menú.
  • Productos del verano que siguen presentes. Las verduras y hortalizas que abundaron durante el verano no desaparecen de un día para otro. Es bueno integrar a la nueva carta platos en base a hojas y verduras frescas. Mucha gente regresa de las vacaciones con ganas de dietas saludables, y una propuesta en base a vegetales poco elaborados resultará atractiva.
  • La cercanía del frío. Seguramente empezarán a producirse los primeros fríos, por lo que habrá clientes que opten por platos calientes y energéticos.

claves del éxito

Clientes y la competencia

  • El target de los clientes. No es lo mismo renovar una carta destinada a trabajadores de nivel medio que la pensada para ejecutivos de alto nivel. Las expectativas y los presupuestos de unos y de otros serán diferentes y, por tanto, la propuesta deberá ajustarse a ellos.
  • La competencia. Es importante pensar la renovación de la carta en función de la oferta de la competencia cercana. Intentar diferenciarse del resto e incluir en el marketing esas diferencias atraerá clientes que busquen lo distinto.
  • La economía. Es preciso valorar bien costes y potenciales beneficios. Los riesgos deben ser medidos con cautela. El cálculo de cuánto cuesta un plato nuevo y su relación con el precio de venta permitirá tener una idea de si es rentable o no.
  • La renovación de los medios de presencia en las redes. El marketing es fundamental. El hecho de mostrar que la carta se ha renovado atraerá la atención de viejos clientes y conquistará a otros nuevos.

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Productos disponibles en otoño para integrar al menú del restaurante

Los tonos de ocre y castaño tiñen la canasta de la cocina. Subsisten los verdes intensos. El naranja de mandarinas y naranjas pone manchas que se destacan en la paleta otoñal.

El otoño trae consigo alimentos ricos en nutrientes, capaces de integrarse a cualquier menú. Se prestan, además, para anticipar el invierno. Un chef organizado y previsor podrá incorporar a la carta otoñal algunos platos que permanecerán en el invierno.

  • Son las estrellas del otoño. Lentejas, garbanzos, alubias, guisantes, aunque están disponibles todo el año cobran mayor vida después del verano. Con la bajada de las temperaturas, nuestro cuerpo nos pide platos de cuchara, más contundentes.
  • Muchas personas esperan con ansiedad la época de las setas. Empleadas con creatividad, aportan personalidad a cualquier plato.
  • Coles. Brócoli, coliflor, repollo, coles de Bruselas, nabos, son excelentes opciones en una carta saludable.
  • Cítricos. Perfuman el ambiente las mandarinas y las naranjas. Potentes fuentes de vitaminas y de fibra, son un ingrediente muy apropiado para anticipar el invierno. Renovar la carta con zumos de cítricos será un plus para la propuesta del restaurante.
  • Frutos secos. Las dietas saludables integran los frutos secos en toda época, pero especialmente en el otoño, en que hay que fortalecer el organismo. Incluir frutos secos en las recetas típicas del restaurante, será un factor de renovación interesante.

El análisis de datos, el conocimiento del sector gastronómico y la creatividad son aspectos claves. La renovación de una carta no implica empezar de cero, sino que hay que lograr pequeños cambios que provoquen grandes efectos.

Fuentes de imágenes: Todoalacarta.com