Las calles se han vestido de luces y colores. Renos, trineos y Papá Noel en vivo o en imágenes, se apoderan del ambiente. Seguramente todo está listo en el restaurante.

La decoración, el árbol navideño, la música y hasta el ánimo del personal instala la Navidad en el local. Es momento de pensar en el toque navideño a las presentaciones. ¿Cómo presentas los platos en tu restaurante, cuidas el aspecto navideño?

Un plato bien presentado apela al espíritu y lo predispone a los buenos momentos. El placer de la comida comienza por los ojos, mucho antes de que el cubierto lleve el bocado a la boca. Y en Navidad, las emociones afloran con fuerza, las buenas y las malas. Todo el mundo entra en esa especie de burbuja llena de recuerdos de la niñez y la sensibilidad está a flor de piel.

Las personas se fijan hasta en los mínimos detalles, en esos que fuera de estos días no ven. Y son esos detalles los que pueden condicionar su valoración del restaurante. Por tanto, dedicar tiempo poner mucha cabeza en el toque navideño a las presentaciones en el restaurante es un esfuerzo que es imprescindible realizar.

Sea cual sea la carta, la apariencia del plato es un broche fundamental en estas fiestas. Un emplatado especialmente pensado para la ocasión será un plus para el comensal. Así que, si todavía no lo ha hecho, todo chef deberá concentrarse en idear ese toque navideño a las presentaciones que salgan de sus manos.

Decoración navideña restaurante

Algunas ideas para el toque navideño a las presentaciones

Existen formas de transformar un plato cotidiano en navideño que no requieren ni instrumentos ni productos especiales. Bastará disponer de cucharas, tenedores, algún biberón de cocina, una brocha o pincel, todos ellos utensilios cotidianos. Se trata de poner en marcha la creatividad y de despertar el rico acervo navideño que toda persona lleva en su interior.

Seguramente, el cocinero encontrará en sus recetas algún detalle con el que jugar para lograr el “efecto Navidad” que quiere para su plato. Hace falta crear una imagen mental, visualizar el resultado final, antes de llevarlo al plato.

Una vez que el cocinero tenga claro cuál es el efecto navideño, analizará su receta y seleccionará los ingredientes e instrumentos para lograrlo. Si las ideas no aparecen, siempre hay fuentes inspiradoras al alcance de la mano.  Solo los muy expertos tendrán buenos resultados con improvisaciones.

Algunos buenos ejemplos

Ejemplos de algunas posibilidades:

  • Se prestan especialmente para ese toque navideño a las presentaciones. Colores y dibujos en el plato se logran con las típicas salsas que habitualmente se utilizan para terminar un plato. Los rojos, los verdes y los blancos serán, seguramente, los elegidos para esta ocasión. Son los colores asociados a la Navidad, y con solo verlos, las emociones se activan.
  • Hojas y La gastronomía moderna ha incorporado flores y plantas que hace unos años no se consideraban comestibles. Las flores son especialmente útiles a la hora de crear ese toque navideño a las presentaciones. Es posible jugar con los pétalos, combinarlos con hojas, crear formas adecuadas al plato.
  • El verde de los vegetales. Si el plato incluye vegetales verdes, la tarea podría ser más sencilla. Será suficiente presentar esos vegetales formando un pino navideño, por ejemplo, para que el efecto esté logrado. Completarlo con algún fruto rojo en puntos estratégicos sería un acabado perfecto.
  • Fresas y frutos rojos. El rojo es el color de Papá Noel y, por extensión, de la Navidad. Por tanto, incorpora frutas rojas al plato lo realzará. En ocasiones, bastará colocarla en un sector del plato que no ocupe ningún otro alimento. Será como un pequeño bouquet que realzará el emplatado.
  • El pan: un detalle en la mesa. Hasta un elemento tan básico como el pan podría recibir un toque navideño. Una idea es presentarlo en forma de árbol navideño, aliñado con un toque de perejil y algunas ramitas de romero.

cestas de Navidad

Platos diferentes, vajilla y postres

  • La forma que se ofrezca al plato con un corte es otro camino para lograr el toque navideño a las presentaciones. Los cortes en las carnes, las formas de tartas y pizzas, pueden engalanarse con formatos alusivos a la Navidad. Seguramente, el triángulo será predominante, pues a todos  recuerda los pinos. Pero también podrá acercarse a estrellas, campanas, esferas, lazos, bastones navideños, piñas.
  • Puzles con los alimentos. La ubicación de las piezas en el plato es una excelente oportunidad para crear Navidad con la comida. Especialmente si se trata de pequeñas porciones, bocaditos o pinchos, una arquitectura creativa será suficiente para lograrlo. El conjunto del plato debe lucir armonioso.
  • Los postres. Sin duda, en la sección postres es más sencillo idear el estilo navideño. Las ideas se pueden plasmar más fácilmente. No hay duda de que es más fácil presentar con toques adecuados a la Navidad un brownie que un plato de pastas, por ejemplo.
  • La vajilla. También contribuye a la imagen total de los platos. Quizá los recipientes deban ser un poco más grandes que los que se emplean habitualmente. De este modo se podrá jugar mejor con las formas y con los agregados decorativos. En el mercado se ofrecen piezas con motivos navideños que, por sí solas, ornamentan cualquier alimento que se presente en ellas. Es importante no sobrecargar la mesa ni mezclar diseños.

La Navidad merece un esfuerzo especial. En estos días el chef se vuelve un mago que hace soñar con sus platos. Los clientes esperan que el restaurante acompañe su algarabía con sorpresas, y es conveniente satisfacerlos. En Navidad, el cliente sigue siendo lo primero.