El roscón de reyes es uno de los grandes dulces típicos de las fiestas tradicionales que comienzan con la Navidad.  Es costumbre consumirlo el 6 de enero, Día de Reyes. Pero generalmente el placer se extiende durante varios días más.  Incluso hay personas amantes del roscón que lo consumen todo el año.

Ya en diciembre, supermercados, tiendas y pastelerías se pueblan de roscones. Pero ofrecer en el restaurante un roscón de reyes casero es una buena estrategia de captación de clientes.  La sola mención de ‘roscón de reyes casero’ en una campaña de marketing de fin de año y fiesta de Reyes, será un gran atractivo.  Lo casero se valora mucho en estos tiempos en los que es común la utilización de productos comerciales. ¿Te parece buena idea ofrecer a los clientes de tu restaurante un roscón de reyes casero? ¿Lo has probado ya?

¿Cuál es la historia del Roscón de Reyes?

Según se cuenta, el origen del roncón de reyes  no tiene que ver con los Reyes Magos que llegaron a Belén. Más bien parece estar relacionado con las fiestas dedicadas a Saturno, dios romano; para agasajar al dios, los romanos elaboraban unas tortas redondas, hechas con higos, dátiles y miel. La compartían todos, reyes, nobles, plebeyos y esclavos. El objetivo era que  Saturno  les otorgara días más largos luego del invierno.

La tradición española y la de varios países del mundo, recibieron la idea de los roscones de la Casa de los Borbones, de la Francia en tiempos de Luis XV. Dedicado a los Reyes Magos o simplemente como fuente de celebración, el roscón de reyes siempre es bien acogido y la gente lo espera. De esta forma, es ideal que el restaurante lo tenga en cuenta en estas fechas especiales.

El  Roscón de Reyes: haba y figura                

La habilidad y creatividad de los cocineros han hecho surgir una siempre renovada variedad de roscones.  Todos tienen en común su forma de aro y adornos exteriores, que parecen recordar una corona real.  

El roscón clásico consiste en una masa dulce de levadura, aromatizada con agua de azahar.  Se caracteriza por su decoración  en la parte superior con frutas confitadas de colores.  Habitualmente se la pinta con huevo para darle brillo, y algunos pasteleros la adornan con azúcar glas o con almendras.

Este delicioso postre incluye sorpresas en su interior. Tradicionalmente se incorpora un haba y una figura de rey. Quien encuentra el haba, debe pagar el roscón, quién encuentra la figura, será coronado rey. Un detalle entretenido para alegrar la fiesta.

Uno y varios: la diversidad es la consigna

Actualmente se utilizan otras esencias que personalizar el roscón. Hay quienes sustituyen el agua de azahar por ralladura de naranja, vainilla, ron, amaretto, brandi e incluso vino de oporto; y no solo se aplican frutas confitadas por afuera, sino que se las integra en el interior. También se enriquecen con frutos secos o chips de chocolate.

Una variedad del roscón de reyes que a mucha gente le agrada es el relleno con nata, cabello de ángel, crema pastelera o de almendras, puré de castañas o mermelada. El roscón no pone límites, al contrario, libera la innovación y se renueva constantemente.

Roscón de Reyes

Una receta básica para inspirar y despertar al cocinero artista

La receta del roscón clásico servirá de base para que el cocinero de tu restaurante le otorgue su sello personal. Los aromatizantes, el relleno y la decoración son tres puntos claves para marcar un sello original. Es una masa de levadura y, por tanto, lleva tiempo.

Ingredientes (para un roscón mediano):

  • 500 gramos de harina
  • 125 gramos de azúcar
  • 125 gramos de margarina o mantequilla
  • 3 huevos
  • 20 gramos de levadura prensada
  • ¼ litro de leche tibia
  • 2 cucharadas de agua de azahar
  • Piel de 1 limón o de 1 naranja, rallada
  • Fruta confitada a gusto
  • 100 gramos de almendras laminadas
  • Una pizca de sal
  • 1 haba
  • Muñequito de sorpresa

Elaboración:

  1. Se prepara la levadura disolviéndola en un poco de leche tibia. Se agrega 150 gramos de harina y se mezcla bien hasta formar una masa blanda.  Se tapa con un lienzo y se deja en lugar templado unos 20 minutos.
  2. En el bol de la amasadora se coloca el resto de la harina. En el centro, se añaden los huevos, el azúcar, el resto de la leche, el agua de azahar, la piel de limón y una pizca de sal.
  3. Se amasa un poco y se añade la mantequilla blanda y la levadura.
  4. Se amasa a velocidad lenta hasta que todos los ingredientes se hayan integrado.
  5. Se retira la masa del bol, se la coloca en otro recipiente y se la lleva a lugar templado para que fermente. Debe estar tapada con lienzo o papel film. Permanecerá en reposo durante dos horas.
  6. A continuación, se amasa sobre una mesa de trabajo para desgasificar.
  7. Se arma la rosca y se coloca sobre una bandeja para horno cubierta con papel de hornear. Hay que tener en cuenta que el agujero central debe ser bastante grande, porque la rosca crecerá. Se la deja reposar  una hora más en lugar tibio.
  8. Se ajusta la forma del roscón y se introduce el haba y el muñeco envueltos en papel aluminio.
  9. Se pinta con huevo batido, se adorna con frutos confitados y se espolvorea con almendras laminadas.
  10. Se lleva a horno precalentado durante 30 o 40 minutos.
  11. Cuando se retira, se puede decorar con glaseado elaborado a partir de diferentes recetas, o simplemente espolvorear con azúcar glass.
  12. Si la idea es rellenarlo, hay que hacerlo una vez que está frío. Se corta por la mitad y se coloca el relleno preferido.

El roscón de reyes es insustituible para estas fechas navideñas. Suele gustar a todo el mundo y es la mejor forma de coronar las fiestas navideñas.