Si tienes un restaurante y utilizas patatas crudas peladas para la freidora (o incluso del tipo pre-fritas), tienes que saber que existe la posibilidad de que estés ofreciendo un producto tóxico a tus clientes.Recientes investigaciones llevadas a cabo, han desarrollado un dispositivo de sensores que puede detectar compuestos tóxicos en las patatas crudas peladas. ¿Cómo funciona este sistema?

Sensores para detectar compuestos tóxicos en los alimentos

Estos sensores funcionan con un láser, no son nocivos ni invasivos, y nos permitirán separar las patatas y destinarlas a diferentes cocciones y temperaturas, en función del grado de compuestos detectado.

Los estudios se han realizado por el grupo de B-PHOT Photonics, que realizan su labor desde la Universidad de Bruselas, y están especializados en las aplicaciones de las nuevas tecnologías y la luz.

Se trata del primer sensor con una eficacia probada, que viene a mejorar a los sistemas actuales de detección de sustancias químicas tóxicas, perjudiciales para el consumo humano.

Autoridad Europea para la Seguridad de los Alimentos (EFSA)

Uno de los principios activos presentes en las patatas crudas, y que constituye un problema de salud pública, es la acrilamida (reconocida en el año 2015 por la EFSA), que puede generar daños en el ADN y en algunos otros componentes celulares.

Las investigaciones reconocidas por la EFSA han podido detectar niveles muy peligrosos de la acrilamida en una de cada cinco marcas de patatas de tipo chips. No en todos los casos de patatas crudas comercializadas se produce el exceso de acrilamida en las frituras. Por ello se ha creado este tipo de dispositivos, capaces de localizar las patatas tóxicas en el momento inicial de su procesado.

La acrilamida puede ser una sustancia muy perjudicial para nuestro cuerpo. Tiene la capacidad de pasar al organismo y metabolizarse en el hígado, transformándose en glicidamida, con mucho poder cancerígeno.

Cocciones a bajas temperaturas

Una solución intermedia para evitar la destrucción de las patatas que puedan generar acrilamida es el procesamiento y cocinado de estas materias primas a baja temperatura, como sería el caso de cremas, o guisados. Para las cocciones a temperaturas altas (como es el caso de las freidoras), se utilizarían patatas libres de cualquier indicio tóxico.

patatas fritas

Hay que recordar que la acrilamida es una sustancia que se forma a partir de la cocción a temperaturas superiores a 120º C, en los alimentos que contienen asparagina y azúcares reductores, como es el caso de las patatas fritas, el pan, las galletas, productos de pastelería, café, etc.

Otros alimentos básicos que pueden ser tóxicos

Cuando analizamos las sustancias que pueden llegar a ser nocivas para nuestra salud, las consideramos tóxicas o venenosas si pueden dañar nuestro organismo, consumidas en dosis pequeñas. No obstante, también hay otras sustancias, como el caso del agua o la sal, que pueden ser peligrosas tomadas en exceso.

Hay que tener en cuenta que los términos toxinas y dosis van estrechamente unidos. Hay sustancias que son inofensivas en principio, pero que pueden contener principios activos tóxicos si se toman en cantidades elevadas, provocando daños graves al organismo.

Agua

El agua está en nuestro organismo, en una elevada proporción. Estamos habituados a escuchar y leer que es positivo tomar mucha agua (en torno a los dos litros diarios), según la época del año, temperaturas, la actividad desarrollada, etc. Sin embargo, una cantidad demasiado elevada de agua podría llegar a colapsar nuestro organismo, provocando daños que llegarían incluso a ser mortales.

Lo que se conoce como “intoxicación por agua” se produce si nuestro cuerpo se inunda por este elemento, alterando su funcionamiento.

La sal

La sal también puede ser tóxica en exceso. Sobre todo, los niños tienen un mayor riesgo ante el exceso de sal, porque su cuerpo tiene menos capacidad para regular la sal.

sal

Semillas de frutas

Tomar fruta es muy saludable. Sin embargo, sus semillas contienen una proporción pequeña de cianuro. Si seguimos alguna receta que nos indique aportar las semillas, enteras o en polvo, estamos incorporando veneno al plato.

El ruibarbo

Sus hojas son muy tóxicas, contienen ácido oxálico en gran proporción, y pueden formarse cálculos renales en quien las toma. Solo tenemos que cocinar el tallo.

La nuez moscada

¿Alguna vez has oído hablar de las propiedades alucinógenas de la nuez moscada? Sus efectos secundarios, tras un consumo en exceso, pueden ser muy desagradables.

Las almendras

Las almendras amargas no tienen que consumirse. Se dice que, en el caso de las almendras amargas salvajes, doce de ellas son suficientes para producir la muerte de una persona.

Tomates

Tomates

Este ingrediente, fundamental en nuestras ensaladas, tiene un serio riesgo para nuestra salud con sus tallos y hojas, que son tóxicos. Para afectarnos, sería necesario una gran cantidad.

Pastas con anacardos crudos

Los anacardos contienen una sustancia muy tóxica para nuestro organismo. Se trata de un aceite denominado urushiol. Sin embargo, no es frecuente encontrar anacardos crudos en el mercado. Normalmente encontraremos este fruto seco tostado, cocido al vapor, etc.

Atún y bonito

Los peces absorben mucho mercurio, y su consumo puede ser muy tóxico para las personas. Está de moda el tartar, ya sea de carne, salmón, atún, etc. Pero para evitar los riesgos asociados del mercurio, es mejor cocinar el atún y el bonito.

Yuca

La yuca es uno de los alimentos con mayor proporción de cianuro en sus raíces. Lo que hace que la yuca no sea comestible, sin una cocción previa durante cierto tiempo.

 

Fuentes imágenes: Cocinillas – El Español / Mis Recetas Anticáncer  /  Kostleige.com  / ABC.es