Los alimentos seguros para la salud no solo dependen de su procedencia, sino también en gran medida de la forma como se manipulan y preparan en la cocina. Por normativa, seguridad y salubridad, tienes que evitar usar los materiales prohibidos en la cocina.

Las ollas y utensilios entran en contacto con ellos y pueden contaminarlos o mantenerlos intactos. Todo depende del material con el que estén elaborados. ¿Qué materiales utilizas en la cocina de tu restaurante?

Se ha comprobado que algunos de los materiales con los que se fabrican los utensilios de cocina contienen elementos nocivos para la salud. El efecto a largo plazo puede llegar a ser muy inquietante.

Conviene entonces conocer las propiedades de los diferentes materiales, para identificar cuáles son inofensivos y cuáles entrañan un daño potencial. Así mismo, se debe tener en cuenta que el mismo material puede modificar sus propiedades bajo ciertas circunstancias. Estas son las características de los más usuales.

El aluminio, un material de cuidado

Durante mucho tiempo el aluminio fue el material por excelencia para fabricar utensilios de cocina. De hecho, actualmente se sigue utilizando en muchas partes, aunque, vale decirlo, también ha sido prohibido en varios países.

El aluminio se impregna en los alimentos, especialmente si son ácidos o si el tiempo de cocción es muy largo. Luego entra en el organismo y este no puede eliminarlo. Hay sospechas de que este elemento tiene relación con peligrosas enfermedades como el Alzheimer. Por ello está entre los materiales prohibidos en la cocina.

Solo es seguro el “aluminio anodizado”, el cual tiene una capa protectora y por eso evita que el elemento pase a la comida. Las sartenes antiadherentes de aluminio también suelen ser seguras, por la misma razón. Lo importante es que el revestimiento sea de excelente calidad.

Vale la pena anotar que el papel de aluminio no se debe emplear para ningún tipo de cocción. Sin embargo, si se utiliza en frío, es completamente seguro.

materiales prohibidos en la cocina

El acero inoxidable, mitos y verdades

Los utensilios de acero inoxidable vienen siendo objeto de críticas, ya que contienen pequeñas cantidades de metales pesados como níquel y cadmio. Tales elementos ingresan en el cuerpo y este no los puede eliminar. Al acumularse causan graves problemas de salud.

Sin embargo, no todos los aceros inoxidables son iguales. Actualmente los utensilios de buena calidad se fabrican en “acero inoxidable 18/10”. Este tipo de material no engendra peligro, excepto si se deteriora o se raya.

Lo importante es adquirir ollas y utensilios de buena calidad. En este caso, la marca sí importa. Debe ser una firma reconocida, pues de lo contrario podría resultar peligroso para la salud.

El hierro fundido

El hierro fundido tiene una magnífica propiedad y es que crea por sí solo una capa antiadherente, completamente natural. Sucede con el tiempo. Sin embargo, antes de que se forme, el hierro se desprende y pasa a los alimentos.

Esto no representa un problema si quien lo ingiere tiene niveles de hierro normales. Si, en cambio, padece de exceso de este metal, la consecuencia puede ser tóxica. Los alimentos ácidos y los tiempos largos de cocción en agua incrementan la transferencia de hierro hacia la comida.

De cualquier modo, el organismo no absorbe ese hierro con facilidad. Por lo tanto, se puede concluir que se trata de un material básicamente seguro, que con el tiempo incrementa su inocuidad.

hierro fundido

El teflón, un material de cuidado

Sin duda, el teflón fue uno de esos materiales que revolucionó la cocina. Sus propiedades antiadherentes lo convirtieron rápidamente en uno de los más codiciados. Pese a esto, con el tiempo comenzaron las polémicas. Se descubrió que a temperaturas mayores a los 260° despide gases tóxicos. Y muchos lo incluyen entre los materiales prohibidos en la cocina.

A partir del año 2015, se prohibió que los sartenes de teflón llevaran ácido perfluorooctanoico o PFOA. Este se empleaba para pegar el teflón a la sartén y era muy nocivo. Por lo tanto, todo utensilio de teflón fabricado antes de ese año debería desecharse.

El teflón que es absorbido por el organismo se elimina fácilmente. Sin embargo, no es recomendable emplear utensilios de teflón que estén rayados o deteriorados. De igual manera, se debe evitar precalentar las ollas y sartenes antes de usarlos. De este modo no habrá gases nocivos.

El cobre, un elemento polémico

No hay total consenso sobre el uso del cobre. La mayoría de los expertos están de acuerdo en que no es recomendable. Si se emplea con alimentos ácidos, el utensilio toma un color verdoso y tiene potenciales efectos tóxicos.

Al mismo tiempo, el cobre tiene la capacidad para eliminar hongos, bacterias y virus. Desde ese punto de vista, resultaría saludable cocinar en recipientes de ese material.

Lo aconsejable es que, si se emplean utensilios de cobre, se les haga una limpieza minuciosa después de utilizados. Así mismo, siempre es preferible que el cobre tenga aleaciones o venga recubierto en acero. Son en todo caso más quienes prefieren no utilizarlo.

Los mejores materiales

Actualmente se han desarrollado materiales muy seguros, que resultan ideales para cocinar. A la cabeza de todos están los materiales siliconados, la cerámica, el vidrio y el titanio. Los cuatro son sumamente higiénicos, de fácil limpieza y sin ningún riesgo para la salud.

En particular, la silicona y el titanio son los más cualificados. Resultan extremadamente prácticos en todo tipo de temperaturas. Además, se lavan fácilmente y tienen gran resistencia. Quizás su costo sea mayor, pero sus excelentes propiedades bien lo valen.

El vidrio es también un material extraordinario, sin embargo, es relativamente frágil y esto le quita puntos. La cerámica, por su parte, es higiénica, resistente y práctica. Lo importante es asegurarse de que sea de buena calidad y tenga el respaldo de una marca con prestigio.

Los menos aconsejables entre los materiales prohibidos en la cocina

Los utensilios de madera están presentes en casi todas las cocinas caseras, pero prohibidos en las profesionales. El problema es que se trata de un material poroso, que con el tiempo facilita la acumulación de gérmenes e impurezas. Si de todos modos se utilizan, lo ideal es lavar a mano y muy bien los utensilios, con agua tibia y jabón.

Aunque es económico y muy práctico, son más los reparos en torno al plástico que las bondades que puede ofrecer. En particular, no se recomienda emplearlo para poner alimentos calientes o para calentarlos en el microondas. En esos casos, liberan elementos altamente dañinos que dan lugar a obesidad, infertilidad o problemas hormonales.

Algunos utensilios tienen recubrimiento en cerámica, pero esta puede contener plomo. Es importante asegurarse de que no sea así. Este elemento es un metal pesado, sumamente tóxico. En especial es peligroso para los niños, ya que puede retrasar su desarrollo intelectual.

Fuentes imágenes: Ecologismos  /  Camping Sport