Lo que tiramos al mar, el mar nos lo devuelve, disfrazado o escondido. Un indicio claro de esto es la existencia de micro plásticos en pescados y mariscos.  Los plásticos son una gran pesadilla para el planeta. El tema preocupa a científicos y organizaciones internacionales, la presencia de estos agentes contaminantes en pescados y mariscos es cosa sabida desde hace mucho tiempo. Las investigaciones avanzan lentamente, y poco a poco  se afinan más las pesquisas.  

Océanos, mares, lagos y afluentes fluviales sufren una creciente y acumulada contaminación de los ambientes acuáticos, que afecta a la vida de las especies. La fauna padece el impacto y el problema trasciende ya la ecología. En definitiva, el ser humano es parte de la ecología, por lo tanto, todo lo que afecte el equilibrio ambiental, también afecta al hombre.

¿Qué son los micro plásticos?

Micro plástico en pescado

Como su nombre lo indica, los micro plásticos son pequeñas partículas de plástico. La FAO les reconoce un tamaño inferior a cinco milímetros. El tamaño es un factor importante para determinar el impacto en la vida acuática. Indudablemente los micro plásticos son casi invisibles a simple vista, los seres vivos acuáticos no los filtran y, por tanto, los consumen.

En el sector de la pesca, se suele usar el plástico en aparejos, jaulas, boyas, cajas, embarcaciones. Y es así como muchos micro plásticos llegan al mar provenientes de la degradación, pérdida o abandono de estos utensilios Y aunque no hay datos certeros de cuánto influye en la contaminación es un factor para tener en cuenta.

Algunos datos sobre la detección de micro plásticos en pescados y mariscos

Las investigaciones más recientes han analizado la presencia de cinco tipos de micro plásticos en pescados y mariscos adquiridos en el mercado. La cantidad y tipo de plásticos varía según las especies.  Los números muestran que las sardinas, por ejemplo, son las que más micro plásticos acumulan.

El consumo de una ración de ostras o calamares, supone ingerir 0,7 mg de plástico. Una ración de sardinas,  incorpora al organismo aproximadamente 30 mg.  Otros números: los calamares tienen  0,04 mg por gramo, los langostinos 0,07, los cangrejos 0,3, las sardinas 2.9.  Datos para tener en cuenta.

¿Cómo llegan los micro plásticos a los pescados y mariscos?

Los micro plásticos se pueden encontrar en la superficie de los océanos, en el fondo marino, en las costas y columnas de agua.  No existe información precisa acerca de las variaciones en los distintos entornos.  El movimiento de los plásticos es muy variable y depende de su tipo, tamaño y forma. El viento, las corrientes, la acción de las olas, la flotabilidad también contribuyen.

La fauna marina se come los micro plásticos.  El plancton, las larvas, los grandes peces y mariscos consumen partículas de plástico que, en el proceso digestivo normal, llegan al intestino. Pero se estima que algunos micro plásticos son capaces de colarse por la pared intestinal y se introducen en el torrente sanguíneo.  Nada es del todo claro todavía.

Se ha constatado que más de 220 especies diferentes ingieren desechos micro plásticos en condiciones naturales.  El 55 % son peces y mariscos que el hombre consume. Esta realidad está amenazada la biodiversidad marina y genera preocupación por la salud humana.

¿En que afectan los micro plásticos a la fauna marina? Los estudios están demostrando que la ingestión de micro plásticos afecta negativamente la fecundidad, por lo que hay menos procreación.  Asimismo, aumenta la mortalidad de las larvas.  Son dos efectos que tienen un fuerte impacto en la repoblación de las especies y en su supervivencia.

El impacto de los micro plásticos en peces y mariscos en la alimentación humana

El primer punto a tener en cuenta es que las personas están expuestas a contaminantes asociados a los plásticos a través de diversas fuentes. El agua, el aire, inhalación de polvos son todas vías para la  ingestión. Hay estudios que han encontrado micro plásticos menores de cinco milímetros en las heces de ocho personas. Todas consumían alimentos envueltos en plásticos y bebían agua embotellada. Seis de ellas no comían pescados ni mariscos y ninguno era vegetariano.

Aún no hay estudios contundentes que demuestren que el consumo de pescados y mariscos aumenta la presencia de micro plásticos en el organismo humano. Hay opiniones que consideran que no es significativa.  

Los filetes de pescado y los peces grandes son dos de los productos más consumidos de la fauna marina. Las partículas de plásticos se acumulan en los intestinos de los animales, y estos generalmente se descartan.  Por tanto, ese consumo exime de la ingesta de plástico.  La principal fuente de preocupación son los crustáceos, moluscos y pescados pequeños que se comen enteros. Aunque tampoco existen pruebas contundentes que indiquen a ciencia cierta si afectan o no a la salud.

Micro plástico en marisco

¿Qué esperar en el futuro?

La contaminación con plásticos avanza ininterrumpidamente.  A pesar de que hay tímidos intentos de iniciar un camino más ecológico y saludable para el planeta, todo es muy incipiente.  Las acciones no son más que llamados de atención que intentan visibilizar el problema.

Indudablemente, el primer paso para todo cambio social es la toma de conciencia de los efectos de lo que se quiere cambiar. Y, lamentablemente, muy poco se conoce del tema de los micro plásticos en pescados y mariscos.

Una puerta fundamental es crear conocimiento sobre el impacto de estos agentes contaminantes para los recursos pesqueros, y, por supuesto, para el hombre.  Nadie duda de la toxicidad de los micro plásticos en los alimentos. Sin embargo, no se ha determinado con precisión, faltan datos para cualquier evaluación de riesgos al consumir pescados y mariscos.

El estrés ambiental aumenta día a día. Se necesita un proyecto globalizado y efectivo que realmente reduzca el impacto del plástico en el planeta.  Eliminar las fuentes de contaminación por plástico requiere un esfuerzo colectivo. Pero, como siempre, la balanza se inclina hacia la economía, que en muchos casos no favorece a la salud ambiental.