La producción de alimentos en todo el mundo enfrenta desafíos importantes. La demanda aumenta exponencialmente al tiempo que crece la población mundial. Las previsiones dicen que en el 2050 el mundo albergará a más de 9 mil millones de habitantes.  

Al mismo tiempo que las necesidades de alimentos crecen, los recursos disminuyen. Esta es una realidad que abruma y que ya perjudica a millones de personas. La urbanización y los estilos de vida modifican el mapa del mundo. El planeta vive tiempos de maltrato y de aniquilación de reservas imprescindibles para la vida. Esto también afecta a la cadena alimentaria.

La presión sobre los recursos naturales, como la tierra cultivable, el agua dulce y la biodiversidad, es un peso que el planeta apenas sostiene y que amenaza el futuro. Los suelos se agotan, el agua escasea, la deforestación arruina la biodiversidad y perjudica el clima.

Los investigadores intentan resolver el dilema de cómo abastecer de alimentos a un planeta disminuido en recursos y superpoblado. El futuro de las generaciones jóvenes está en juego y el mundo adulto está abriendo los ojos.

En este estado de situación, la agricultura celular y la carne cultivada surgen como un enfoque revolucionario para la producción de alimentos.

En lugar de depender exclusivamente del sistema tradicional de cultivar plantas y criar animales en el suelo, la agricultura celular utilizan técnicas de biotecnología y tecnología celular. Con estas técnicas se logra la producción de alimentos de manera eficiente y sostenible sin depender tanto de los recursos.

¿Cómo se realiza la agricultura celular?

La agricultura celular, también conocida como carne cultivada, es el cultivo de células de tejidos con la intención de multiplicarlos. El destino de estos cultivos es variado. Se pueden destinar a la alimentación, a la medicina, a la industria textil. 

Con esta técnica innovadora, se cultivan tejidos animales y se obtienen productos cárnicos. El proceso no es instantáneo, no hay magia en esto. Es ciencia.

El cultivo se realiza en condiciones ambientales controladas. Nada queda dejado al azar ni depende de la situación del clima o del suelo. Por lo tanto, la cadena de suministro de alimentos es más sostenible, con menos emisiones contaminantes y un uso más bajo de tierras y aguas.

¿Qué ventajas se reconocen a la agricultura celular?

La Universidad de Oxford ha manifestado que la agricultura celular puede producirse con un 90% menos de emisiones de gases de efecto invernadero. Además, consume un 45% de energía, un 99% menos de tierras y un 96% menos de agua que la producción convencional. Con estos datos, queda claro que hay una liberación de recursos naturales y de sanación del planeta.

Por otra parte, la agricultura celular respeta la tendencia a evitar el sacrificio de los animales que tantos reclamos ocasiona. Para consumir carne, no es necesario matar animales. Las piezas cárnicas pueden producirse mediante este sistema.

Un valor esencial de la agricultura celular es que permite localizar la producción en cualquier territorio que cuente con condiciones mínimas. Es posible llevar este sistema productivo a países y regiones donde escasean o donde es imposible obtener alimentos por el sistema tradicional.

Desde el punto de vista sanitario, es una producción totalmente segura. Evita contagios de enfermedades de origen animal que se transmiten a través de los alimentos. El control durante todo el proceso de producción garantiza la calidad y la salvaguarda de la salud de los consumidores.

¿En qué medida la agricultura celular impacta en la hostelería?

La hostelería, en especial la restauración, podrán beneficiarse con la agricultura celular. Cada vez son más los restauradores y los chefs que muestran su preocupación por la producción de los alimentos y por la seguridad sanitaria de sus clientes.

No es fácil conciliar el menú con la variación estacional y factores que no se pueden controlar en la producción de muchos insumos. Con la carne cultivada será posible atender a las expectativas de clientes cada vez más exigentes.

¿Qué beneficios podría brindar la agricultura celular al restaurante?

Existen algunos beneficios que son evidentes, que se detallan a continuación:  

  • Captar clientes preocupados por la sostenibilidad. La producción de carne cultivada reduce significativamente el desgaste de los recursos naturales. Se necesita menos agua, tierra y energía que la que se requiere en la producción convencional. Se dispone de carne sin matar a ningún animal.

Muchos cocineros podrán, por fin, resolver su dilema de preservación del planeta y satisfacción de clientes. Será posible elaborar un menú con productos de agricultura circular sin sacrificar la sostenibilidad.

Además de la satisfacción personal por contribuir a un mundo más saludable, esta opción se puede transformar en un factor de atracción de esos clientes preocupados por la sostenibilidad.

  • Reducir riesgos alimentarios. La seguridad alimentaria es una preocupación primordial de los restaurantes. Los productos obtenidos de la agricultura celular están libres de enfermedades que se transmiten por el consumo. La elaboración de la carne se realiza en condiciones ambientales controladas y, por tanto, con vigilancia de contaminaciones peligrosas.

A medida que las personas conozcan este valor de la carne cultivada, sin dudas preferirán los restaurantes que la usen en sus cocinas.

  • Ofrecer siempre productos de calidad sin depender de las condiciones de los animales. Este es un beneficio muy importante. La carne cultivada permitirá al chef disponer de piezas cárnicas de igual calidad siempre.  Ya no dependerá del ciclo de vida del animal. 

Ofrecer platos garantizando la estabilidad de los productos contribuye a la fidelización de los clientes.

Es probable que la agricultura celular provoque cambios en la cadena de suministros. Será necesario repensar las compras, los proveedores y sus modelos de negocios.

¿En qué estado de avance está la agricultura celular?

En Estados Unidos se ha creado un centro de investigación de la agricultura celular, que ha recibido abultadas inversiones. El proyecto se llama «Instituto nacional de agricultura celular» y cuenta con la participación de investigadores de ocho universidades que intentan acelerar el desarrollo de esta tecnología de producción alimentario.

En la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático se puso en valor a la agricultura celular como sistema de generación sostenible de los alimentos.

En estos momentos es un tema que se está instalando en investigadores y en los consumidores. Muchos han comenzado a ver la alternativa de carne cultivada como muy factible para contribuir a solucionar el déficit alimentario del mundo. Otros prefieren esperar a ver cómo evoluciona este sistema y qué resultados muestran las pruebas.

Variedad y personalización

Uno de los principales beneficios de la agricultura celular para la hostelería es la posibilidad de ofrecer productos de alta calidad y sabor, sin comprometer el bienestar animal ni el medio ambiente. La carne cultivada en laboratorio, por ejemplo, tiene la misma textura y sabor que la carne convencional, pero sin los problemas éticos asociados a la cría de animales para consumo humano.

Además, al no requerir grandes extensiones de terreno ni grandes cantidades de agua, la agricultura celular es una opción mucho más sostenible y eficiente que la agricultura tradicional.

En cuanto a la variedad de alimentos que se pueden producir mediante agricultura celular, las posibilidades son casi ilimitadas. Desde filetes de carne de vacuno y pollo hasta pescado, mariscos, lácteos e incluso productos vegetales como frutas y verduras, todo puede ser cultivado en laboratorio de manera controlada y precisa. Esto permite a los chefs experimentar con ingredientes nuevos y poco convencionales, creando platos únicos y sorprendentes que cautiven a sus clientes.

Además, la agricultura celular también ofrece la oportunidad de personalizar los alimentos según las preferencias de los clientes. Por ejemplo, es posible ajustar la cantidad de grasa, proteínas o nutrientes en un filete de carne cultivado en laboratorio para adaptarlo a las necesidades dietéticas de cada persona.

Todo hace prever que la agricultura celular dependerá en gran medida de los avances de los científicos y de la tecnología. También juegan un rol fundamental las actitudes de los gobiernos y sus regulaciones. Y, por supuesto, el factor clave que decidirá el futuro de esta tecnología será la postura de los consumidores.

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