La sandía se ha vuelto una fruta emblemática en España. En cada temporada, su presencia aviva el color y la frescura en los restaurantes anunciando el fin del frío y del encierro.

Su refrescante sabor, su textura ligera y jugosa, su potencial nutricional convierten a esta fruta en un elemento muy versátil que no ofrece resistencia a los juegos y combinaciones que propone el chef creativo.   

Ensaladas frescas, batidos, gazpachos, cócteles sofisticados y refrescantes, son algunas de las preparaciones que encuentran en la sandía un componente que realza las más diversas preparaciones culinarias.

Sandía

Ideas para preparaciones con sandía en el restaurante

Las sugerencias son útiles en sí mismas o como inspiradoras de innovaciones. Vemos a continuación algunas ideas para que el restaurante no desaproveche esta fruta tan versátil y aceptada por todos.

Una fresca bienvenida

La sandía no solo es útil en la cocina para integrarla a diferentes elaboraciones y platos. Ella, en sí misma, se ha vuelto símbolo de bienvenida para el comensal que viene acalorado de la calle.

Una grata sorpresa que conquista al cliente es recibirlo con unos trocitos de sandía fresca y jugosa a modo de centro de mesa degustable. Un excelente detalle que deja huellas en el cliente.

Ensalada de sandía con queso

La sandía con un buen queso conforma un bocado delicioso. Esta refrescante ensalada es baja en calorías y se puede servir como entrante o como guarnición.

Un queso de cabra le aportará un toque ácido que complementa muy bien el dulzor de la fruta. Otra opción es el queso feta, que permite un plato más neutro. 

 Los ingredientes:

  • 500 g de pulpa de sandía
  • 200 g de queso de cabra, brie o feta. Se puede sustituir por tofu para lograr un plato vegano.
  • Hojas de albahaca.
  • Aceto balsámico o zumo de limón.
  • Sal.

¿Cómo se elabora esta ensalada de sandía y queso?

  1. Se corta la sandía en tajadas y se les quita la cáscara y la semilla. Se colocan en el plato.
  2. Sobre la fruta, se ralla el queso elegido o el tofu  o se dispone en trozos pequeños.
  3. Unas hojas de albahaca aportan sabor y color muy naturales.
  4. Finalmente, la ensalada se adereza con aceto balsámico o limón y sal a gusto.

Puede añadirse semillas o unos copos de algas o de cereal, que aportarán un crujiente que complementa bien el plato.

Gazpacho de sandía y pepino

El gazpacho es un plato muy amigo de la temporada estival.  Esta práctica receta de gazpacho de sandía y pepino enriquece la carta de cualquier restaurante especialmente cuando el calor aprieta.

¿Qué ingredientes lleva este gazpacho de sandía?

  • 500 g de sandía, sin cáscara ni semillas
  • 1 pepino pelado y cortado en trozos
  • Jugo de limón
  • Hojas de menta
  • Aceite de oliva extra virgen.

Preparación:

  1. Se tritura bien la sandía. Se agrega el jugo de limón y un toque generoso de aceite de oliva.
  2. A parte, se tritura el pepino  pelado y sin semillas.  Se le agrega sal y aceite de oliva.
  3. Si es necesario, se puede ajustar la consistencia con agua fría, para que las preparaciones queden más líquidas.
  4. Es conveniente refrigerar los gazpachos por separado durante una hora antes de servir.
  5. Para emplatar:  primero verter en el fondo del plato el gazpacho de pepino y sobre él, en el centro, el de sandía. Con un palillo o tenedor se mueven las preparaciones para lograr formas decorativas.
  6. Ya en el plato, decorar con hojas de menta.

La integración de sabores y de colores es, de por sí, una experiencia sorprendente.

Tartar de sandía y tomate

El tartar de sandía y tomate es muy apropiado para acompañar pescados o carne de res. 

Ingredientes

  • 200 g de sandía
  • 100 g de tomate
  • 1 cebolla colorada
  • Hojas de lechuga
  • Cilantro fresco
  • Zumo de medio limón
  • Sal y pimienta
  • Aceite de oliva
  • Vinagre de Módena

¿Cómo se prepara el  tartar de sandía?

  1. Cortar en pequeños trozos la sandía sin cáscaras ni semillas
  2. Cortar de igual modo el tomate.
  3. Picar la cebolla y el cilantro.
  4. Mezclar todo en un bol.
  5. Sazonar con sal, aceite y vinagre.
  6. Dejar reposar unos minutos antes de servir, a fin de que se integren los sabores.
  7. Para emplatar, colocar una hoja de lechuga en el plato y encima se ubica el tartar.
  8. Dispuesto  sobre rebanadas de pan tostado se transforma en una tapa deliciosa.

A la hora de los postres, la sandía también se luce

La bavaroise de sandía es original y deliciosa. La base es una gelatina con nata montada y crema inglesa. La típica crema bávara enriquecida con sandía es ideal como postre refrescante y colorido.

Los ingredientes:

  • 500 g de sandía
  • 150 ml de nata para montar
  • 100 g de azúcar
  • 5 hojas de gelatina
  • Hojas de menta

¿Cómo se prepara?

  1. Triturar la sandía.
  2. Batir la nata con el azúcar
  3. Remojar las hojas de gelatina
  4. Calentar un poco la preparación de sandía y disolver la gelatina.
  5. Agregar unas hojitas de menta picada y mezclar todo.
  6. Distribuir la mezcla en moldes tipo flaneras individuales y llevar a la heladera durante 2 o 3 horas, para que cuajen.

En el momento de servir, se desmolda y se adorna el plato, que puede presentarse con unas finas rodajitas de sandía al natural y enrejado de caramelo.  

Bebidas con sandía: placer refrescante

Por su consistencia acuosa y dulce, la sandía es una fruta que se integra perfectamente a las preparaciones del bar. Una idea de cóctel de sandía:

Se tritura bien en licuadora 4 tazas de sandía. Se le agrega 1 taza de vodka, ¼ taza de azúcar, ¼ taza de zumo de limón y ya está listo para servir. Se vierte en vasos largos llenos con hielo molido.  La creatividad del barman completará el trago con una decoración acorde al momento.

Bebidas sin alcohol, helados y sorbetes, son otras tantas posibilidades que aporta la sandía. No hay que perder de vista que la fantasía y el color juegan un rol muy importante en la experiencia del comensal. Y la sandía es gran activadora de la imaginación.

Cómo elegir la sandía perfecta

A la hora de elegir una sandía para tu restaurante, es importante tener en cuenta algunos aspectos clave que garantizarán la calidad y el sabor de la fruta. En primer lugar, debes fijarte en el peso de la sandía, ya que una fruta pesada suele ser más jugosa y dulce. También es importante verificar que la cáscara de la sandía esté firme y sin manchas, lo que indica que está madura y lista para ser consumida. Por último, puedes probar golpeando la sandía con los nudillos y escuchando el sonido que emite: si suena hueca, significa que está madura y lista para ser disfrutada.

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