Se basa en la concepción de aprovechar los recursos, ahorrar y ser socialmente responsables. La cocina de aprovechamiento es una forma de gestionar los alimentos y reutilizar las sobras.  A continuación, te mostramos ideas y recetas útiles con el fin de ser creativos y no desperdiciar.

No tirar: la base de la cocina de aprovechamiento

Al preparar una receta, ya sea en el ámbito hostelero o en la propia familia, muchas veces sobran alimentos. Estos restos, ya sean ingredientes o sobrantes cocidos, sirven perfectamente para ser reutilizados.

La cocina de aprovechamiento, basa su filosofía en esto: nada se desperdicia, todo se recicla.

Si bien ha crecido en los últimos años, esta idea se remonta al pasado. Así, en etapas de problemas económicos o de escasez, así como en tiempos de posguerra, no era posible tirar alimento alguno. El sentido común activaba este tipo de economía.

¿Cómo aprovechar los alimentos?

En bares y restaurantes también se tira gran cantidad de comida, al no considerar la importancia de su reutilización.

Y es que, en España, cerca de tres millones de toneladas de alimento, terminan en la basura cada año. Es hora, por tanto, de pensar una alternativa, y la cocina de aprovechamiento es una opción viable.

Gracias a ella, no solo se fomenta el ahorro, sino que se cuida el medio ambiente.

Ideas para reutilizar

Hay múltiples posibilidades para evitar desperdiciar la comida sobrante. No es difícil, sólo es necesaria la disposición y algo de creatividad.

Con ingredientes aún no cocidos:

  • Si han sobrado verduras al momento de preparar una receta, se pueden picar en trocitos y congelarse. De esta manera, cuando se necesite, se cuenta ya con una parte realizada. Pueden servir para sofritos, para ensaladas o salsas.
  • Si ha quedado carne de pescado o pollo, se puede aprovechar para preparar un caldo casero. Para ello, cocer en 1 litro de agua, los restos del pescado o pollo, añadir cebolla, un puerro y una zanahoria. Después de 30 minutos de cocción, colar los ingredientes y el resultado es un caldo de gran sabor.
  • Si han sobrado restos de carne de pollo, ternera o cerdo sin cocinar, sirven para preparar empanadas, croquetas o empanadillas. Sabrosas y fáciles de hacer, solo es necesario saltear la carne con una cebolla y agregar los ingredientes que se tengan a mano.
  • Si han quedado restos de pescado, se puede optar por una ensalada con pimientos asados o un pudin.

Un clásico en la cocina: las croquetas

Alguna de las recetas, provienen del traspaso de generaciones anteriores y son las clásicas recetas de aprovechamiento. Tal es el caso de las croquetas. Cambian sus ingredientes en función de las sobras del momento, pero son comidas que siempre gustan.

Las croquetas: preparación

Pueden llevar pescado, todo tipo de carne o verduras. Simplemente se modifica el ingrediente principal, o se mezclan varios de ellos, y se obtiene un plato que es bien recibido.

 Además, pueden prepararse con restos de ingredientes o con sobras ya cocidas. Versatilidad al servicio del ahorro.

Recetas deliciosas y fáciles

Otras opciones con carne y pescado:

Tortilla de bacalao

Si ha sobrado bacalao, puede aprovecharse para hacer una comida rápida y con buen aporte de nutrientes: una tortilla.

Con 2 cebolletas, un pimiento rojo, 6 huevos y diversas hierbas para condimentar, resulta un plato muy sabroso y saludable.

Puede reemplazarse por merluza y queda una receta similar.

Arroz con merluza

Este plato, es ideal si ha sobrado arroz o pescado. El arroz es un alimento que combina con gran cantidad de ingredientes y gusta a todos.

Para esta receta, se prepara como base un arroz cremoso, con caldo, un vaso de vino blanco, mantequilla y cebolla.

Luego, se saltea la merluza con algo de mantequilla y se incorpora al arroz ya cocido en el caldo. Por último, se puede agregar zumo de limón, cilantro y tomillo.

Una variante de este plato es incorporar langostinos junto a la merluza.

Ensalada César

Ideal si ha sobrado pollo cocido, esta receta es fresca y deliciosa.

Ingredientes: lechuga romana, queso parmesano rallado, pollo, picatostes, zumo de limón y salsa suave a base de ajo.

Con vegetales y frutas:

Chips de vegetales

Un acompañamiento original que puede servir como snack. Para no tirar los restos de vegetales, cortar trozos muy finos de zanahorias, patatas y calabacines, y colocarlos al horno.

Sazonados con hierbas, sirven para picar entre las comidas de una manera sana.

Mermeladas

Las frutas que están a punto de ponerse malas, sirven perfectamente para preparar dulces. Para ello, agregar un 80% del peso en azúcar y cocinar a fuego lento.

Se puede añadir ralladura de limón o naranja, o una pizca de canela si gusta.

Con pan:

Pudin de pan

Esta receta dulce, se elabora con pan duro, huevo, azúcar y leche. Opcionalmente, pueden incorporarse uvas pasas o frutos secos. Una vez cocida la preparación, se coloca en la nevera y puede acompañarse con miel.

 Migas tradicionales

Este plato, típico de la región de Extremadura, ha sido originalmente un plato de la cocina de aprovechamiento. A las rebanadas de pan, se agregan trozos de embutido, aceite de oliva y ajo.

Picatostes

Ideales para acompañar recetas de cremas, ensaladas o como snacks en bares o restaurantes.

Se cortan dados de pan y se fríen en aceite de oliva.

Un menú sostenible

Con las recetas anteriores, es posible cubrir las diversas comidas del día.

Por la mañana, unas tostadas con mermelada casera. Un almuerzo con una ensalada César de entrada, de plato principal, un arroz con merluza y un pudin de pan como postre. Por la tarde, unos snacks de vegetales y una cena con una deliciosa tortilla de bacalao.

De esta manera, se cuida la economía, ya que el reciclar la comida supone un ahorro. Se preparan alimentos saludables y no se genera basura.

La cocina de aprovechamiento consiste, pues, en mejorar la gestión de las comidas y los gastos. Además de cuidar el ambiente y apostar por la sostenibilidad.

 

Fuentes imágenes: CookLovers / Lorentzero – WordPress.com / Comunidad Alcampo