Las tostas forman parte de la tendencia actual de la gastronomía. Una moda que se ha impuesto en bares de comida rápida pero también en la alta cocina. En las cartas de restaurantes de diverso estilo, las tostas son una clara expresión de la creatividad y estilo del chef. ¿Tienes tostas para tus clientes en tu carta?

Las tostas se adaptan a todos los bolsillos, tanto de cocineros como de comensales.  No exigen ingredientes especiales y con ellas se puede atender a todos los paladares. Estas son algunas de las ventajas de ofrecer tostas en la carta del restaurante. Versátiles y muy adaptables, las tostas ya forman parte de la cultura gastronómica de España.

¿Qué llevan las tostas?

mejores huevos

Básicamente, las tostas son rebanadas de pan tostado sobre las que se colocan otros productos. El pan tostado es la base sobre la que se construye el plato. El secreto está, precisamente, en la combinación y elaboración de los ingredientes que completarán el pan tostado.

Sus antecedentes sean quizás los sándwiches, bocadillos, canapés o los pintxos. Si bien no son exactamente iguales, tienen un parecido en su naturaleza. Las tostas han evolucionado y hoy alcanzan niveles gastronómicos de excelencia.

Pan y chef: una conjunción esencial para las tostas

Para hacer una buena tosta es preciso partir de un buen pan. Los cocineros recomiendan el pan firme, consistente, con cuerpo. Si es especiado y aromático, aportará ya sabor a la tosta. En caso de que se prefiera el pan especiado, habrá que atender a la combinación del sabor del pan con el preparado que se coloque encima.

Muchos chefs prefieren el pan neutro, sin saborizantes ni especies; argumentan que les da más libertad para sus creaciones.  En los restaurantes más detallistas, el pan para las tostas se elabora especialmente en la propia cocina.

En estos casos, la tosta es concebida integralmente como un plato, no como suma de pan y algo más. Por tanto, se lo trata con el mismo cuidado que a los demás que integran la carta. El chef prepara sus panes de acuerdo con sus gustos y con las variedades de tostas que elaborará.  Pan blanco, pan negro, pan saborizado con especias o semillas, darán lugar a exquisitas tostas.

Sugerencias para preparar buenas tostas

Aunque son preparaciones sencillas, esconden algunos secretos. El tipo de pan es uno. Pero una vez que se ha elegido el tipo de  pan, hay otros aspectos a los que atender.

  • Usar pan fresco. Quizás en los orígenes de las tostas está la oportunidad para aprovechar el pan del día anterior. Muchos cocineros usan hoy esta alternativa. Sin embargo, el pan fresco garantiza la excelencia.
  • El tostado del pan. Es un detalle muy importante. El pan tostado no debe quedar reseco; puede prepararse a la parrilla, en la plancha, con tostadora o en el horno. El punto justo será el que lo mantenga crujiente por fuera pero blando por dentro. El color dorado caracteriza a la buena tosta. El comensal debe sentir un crujido suave seguido de una textura un tanto esponjosa.
  • El espesor de la rebanada de pan es clave para lograr una buena tosta. Antes de tostarlo, se puede pincelar el pan con aceite y agregar algún otro ingrediente, como ajo o pimentón. Es cuestión de gustos y de la idea que genera la tosta.
  • Un medio graso completa una buena tosta. Generalmente, una vez que el pan está en su punto justo es necesario untarla con algún medio graso. La elección dependerá del resto de los ingredientes. El aceite de oliva es muy utilizado. Es frecuente también que se lo unte con alguna salsa que integra aceite o mantequilla.
  • Ingredientes sobre el pan. En este aspecto no hay restricciones. Las posibilidades son tan diversas como los productos disponibles y la habilidad del chef lo permitan. Las combinaciones más extrañas pueden dar lugar a exquisitas tostas. Lo fundamental es que los ingredientes sean frescos y de buena calidad. Es la forma de garantizar un sabor perfecto; cualquier defecto en sabor o consistencia se percibirá inmediatamente.
  • Montar la tosta en el momento de consumirla. Este es un requerimiento fundamental. Si una tosta se arma mucho tiempo antes de comerla, el pan se humedecerá y perderá su consistencia. Si tiene verduras crudas, seguramente se marchitarán; comenzará el proceso de deshidratación de los ingredientes y el agua resultante mojará toda la preparación. El plato perderá encanto y sabor.

Algunos ingredientes para  tostas que sirven de inspiración

  • Tostas con pastas de verduras. Verduras trituradas y saborizadas, crudas o cocidas, según opción del chef, pueden ser base de tostas originales y saludables. Pimienta, romero, perejil, ralladura de piel de limón, aceite de oliva, son ingredientes que van muy bien con estos rellenos. El guacamole, el calabacín y la berenjena se prestan para estas preparaciones.

¿Cómo preparar una tosta de berenjenas o de guacamole? Una idea: sobre el pan tostado se monta la pasta del vegetal elegido, saborizada. Se cubre con trozos de tomate apenas escaldado sin piel y encima se distribuye una generosa cantidad de queso cottage. Un toque de perejil picado para decorar y lista la tosta.

tostas

  • El tomate: un aliado de las tostas. Aporta sabor y humedad que complementa bien a muchas combinaciones. Generalmente se lo emplea escaldado y sin piel.
  • El jamón ibérico es indispensable en un menú de tostas. Sin dudas, la presencia de jamón ibérico en algún preparado para tostas es de primer orden. Hay personas que gustan de la sencillez que consigue un jamón ibérico sobre el pan tostado con algún complemento que genere contraste de sabores. El huevo, duro o frito combinado con ibérico se vuelve un combo genial en una tosta muy aceptada.
  • Los pescados y mariscos son grandes protagonistas. Son sabores que se llevan muy bien con una tosta. El salmón, el atún, las anchoas y sardinas, los frutos del mar en general no necesitan mucho más para dotar a la tosta de sabores peculiares y refinados. Combinados con algún queso que se integre en sabor y consistencia pueden ser bases que inspiren nuevas creaciones.
  • El queso en todas sus variedades suele incluirse en las tostas. La variedad de texturas y de sabores hace que se lo utilice para completar las preparaciones.
  • Las carnes no se excluyen. Tostas de pollo, de cerdo, de carne de ternera satisfacen a muchos comensales más carnívoros. Trituradas con consistencia de pasta o cortadas en láminas pequeñas y muy delgadas, las carnes son muy versátiles para generar una buena diversidad de tostas. Su sabor casi neutro es apropiado para diferentes combinaciones, saladas y agridulces.
  • Las frutas también se integran al mundo de las tostas. Ensaladillas de frutas y verduras procesadas con creatividad, conforman tostas originales, especialmente aptas para vegetarianos y veganos. Manzanas, fresas, frambuesas, frutos rojos en general, se amalgaman perfectamente con los cebollinos y apios.
  • La caramelización. Las combinaciones de sabores salados y dulces son muy apropiadas para las tostas, siempre que sean armónicos. La caramelización de carnes y vegetales es un muy buen recurso para lograr estos sabores diferentes.

Pocos platos son tan nobles como las tostas. No ponen límites a las ideas ni a los productos. Nadie queda fuera del placer de una tosta de su agrado, porque las opciones son casi infinitas.