Rebelde, dueña de una personalidad firme y resuelta, arriesgada y dispuesta a mostrarse tal cómo es, Begoña Rodrigo se destaca en el ambiente gastronómico.  La chef innovadora y revolucionaria pone en jaque las costumbres estereotipadas y cuestiona. Los porqués son su motor, un motor que la lleva siempre a más.  Porque para avanzar hay que cuestionar, y Begoña Rodrigo sabe mucho de eso.

Begoña Rodrigo: de empresaria a cocinera

Un origen gastronómico diferente a la mayoría de los chefs marca la vida de Begoña Rodrigo.  A diferencia de la mayoría de los cocineros, que desde niños se involucran con la cocina, ella estudió ingeniería industrial. Pero su vocación juvenil fueron los negocios.

En esos tiempos,  reconocía en sí misma un fuerte espíritu empresarial. Siguiéndolo, a los 17 años inició su propia empresa, dedicada a la venta de pan. Dos años más tarde, instaló una cafetería.

Pero unas vacaciones en Holanda cambiaron su destino.  Se enamoró de la aventura y de la adrenalina que esa vida le provocaba. Y como parte de ese entorno nuevo, se empleó en la cocina del Quoy, el restaurante del hotel Marriot, donde aprendió varias técnicas gastronómicas.

Viajera incansable, siempre ávida de nuevas experiencias, Borgoña Rodrigo se instaló en Londres. Allí trabajó  en un club privado asesorada por el jefe de cocina del restaurante The Square.  Luego volvió a España, y en Valencia abrió su restaurante La Salita, en noviembre de 2005, local que en 2014 se transformó en Farcit. Un cambio lleno de gloria, pues se llevó 2 Soles Guía Repsol y una estrella Michelin.

En 2014 fue nombrada Cocinera del Año en la Comunitat Valenciana, y en 2019 ganó su primera estrella Millelin en La Salita.  Y cumplió otro de sus sueños con su restaurante  ‘L’Hort al Nu’.

La Salita y ‘L’Hort al Nu’

La cuarentena detuvo un poco la actividad de Begoña Rodrigo, pero no aquietó sus pensamientos ni sus ideas. Decidió reabrir La Salita en una casona del Siglo XVIII ubicada en pleno corazón de Ruzafa, en un entorno protagonizado por la huerta y los productos de gran calidad. El marco perfecto para una propuesta gastronómica de productos de cercanía.

Y como su inquietud y pujanza no tienen límites, no dejó de pensar, y así surgió la idea de  ‘L’Hort al Nu’, En este nuevo proyecto, la chef quiere enseñar a la gente el verdadero sabor de las verduras.  De la huerta a la mesa, previo paso por las manos de la extraordinaria chef.

Las terrazas y el jardín interior de la casona son el escenario perfecto.  Madera y mimbre, productos nobles y naturales, mesas sin mantel, dotan al lugar de una ambientación acorde al escenario y a la propuesta.

Begoña Rodrigo se ha propuesto invertir el orden tradicional de los platos, en los que la proteína protagoniza.  En su visión, la verdura deja de ser guarnición de una carne o pescado.  La verdura se entroniza en sus preparaciones. Una verdura bien viva, que se renueva en cada estación, en cada temporada.

Begoña Rodrigo

Algunos de sus platos destacados

La carta de   ‘L’Hort al Nu’ es innovación y proximidad con el entorno. Se destacan:

  • La coliflor con salsa de anchoas y lechuga picante es un plato representativo del estilo de la chef.  La verdura se cocina entera al vacío, con mantequilla cúrcuma y sésamo. Un toque de horno fuerte, salsa de anchoas y hojas verdes picantes completan el plato.
  • También el calabacín con queso de cabra y trufa es otro manjar. Cocina el calabacín envasado al vacío, en su propio jugo y con un toque de mantequilla. Apenas cocido, lo abre por la mitad longitudinalmente y le da un golpe de horno fuerte.  Lo sirve acompañado con una salsa de queso de cabra con trufa.
  • Los puerros asados en panceta ibérica con mayonesa trufada tientan a los comensales. Su receta propone cocinar los puerros en leche, azúcar, panceta y mantequilla, al vacío. Van a la mesa acompañados de mayonesa y salsa de trufa y champiñón.
  • Un plato original, es el apionabo entero asado, con guiso de setas y huevo frito. Diferente, especial, único. 

Sin embargo, no pretende ser un restaurante vegetariano. Incluye también propuestas de carne y pescado.

  • El atún rojo de almadraba y huevo frito se destaca en la carta. Cocina las verduras con curri rojo picante. El atún se integra totalmente crudo y, en el momento de servir se le incorpora una vinagreta con salsa de pescado y soja. Y lo corona con un huevo frito. Es un plato con tres capaz: caliente, frío y caliente.
  • El tartar de carne, las costillas de cerdo braseado, los salmonetes y rodaballos a la brasa, son también excelentes opciones.

Begoña Rodrigo reconoce que la cocina le ha dado mucho más de lo que esperaba. Un destino inesperado que iluminó su vida en aquellas vacaciones en Holanda y que develó  su verdadera pasión.  Sin duda, se trata de una mujer que deja bien en alto a su género y a la gastronomía siempre renovada de España.