La desescalada sigue su curso y la actividad comercial se reinstala con precauciones. La pandemia ha dejado bien claro que el Covid 19 se mueve con la gente.  Las aglomeraciones en espacios cerrados son consideradas  poderosas fuentes de contagio. Y, precisamente, el restaurante tradicional reúne esas condiciones.   La relación de restaurantes y coronavirus en un momento se vivió como  muy peligrosa. Esto obligó a que fueran los primeros comercios en cerrar sus puertas al público y son también, los últimos en reabrir.

La enfermedad provocada por el Covid 19 sorprendió al mundo. Una infección nueva se apoderó de la humanidad y nadie sabía muy bien cómo encararla. Pero el conocimiento  científico fue aclarando las  ideas.  Los diferentes países han ido aprendiendo de la propia experiencia y de la de las demás, y las reglas de juego comenzaron a sentirse más confiables y seguras.  Se abrieron entonces horizontes para hacer posible la convivencia de restaurantes y coronavirus.

Restaurantes y coronavirus: tiempo de innovaciones

El combate de Holanda a la pandemia se ha centrado en lo que se denomina la ‘cuarentena inteligente’. No ha medidas de restricción obligatorias, sino que se apela a la responsabilidad ciudadana. 

El gobierno recomendó quedarse en casa, el teletrabajo y las distancias de seguridad. Pero salir a la calle estuvo permitido en todo momento.  Solo se ordenó el cierre de colegios, hoteles,  restaurantes y espectáculos públicos. Por esta razón, en momentos de reapertura, las personas están más dispuestas a salir.

Cuando comenzó la desescalada, en Holanda se elaboraron protocolos que establecieron las condiciones de funcionamiento. La higiene y el distanciamiento social fueron los dos puntos claves en esta etapa de reapertura. Así que la creatividad de restauradores y de fabricantes ingeniosos se puso en marcha. 

La tecnología se mostró como una herramienta de gran utilidad para el sector de restaurantes. La mediación de un dispositivo  ayuda al distanciamiento social.  Gracias a ella, comenzaron a surgir las primeras  soluciones a la inactividad, como lo fue el delivery.  Cartas digitalizadas, desinfección con máquinas de ozono, robots cocineros, pagos digitales son recursos que aparecieron brindando  seguridad a los clientes.

Pero no todo es internet y tecnología digital. A veces, el ingenio tiene otros caminos que permiten también buenos resultados. Tal es el caso de las ‘mesas invernadero’ del restaurante holandés.

Restaurantes ante el Coronavirus

La  pintoresca solución de un restaurante holandés

Las ‘mesas invernadero’ han sido la solución propuesta por un restaurante ubicado en Amsterdam.  Estéticamente agradables y eficientes para mantener el distanciamiento, estas casetas transparentes se presentan como una idea muy original.  Están pensadas para mesas que alberguen hasta tres ocupantes. Los camareros no caben dentro y sirven la comida desde afuera.  En esta primera etapa no se admiten grupos mayores.

Se trata del restaurante vegano Mediamatic Eten. Tiene la particularidad de que está ubicado en la zona del Oosterdok, el dique este de Amsterdam, en las dársenas. Esta ubicación es una fortaleza que favoreció la iniciativa.

Aprovechando el entorno, el restaurante dispuso las mesas en cabinas sobre la costa, a cielo abierto. De esta manera, los clientes se sienten seguros porque están protegidos por las paredes y techos transparentes.

Un servicio con humanos pero sin contacto

El restaurante ha completado el sistema con otras medidas que se vinculan con sus empleados y el sistema del servicio. Los camareros están equipados con trajes protectores, guantes y máscaras que evitan  contactos

Es curiosa la forma en que se realiza el servicio. Unas tablas largas cumplen la función de las bandejas. En ellas se trasladan los platos que los clientes solicitan. La tabla, con el plato encima, se introduce por la puerta de la cabina y se desliza sobre la mesa. El camarero permanece afuera y mantiene también su distanciamiento de los clientes. Así  se evita el contacto. 

Una solución a medida

Con un menú vegetariano, los dueños del restaurante se inspiraron en las ‘chambre separee’, salas separadas que usan algunos bares franceses. El modelo surgió debido a que armonizaba bien con la propuesta gastronómica. Las ‘mesas invernadero’ o ‘invernaderos de cuarentena’, como también se les llamó, realmente se adecuan perfectamente a la condición de un restaurante típicamente vegetariano.

La idea de lo natural subyace en el proyecto.  El agua, las plantas, el cielo, todo se conjuga para que esta propuesta resulte armónica y muy contextualizada.  Además, el espacio abierto contribuye a esa idea de seguridad en la que tanto hay que insistir en estos momentos. 

El restaurante  ha puesto a punto otros aspectos de su propuesta. Ha sido necesario planear muy bien cómo  hacer la limpieza y desinfección cuando los clientes se retiran. También se ideó cómo sacar los platos vacíos de una manera elegante sin molestar a los clientes.  Cada logro es importante, porque constituye una experiencia a imitar para muchos.

Se atienden a todos los detalles para que la experiencia del cliente sea la mejor.  La confortabilidad y la seguridad son los dos grandes objetivos. El restaurante está diseñando ya mesas para grupos de más integrantes, aunque todavía no los ha puesto en marcha.

Fuente imagen principal: https://www.gentleman.excelsior.com.mx/restaurantes-invernadero-en-tiempos-de-coronavirus/