La globalización de la que tanto se habla, es totalmente vivencial en el universo gastronómico. Las fronteras se desdibujan y las cocinas típicas de una región o de un país, se instalan en otros. Es un intercambio cultural viabilizado por la gastronomía. La cocina española en Nueva York es ejemplo claro  de este efecto.

Si bien el intercambio entre España y Nueva York no es nuevo, hay episodios que lo engalanan. Este es el caso del nuevo restaurante que recientemente inauguraron José Andrés y los hermanos Ferrán y Albert Adrià.  Es el restaurante más grande que ofrece cocina española fuera de España.

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Mercado Little Spain: la cocina española en Nueva York

Es un nombre que mucho sugiere acerca de lo que acontece en el restaurante. Frente a esas palabras, a nadie le pueden quedar dudas de qué puede comer puertas adentro.  Un nombre que muestra el orgullo propio de esos chefs embajadores de una de las cocinas más famosas del mundo.

El lugar se presenta como una  pequeña España gastronómica en la cosmopolita ciudad norteamericana. Es la  cocina española en Nueva York que recrea el formato típico de los mercados españoles.

El Mercado está emplazado a los pies de un imponente parque elevado ubicado en el complejo Hudson Yards.  Comprende 3.200 metros cuadrados. ¿La meta? Ofrecer a los neoyorkinos y turistas que visitan la ciudad los platos típicos de la comida española.

“Se trata de llevar el sentir de España a través de la comida”, así lo ha explicado José Andrés. Es un portal de acceso a la cocina española en nueva York.

Este pedacito de España en América emplea a 400 personas. El inmenso equipo humano liderado por Ferrán y Albert Adrià y por José Andrés mantiene funcionando este extraordinario emprendimiento. Ha sido pensado para atender a 1200 personas en simultáneo.  El objetivo es ofrecer servicio diariamente a 5000 clientes.

Está estructurado en tres restaurantes con servicio completo, quince kioscos y dos bares. Un verdadero complejo gastronómico en el que todo el mundo encuentra lo que prefiere.

Una semilla que germina después de 35 años

Los hermanos Adrià y José Andrés se conocieron en ElBulli hace 35 años, Allí empezó el sueño de expandir la gastronomía española fuera de fronteras. Un sueño que surgió como utopía de tres jóvenes y apasionados chefs. Un sueño que fermentó y se fortaleció con el tiempo, que hoy es realidad y tiene nombre: Mercado Little Spain.

Estos chefs tienen bien claro que la gastronomía es cultura, y que difundir gastronomía es una buena forma de promocionar un país.  Pero el concepto de ‘difundir la gastronomía’ es, para estos profesionales, mucho más que simplemente promocionar.

Se trata de integrar los platos a la vida de las personas. Es generar gusto por esta comida, lograr transformar este gusto en costumbre y en necesidad.

No cabe duda de que estos objetivos solo pueden cumplirse si la gastronomía se lleva fuera de fronteras. La semilla germinó, y el Mercado instaló la cocina española en Nueva York y los amantes de la buena gastronomía lo celebran.

¿Qué vive la gente que visita el Mercado Little Spain?

Little Spain

La diversidad es el rasgo distintivo de la propuesta. Todo es posible en ese lugar: La comida, la socialización, los juegos y la diversión se integran para atender a las expectativas de los clientes.

Un recorrido por el Mercado muestra estructuras diferentes para clientes que tienen intereses diferentes:

  • El Spanish Diner, invita al encuentro casual y desestructurado. Es como una recreación de las Ramblas barcelonesas. Los quioscos de flores y de libros alternan con los bares. Un detalle curioso y muy atractivo son los futbolines, en los que los asistentes juegan o miran jugar mientras saborea unas tapas o se toma un trago.

La gente se reúne con amigos o simplemente pasea y compra comida para llevar a casa. Sin formalidades, sin horarios, sin vestimentas especiales. La espontaneidad es el vínculo fluido entre el público y el restaurante. 

  • El fuego y sus bondades para la cocina se luce en Leña. Creado con un criterio integrador que evita regionalizar la España gastronómica, los hornos y las parrillas obran sus magias.  Las carnes asadas son las protagonistas, aunque también se cocinan paellas y arroces.
  • Si de gastronomía española se trata, los frutos del mar deben ocupar un sitial de privilegio. Precisamente, el restaurante Mar ofrece pescados y mariscos importados de España. Es un local con un toque íntimo y un clima tranquilo y apacible. Se puede comer en mesa o en la barra y el sushi a la española es especialidad del lugar.
  • Quioscos de tapas, churros, helados y pastelería completan la oferta. La España rica y variada se brinda generosa en ese espacio. Pero los gestores de la idea van a más, entienden que su proyecto no está aún acabado.

El emprendimiento constituye un gran desafío para los tres chefs que lo lideran. No les ha sido fácil encontrar en América los insumos exactamente iguales a los españoles. En ocasiones, han optado por la importación de la materia prima, caso del jamón ibérico, por ejemplo. En otras, los profesionales se divierten y juegan a adaptar sus platos sin perder la identidad de su país de origen.

Mercado Little Spain es mucho más que un restaurante. Es propiamente una embajada de España en Nueva York.