Para abrir un bar o restaurante hace falta decisión, organización y capital. Cada uno de estos aspectos lleva en sí muchas acciones y tiempo. La decisión  de abrir un bar o restaurante, surge después de análisis previos de situación.

La organización exige tomarse tiempo para detallar  lo que hace falta para poner en marcha el negocio. En cuanto al capital, habrá que buscar la fuente para la inversión, dinero propio o un préstamo.

Aspectos básicos a considerar para abrir un bar o un restaurante

En primer lugar, es preciso definir el tipo de negocio y especificarlo lo más detalladamente posible. La zona en la que se piensa ubicar el bar o el restaurante es clave en la definición de detalles. De las características del entorno dependerá, en gran parte, el local, el servicio, el personal necesario y hasta el mobiliario.

El dinero: un actor imprescindible

Un paso fundamental es definir el presupuesto para abrir un bar o restaurante.  ¿En qué hay que pensar para estimar el presupuesto inicial?

  • El local. Si no se dispone de local propio, será necesario alquilar uno. Generalmente, se exige un depósito anticipado en garantía de algunos meses de alquiler, por lo que habrá que disponer de esta suma. Las adaptaciones y remodelaciones también tendrán sus costes.
  • El equipamiento. Sea bar o restaurante, necesitará el equipamiento básico para funcionar. Existen dos opciones: comprar o alquilar. La decisión depende de las posibilidades del empresario. El alquiler es buena estrategia: se necesita menos dinero y, si las cosas no van bien, el contrato no se renueva y se terminó el problema. 

La preparación de una lista con todo lo necesario es un camino para estimar los gastos en este negocio. Se incluirá todo: mobiliario, herramientas, vajilla.

  • El personal. ¿Cuántas personas se contratarán? ¿Cuáles serán sus especialidades? Hay que tener presente que más allá de los sueldos, los empleados suponen gastos de impuestos.
  • Gestorías, permisos locales, trámites varios, sellados, impuestos. Otros costes que hay que incorporar al presupuesto inicial y al del funcionamiento del bar o restaurante.

Una vez que las definiciones y las estimaciones de costes están listas, es momento de decidir la forma de financiar el proyecto. Es la parte más difícil, pues sin dinero no hay avances. Si se dispone de un capital inicial, todo será más sencillo; si no es así, existen caminos que ayudan a concretar el emprendimiento.

restaurante

Ayudas y subvenciones para abrir un bar o restaurante

Existen subvenciones y ayudas gubernamentales en los diferentes niveles estatales para los pequeños y medianos emprendedores. Gracias a ellos, España se ha activado movida por las pymes, que han sido posibles en virtud de estas facilidades.

Algunas de estas ayudas son:

  • Bonificaciones en la Seguridad Social. Este plan permite pagar a los autónomos solo una tarifa fija de 50 euros, durante un año.
  • Bonificaciones a la contratación de trabajadores. Es otro importante beneficio si se contrata personal. El paquete de contratación de jóvenes es muy beneficioso y hay que considerarlo.
  • Ayudas a iniciativas locales. Cada Comunidad Autónoma ha desarrollado estos beneficios en forma diferente. En general, consisten en beneficiar a proyectos nuevos que generen empleo.

Atención especial merecen las subvenciones para financiar la inversión

Son ayudas especialmente destinadas a personas en situación de desempleo que se conviertan en autónomos.  Se trata de una importante ayuda que puede servir de impulso para los recién iniciados en proyectos empresariales.  La meta es fomentar el autoempleo y el desarrollo empresarial autónomo, o sea, el pequeño emprendimiento.

Estas subvenciones comprenden fondos con diferentes objetivos.  Pueden ser destinados a instalar el primer establecimiento, una subvención financiera general, un aporte para asistencia técnica y formación.

El beneficiario adquiere el compromiso de permanecer como mínimo dos años con el establecimiento en marcha. Las convocatorias para solicitar estas subvenciones están en proceso de apertura en las Comunidades Autónomas.

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Caminos para la financiación

¿De dónde obtener el dinero que falta? Existen varios canales que permiten al emprendedor obtener préstamos para desarrollar su proyecto. Veamos algunos.

  • Financiación por el Instituto de Crédito Oficial. Este banco ofrece créditos a muy bajo interés especialmente destinados a empresas o proyectos de trascendencia social, cultural, innovadora o ecológica. Para acceder a este préstamo con destino a un bar o restaurante, el proyecto tiene que tener ese perfil.
  • Financiación bonificada. Se trata de líneas de créditos que no exigen garantías. Son ofrecidas por Enisa, organismo del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo de España. Esta organización también acompaña, informa y asesora. Es una interesante opción para comenzar.
  • Es una modalidad que la tecnología ha puesto a disposición del mundo empresarial. El crowdfunding es un mecanismo colaborativo para financiar proyectos. Se basa en los aportes de terceras personas que se interesan en participar de un proyecto. Existen muchas webs de crowdfunding en las que se puede comenzar a incursionar en esta modalidad, que cada vez crece más.

Documentación necesaria para abrir un bar o restaurante

La documentación que se debe presentar para abrir un bar o restaurante depende de la Comunidad Autónoma en la que se instale. Sin embargo, hay algunos trámites que son comunes a todas.

  • Certificado de que el local cumple con las normas legales expedido por una asesoría técnica. Se debe atender especialmente a medidas de insonorización y Plan contra incendio.
  • Inscripción en el registro de comerciantes y actividades comerciales.
  • Permiso sanitario.
  • Placa indicadora de que es un establecimiento de restauración.
  • Carnet de Manipuladores de Alimentos de todas las personas que trabajen en el local
  • Plan de control y análisis de peligros y puntos críticos.
  • Modelo 036 completo. Se presentará en la Agencia Tributaria.
  • Alta en el IVA.
  • Alta en el Centro de Trabajadores y en Seguridad Social de los trabajadores.
  • Libro de visitas
  • Seguro de responsabilidad civil.
  • Carteles obligatorios en el local (prohibido fumar, prohibida venta de alcohol a menores de 18 años, condiciones de derecho de admisión, licencia de apertura del establecimiento, entre otros)
  • Registro en entidades que gestionen derechos de autor, si se dispone de televisor o aparatos de audio en el local.

Estos son los requisitos fundamentales.  El gran inconveniente es que hay que recorrer diferentes oficinas para realizarlos. Pero es el único camino posible. Por lo tanto, hay que armarse de paciencia y comenzar a andar.

Lo imposible se hace posible cuando  se accede a la información. Solo se necesita una firme decisión, mucho empeño y voluntad para superar dificultades y mantener el foco en la meta.