Febrero y San Valentín han llegado de nuevo y todo el mundo hace planes para el próximo fin de semana. El calendario siempre tiene que estar presente en el día a día del gestor del restaurante. Mirándolo se toma conciencia de que el año avanza y, a medida que transcurre, llegan las oportunidades para rentabilizar tu negocio.

Los establecimientos comerciales comienzan a vestirse de corazones y a teñirse de rojo. Los cupidos y sus flechas de amor marcan presencia. Y es que San Valentín, el santo de los enamorados, obliga a las parejas a planificar sorpresas, y cenas fuera de casa.  ¿Tienes alguna planificación especial en tu restaurante para el día de San Valentín de este año?

Un San Valentín tentador

Hay que pensar con mente abierta y creativa qué hacer para atraer a los potenciales clientes.   El Día de San Valentín es una de las fechas que más personas visitan los restaurantes. Pero es tanta la competencia que hay que planificar muy bien las cosas para realizar una oferta efectiva.

Las redes sociales y todo tipo de escaparates se saturan de ofertas que abruman a quienes deciden el lugar para ir. Para captar clientes es Imprescindible pensar en rasgos diferenciales. El restaurante debe destacarse en el mar de ofertas de San Valentín y conseguir la atención de los potenciales clientes.

Restaurante en San Valentín

No es tarea fácil, porque año tras año las ideas se agotan. Pero siempre hay algo nuevo por hacer.  Si se conoce bien al público objetivo, sus hábitos y gustos, es cuestión de empatizar, de ponerse en su lugar.  ¿Qué les gustaría encontrar en el restaurante en San Valentín? ¿Cómo querrán celebrar las parejas un día tan especial?  Y, seguramente, alguna idea irá apareciendo.

¿Cómo promocionar el Día de San Valentín en el restaurante?

El ambiente romántico y los detalles que simbolizan el amor son siempre esperados por las parejas que celebran San Valentín.  Pero no es suficiente con llenar el local de corazones  rojos, es preciso sorprender con algo nuevo, con una propuesta que enamore a los enamorados. 

Presentamos algunas ideas que pueden servir de inspiración a los gestores.

Una temática original

El amor es mucho más que corazones y Cupidos. El cine y la música son  buenas fuentes de inspiración, pues el amor es un tema recurrente.   No es complicado focalizar la propuesta en películas de amor de todos los tiempos, por ejemplo. 

Algunas imágenes de escenas de las películas elegidas servirán para la decoración.  Muchos detalles en el servicio de mesa que se vincule con el argumento o los personajes darán un toque especial.

Algún souvenir relativo al amor y al glamour romántico, entregado en el momento de la entrada, contribuirá a generar el ánimo de una fiesta diferente.  Un elegante bastón para los caballeros o un abanico para las damas, son buenos ejemplos. Estos detalles deberán estar en consonancia con la época y las características de las películas o de la música elegidas como centro temático.

Tarjetas de San Valentín, flores, adornos temáticos, son otras opciones que serán muy bien recibidos por los comensales.

Experiencias originales que evoquen recuerdos

Es una buena opción transformar el ingreso al local en un túnel del amor. Esto marca el momento y la experiencia, pues a medida que lo transita, la pareja se predispondrá positivamente.  Se sentirá recibida con una atención especial y esto siempre es agradable. 

Una idea es ofrecer tomarles una foto en algún espacio especialmente diseñado y preparado para eso. Con sus propios móviles, sin complicaciones.  En el decorado debe lucir el nombre del restaurante y quizás una frase de amor.

San Valentín

Un menú temático

No es necesario cambiar radicalmente toda la carta, pero sí es conveniente crear un menú especial para San Valentín. Es importante  la presentación de los platos que lo integren. Las palabras juegan un rol fundamental, la redacción de los nombres y descripciones de esos platos incluirá vocablos referidos al amor, a la pareja, a la unión.

La presentación de los platos será la nota original en el momento de comer.  Los detalles en el emplatado, la estética de los alimentos  y la vajilla temática contribuirán a esa experiencia especial de los clientes. 

Estética del personal de sala

Los camareros son parte fundamental de ese ambiente diferente de San Valentín.  Por lo tanto, acompañarán la temática y el espíritu de ese día.  Su uniforme, el peinado, el maquillaje forman la base, pero, si es posible, también será bueno un poco de actuación.

Uno de ellos recibirá en la puerta a los comensales y su comportamiento debe mostrar la diferencia respecto de un día común.  Toda su estética y su actitud estarán en sintonía con la temática elegida. Será el que los acompañe a la mesa y circulará por el local  poniendo una nota que mantenga alto el espíritu de San Valentín.

Show en vivo

Un show siempre es un buen recurso para momentos especiales.  Músicos que circulen por las mesas ofreciendo serenatas, actuaciones de mimos o dramatizaciones breves, formarán una nota muy atractiva para la pareja.

Un taller de cocina en el que un integrante de la pareja colabore en la preparación del plato para el otro, puede ser también un detalle grato.

El marketing es clave

Una vez que el proyecto San Valentín está pensado y en marcha, hay que darlo a conocer. De poco valdrán todos los esfuerzos por lograr la mejor propuesta si nadie se entera de que existe.

Fotografías, mensajes elaborados creativamente pueden marcar la diferencia.  Quizás sea momento de invertir en un influencer, porque en poco tiempo logrará que millones de personas vean el mensaje.  Y, fundamentalmente, hay que estar pendiente de las preguntas e interacciones de los potenciales clientes en las redes para responderlas al instante.

La personalización es la base del éxito, porque determina la originalidad. Por ello, hay que dedicarse a planificar todos los detalles, para que la experiencia sea inolvidable.