¿Qué hacer para llenar las mesas del restaurante en verano? Con el calor, el humor cambia y las reacciones de las personas también. Por un lado, aumenta la presencia de turistas y visitantes, también aparecen algunos clientes locales que disfrutan del calor. Por otro lado, hay gente que prefiere permanecer en el interior, lejos del sol y de las altas temperaturas.  La situación es diferente según la zona en la que funcione el restaurante.

Sea cual sea el contexto, con estrategia y creatividad se puede atraer al público y llenar las mesas del restaurante en verano. A continuación, veremos algunos consejos útiles que se pueden poner en práctica.

Tips para llenar las mesas del restaurante en verano

Hay que planificar bien la estrategia. Realizar acciones sin una reflexión previa, puede resultar antieconómico y no lograr el objetivo.  Tener idea clara de los recursos disponibles, humanos, espacio y dinero, es una base fundamental. Con estos datos, es posible comenzar a construir la estrategia que permita llenar las mesas de tu restaurante.

Más clientes a la terraza

  • El primer paso es observar el entorno, especialmente el comportamiento de las personas en verano. ¿Es zona de visitantes y turistas?, ¿es un barrio tranquilo?, ¿habitualmente el restaurante se nutre de clientes que son vecinos? Esta información permitirá ajustar la gestión del restaurante. Quizá sea necesario definir cuál es el público objetivo para el verano; de acuerdo a todo esto se realizarán los cambios que se consideren adecuados.
  • Hace falta una mirada ‘teñida de verano’ a todo el restaurante. Y ese ‘todo’ encierra desde los espacios y la ambientación hasta la propuesta gastronómica, el menú y la carta. Renovar la decoración es un buen comienzo.
  • El color es un atractivo que luce después del gris invernal. El efecto psicológico de un decorado muy alegre y colorido beneficiará que las personas elijan el restaurante. Las velas, combinaciones de vajillas y adornos, pueden ser notas atractivas. Plantas, mucho verde vivo y telas, favorecen la sensación de frescura y de ambiente agradable.
  • La climatización de los espacios es imprescindible. La idea es que al cliente se le escape un ‘¡Qué bien se está aquí!’, en cuanto entre en el comedor o en la terraza.
  • Revitalizar la terraza si es que la hay o instalar una, si todavía no existe, es una buena estrategia. El mobiliario, los parasoles, la decoración deben hacer que destaque para atraer a los potenciales clientes. La iluminación nocturna puede marcar la diferencia. El verano es temporada de exteriores, así lo siente la gente aunque haga calor.

La carta y el menú

  • Actualizar la carta es otro consejo importante. Disponer de un menú saludable con muchas verduras, cocciones ligeras y bajas calorías, atenderá a las demandas de la mayoría. Aguas aromatizadas refrescantes, sorbetes, batidos y helados, son alicientes imprescindibles. No olvides que los tragos coloridos con mucho hielo atrapan la atención.  Tapas, pinchos, canapés y entrantes para compartir, son propuestas que no pueden faltar.

terraza

  • La apuesta a las promociones siempre resulta. Las propuestas especiales para los momentos de baja presencia de clientes, aumentarán la rentabilidad. Un té o café completo para dos en la tarde, por ejemplo, ayuda a equilibrar el presupuesto. El 2×1 en almuerzos o cenas algunos días de la semana, potenciará el restaurante cuando hay poca afluencia de público. Un postre gratis o un descuento en la segunda visita al local, hace que el cliente vuelva.
  • Y, por supuesto, el menú oferta es una acción que nunca falla. Se trata de crear una propuesta que contenga plato principal (o dos para que el cliente elija uno), postre y una bebida.

No hay que olvidar que los clientes siguen la corriente de otros clientes. Si las personas ven el restaurante con buen público, entenderán que es conveniente y consumirán en él.

Promociones especiales

  • La unión hace la fuerza, también para cumplir el objetivo de llenar las mesas de tu restaurante. Acercarse a otros negocios vecinos y trabajar en conjunto, resulta beneficioso. Un ejemplo es proponer descuentos para personas que hayan ido al cine o a algún otro espectáculo de la zona. O para quien haya comprado en un comercio amigo; los dos establecimientos ganan.

Una buena estrategia en este mismo sentido es organizar una ruta para los visitantes por diferentes locales en los que haya alguna actividad especial.

  • Otra idea que puede resultar muy rentable es organizar eventos para fechas especiales. Las fechas vinculadas a las fiestas tradicionales, despedidas de solteros, cumpleaños, los ‘días de…’, son buenas excusas para atraer clientes. Lo acontecimientos festivos en España son abundantes en verano. Celebraciones religiosas y de tradiciones son buenas excusas para que el restaurante se vista de fiesta y convoque. Para ello es necesario organizar un buen equipo de trabajo.
  • El servicio también llena mesas. Si las cosas se hacen bien, se logrará fidelizar a los clientes. El costo de la fidelización es menor al de la captación de nuevos clientes; no olvides que el retorno solo se consigue cuando el servicio satisface las expectativas de los usuarios. 

El marketing: clave para llenar las mesas de tu restaurante

Para que todos los esfuerzos ayuden a dar beneficios, es necesario que la clientela conozca lo que tu restaurante ofrece.  El marketing es primordial.  La estrategia de marketing debe centrarse en esa imagen de ‘restaurante en verano’, que centraliza a toda la gestión del negocio.

La observación atenta de las preguntas y comentarios de los visitantes a la página o de los seguidores en las redes, es información muy importante para ayudar en la mejora. Si los potenciales clientes piden tal o cual cosa, será necesario complacerlos.

La difusión de las promociones y de los beneficios tiene que estar permanentemente en la web del local y en las redes. Las fotografías de calidad de los espacios y de algunos platos harán que los clientes potenciales se detengan a observar.

Hay que trabajar y mucho y hay que pensar mucho también. La empatía, ponerse en el lugar del cliente, siempre es buena aliada. Si el cliente siempre está primero en la gestión y planificación del restaurante, las mesas se llenarán y el negocio dará un buen rendimiento. Eso pasa en verano, en otoño, en invierno y en primavera. Siempre.