Los kioskos de autopedido  aparecen en la escena de la restauración como una herramienta muy útil.  Se trata de una contribución más para mantener activo al restaurante durante el coronavirus.  La necesidad de distanciamiento social y  la reducción de los aforos de las salas, han agudizado la creatividad. Y la tecnología vuelve a surgir como un área  prometedora que contribuye a la solución del problema, un problema que se extiende en el tiempo y del que no se puede prever su duración. ¿Te has planteado poner un kiosko de autopedido en tu restaurante? Toma nota de los pros y contras.

Este tipo de dispositivos constituyen una nueva experiencia de pedido interactiva y moderna, atractiva para los clientes.  Toda la dinámica del restaurante se agiliza y al mismo tiempo se respeta el protocolo de la reapertura. No hay contacto entre personas a la hora de las solicitudes, pues el kiosko de autopedido recibe las demandas y las transfiere.

Restaurantes y coronavirus

Beneficios de instalar kioskos de autopedido en el restaurante

El cliente entra al restaurante y en un kiosko realiza su orden. Esta es una de las opciones. El sistema tiene varias ventajas, para el establecimiento y para el cliente.

  • De hecho, los tiempos de espera se acortan, porque no hay que esperar que alguien tome el pedido.  
  • En los kioskos de autopedido, el cliente dispone de toda la información que necesita para componer su orden y no necesita hablar con nadie. Todas las opciones de los platos están bien informadas, con indicaciones de ingredientes y detalles de los alimentos y de sus precios.
  • Esta modalidad involucra más a los clientes con sus pedidos, y ya no habrá devoluciones de platos por un ‘Yo no pedí esto’. Un motivo más que favorece al restaurante.
  • Está comprobado que cuando un cliente utiliza el autopedido, consume más que si le tiene que pedir al camarero.
  • Se reducen costos, se economiza en mano de obra y en devoluciones.
  • Mejora la satisfacción del cliente. Cuando realiza su pedido en un kiosko, el clietne personaliza con tranquilidad sus opciones. No depende de las explicaciones de un camarero al que a veces no se escucha con la debida atención.
  • Los kioskos ncluyen sistemas de pago en efectivo o con medios digitales. Algunos  reciben billetes y monedas y dispensan el cambio.

Ordena primero, luego entra al local

Restaurantes y coronavirus: kioskos de autopedido para tu restaurante

Muchas personas siguen muy atemorizadas con el coronavirus.  Tratan de tomar todas las precauciones posibles para evitar contagiarse. En especial se preocupan porque  permanecer en un local cerrado mucho tiempo con otras personas es un factor de riesgo importante.

Precisamente, con los kioskos de autopedido el cliente puede hacer el pedido en el exterior del local y entrar después, cuando su orden ya está lista. Esta es otra opción del uso de esta herramienta.  

Este sistema se logra colocando el dispositivo en el interior del local, contra las ventanas que dan a la calle. La gente opera desde la calle en una pantalla táctil proyectada. Esto facilita la decisión de entrar al local. El cliente indeciso navega por el kiosco, curiosea, van surgiendo sus ganas de elegir, por fin elige y la decisión de entrar está tomada.

Una alternativa que permite otra posibilidad con el kioskoes el chatbot conversacional con voz, que sustituye la pantalla táctil. Es una opción muy inclusiva, que acerca los kioskos de autopedido a no videntes o a personas a las que les cuesta operar con máquinas inteligentes.

Los kioskos de autopedido en el drive-thru

Los kioskos de autopedido se abren camino en todo tipo de locales de venta de comidas.  Muchos drive-thru (o drive- through) los han adoptado. El drive- thru es la modalidad de comprar comida sin bajarse del automóvil.

Con los kioskos  de autopedido se acortan las filas de coches en los carriles de espera. Y aunque no tiene que ver con el coronavirus y sus riesgos, favorecen al negocio.  El coche llega a la fila, realiza su pedido en el kiosko y cuando llega a la ventanilla de expendio su orden está lista.

Otras utilidades de los kioskos de autopedido

Cuando los kioskos integran un buen software, pueden ser una herramienta de evaluación y análisis de datos para la mejora.  Registran las operaciones, emiten informes de situación y el restaurador puede lograr un conocimiento real de su negocio. ¿Cuáles son las horas pico? ¿Qué  productos se venden más? ¿Cómo se comportan los clientes?

También estos equipos permiten una evaluación de los productos, y anticipar su posible decadencia. Y medir el impacto de las novedades.  El análisis de datos cruzados, es fundamental para proyectar el  restaurante, y el kiosko de autoservicio ofrece esta posibilidad sin incrementar los costos.  Además, hace posible componer las promociones  para atraer la atención del cliente.

La utilidad de los kioskos de autoservicio sin duda trasciende las restricciones impuestas por el coronavirus. A medida que se experimenta con ellos, se descubren utilidades y se perfeccionan sus funcionalidades. La tecnología no deja de servir al mundo y, especialmente, al ámbito comercial. Solo hace falta abrirse a la innovación, subirse a la ola de la nueva realidad y repensar el negocio.