La comida saludable está entre las tendencias de este año. Y a la hora de comer fuera de casa, es cada vez más común que las personas busquen mantener sus buenos hábitos alimenticios.

Los locales de comida rápida están siendo abandonados en favor de restaurantes que ofrecen una cocina equilibrada, con ingredientes frescos y sanos. ¿Y qué mejor idea que cosechar los ingredientes en el momento?

Tener un huerto en un restaurante permite asegurar la frescura de los ingredientes, pero además garantiza que no se utilicen productos químicos en su cultivo. El resultado es una comida más rica, más sana y más natural.  Y una mayor clientela en el establecimiento.

Mucho más que un espacio para cultivar

Un restaurante que tiene su propio huerto tiene también toda una filosofía que lo acompaña. Detrás de ese espacio de cultivo, está la idea del retorno a los orígenes, a la tierra y a las materias primas de gran calidad.

Los restaurantes que han elegido esta opción han adoptado la bandera de la cocina natural y saludable, con ingredientes frescos y de máxima calidad. Estos huertos ecológicos favorecen la consciencia ambiental y promueven los productos de temporada. Más que a una moda, esta práctica responde a un verdadero estilo de vida.

Es definitivamente una tendencia imparable. El poder cultivar en el propio restaurante es parte de la idea de devolverle protagonismo a los ingredientes del campo, naturales, ecológicos y muy saludables.

Beneficios de tener un huerto propio

En un restaurante, un huerto propio en sus instalaciones tiene muchos beneficios. Para empezar, se puede controlar la calidad de los cultivos, asegurarse de que no contengan productos químicos o conservantes y garantizar un excelente sabor. También pueden diseñarse cultivos a la medida, planificando y adaptándolos a las necesidades de las recetas que se prepararán.

Además, los productos son cosechados en su punto exacto y servidos con la mayor frescura posible, sin intermediarios y sin procesos que influyan en su calidad. Tener un huerto en tu restaurante asegurará ingredientes de máxima calidad, y a la vez una comida sana y deliciosa.

Un huerto urbano

No solo los restaurantes que quedan en el campo y tienen grandes espacios verdes pueden tener su propio huerto. Este espacio de cultivo se puede integrar dentro del mismo local, como ocurre en las principales ciudades europeas.

En este caso, el cliente puede elegir qué vegetales quiere que se utilicen para elaborar el plato que comerá. Es algo parecido a lo que sucede en las marisquerías clásicas, donde el consumidor elige la langosta que quiere que le preparen. En algunos restaurantes, el cliente también puede comprar las verduras del huerto para llevárselas a casa.

El huerto urbano más grande del mundo se encuentra en Madrid, en el restaurante del Hotel Wellington llamado “Las raíces del Wellington”. En un espacio bastante limitado y complicado, este proyecto cuenta con 14 parcelas de cultivos totalmente ecológicos. Allí se cultiva tomate negro, cardo rojo, lechugas y diferentes hierbas entre un total de 35 productos distintos.

Productos de temporada

Una de las principales características de un huerto en tu restaurante es que promueve el consumo de verduras locales y de temporada. Y este es un punto muy importante, ya que consumir productos de estación es la mejor manera de asegurarse que están en su punto óptimo.

Con la cercanía del huerto, los clientes entenderán y aceptarán mejor los cambios en el menú en función de la estación. De esa forma, el restaurante tendrá más libertad para adaptar su menú a los productos disponibles.

Productos elaborados

Un huerto propio no solo permite servir verduras o frutas frescas y de excelente calidad, sino también elaborar productos a partir de ellas para ofrecerlos a los clientes. Existen restaurantes, por ejemplo, que elaboran y venden sus propias mermeladas ecológicas.

También se pueden preparar salsas de tomates o todo tipo de aderezos en conserva, a partir de los productos del huerto. Los clientes se marcharán felices llevándose a casa un producto de gran calidad.

Cómo crear un huerto en tu restaurante

Para crear un huerto en un restaurante se pueden utilizar diferentes métodos, en función del espacio disponible y de los productos que se quieran cultivar. Se puede utilizar el jardín o la terraza, o integrarlo dentro del espacio del propio restaurante. Es muy importante buscar la asesoría de agricultores expertos en este tipo de cultivos para, asegurar el éxito de tu proyecto.

Como primer paso para este tipo de huertos, se puede crear una pequeña plantación de plantas aromáticas. Son fáciles de cultivar y se utilizan mucho en la cocina, por lo que es muy práctico tenerlas a mano. El aroma de estas plantas es mucho más intenso cuando están frescas.

Lo único que se necesita es un espacio exterior que reciba luz solar directa; esto es indispensable para que las plantas puedan crecer y desarrollarse. El espacio puede ser grande o pequeño, es solo cuestión de adaptar el huerto al lugar; el patio o la terraza son los lugares ideales.

También se pueden utilizar mesas de cultivo. Son muy prácticas por las diferentes alturas y anchos que ofrecen y porque tienen ruedas que permiten moverlas y colocarlas en lugares donde los clientes las puedan ver.

Si el espacio es limitado se puede utilizar un sistema de jardín vertical. Esta opción tiene además la ventaja ser una oportunidad para decorar la pared. Una tercera posibilidad son las cajoneras de cultivo, ideales para instalarlas en un pequeño jardín; la estructura de madera permitirá delimitar el espacio que se quiere dedicar al huerto.

Un huerto en tu restaurante es un valor añadido

En medio de una tendencia cada vez más marcada hacia la comida natural y saludable, un huerto en tu restaurante es sin duda un gran valor añadido; los clientes estarán seguros de que encontrarán ingredientes frescos y naturales. Además, se sentirán parte de una forma de cultivo con conciencia ecológica, y eso les encantará.

Es importante dar a conocer esta ventaja y publicitarla correctamente a través de una buena estrategia de marketing, por ejemplo a través de las redes sociales. Ofrecer una comida más fresca y sana que la competencia es una gran ventaja que hay que saber comunicar.

Fuentes de imágenes: OhBo organic cafe / Digebis  /  Pinterest / Planeta JOY