La forma de ahorrar en la gestión de un restaurante es un tema que preocupa a todos los propietarios de negocios gastronómicos. Muchos establecimientos cierran antes de cumplir los tres años, debido a problemas de gestión de costes. De hecho y según las estadísticas, más de la mitad de los locales están en esa situación.

Para evitar que ocurra lo peor, es necesario tomar algunas medidas que al principio pueden incluso generar más gastos. Pero es indispensable poner en marcha un plan para poder optimizar los costes y llegar a un equilibrio que permita que el negocio sea rentable y se mantenga en el tiempo. Para ello se requiere controlar y realizar ajustes en muchos aspectos del negocio, a veces incluso imperceptibles.

El desafío es lograr ahorrar en la gestión de tu restaurante sin afectar la calidad ni la experiencia del cliente. ¿Cómo puedes mejorar la gestión de tu restaurante? A continuación, veremos algunos trucos para conseguirlo.

La iluminación

La factura de electricidad suele ser uno de los principales problemas en el presupuesto de un negocio gastronómico. Puede convertirse en un gasto realmente muy importante y difícil de manejar. Es por eso que poder ahorrar en este aspecto es fundamental para optimizar la gestión de un restaurante.

Son muchos los elementos que intervienen en el consumo eléctrico, tanto en la cocina como en el comedor. Para empezar, se puede tratar de aprovechar al máximo la luz natural en el sistema de iluminación de todos los ambientes, realizando las reformas que sean necesarias para lograrlo. Esto evitará que se deban encender las luces por tantas horas.

Otro truco muy simple es utilizar siempre focos de bajo consumo y mantenerlos siempre muy limpios, para que la luz no disminuya en su intensidad. También es recomendable utilizar sensores y temporizadores en áreas como los servicios, para optimizar el tiempo de iluminación. Se trata de gestos simples, que tienen sin embargo un impacto en la factura a fin de mes.

luz

La climatización

Sin duda uno de los elementos que más influye en la factura de consumo eléctrico es la climatización. Y este es también uno de los factores más importantes para que los clientes se sientan a gusto en un restaurante. ¿Cómo ahorrar en este aspecto sin poner en riesgo el bienestar de los clientes?

Lo primero que se debe hacer es invertir en un sistema de climatización moderno y eficiente, adaptado al tamaño del local. Esto también puede requerir ciertos trabajos de instalación que pueden parecer costosos, pero la inversión merece definitivamente la pena. Es recomendable instalar un termostato para que la temperatura esté siempre controlada y sea agradable, optimizando el consumo.

Pero un sistema de climatización adecuado no es lo único que se debe tomar en consideración para ahorrar en los costes de electricidad. Un correcto aislamiento es fundamental para no desperdiciar energía. Se debe reparar las fugas en las ventanas y puertas, un problema fácil de solucionar que puede contribuir significativamente a ahorrar en la gestión de un restaurante.

Productos de calidad y bien almacenados

almacén

Un buen proveedor también es clave a la hora de ahorrar en la gestión de un restaurante. Si los productos que entrega son frescos, conservarán su frescura por más tiempo y se evitará el desperdicio. De los proveedores también dependerá que los pedidos lleguen a tiempo y que contengan los ingredientes y materiales solicitados. Y eso se traducirá en ahorro de tiempo y dinero. Por eso que es muy importante saber elegir a los proveedores y cuidar la relación con ellos.

Por otra parte, en un restaurante existen muchos tipos de productos, y cada uno de ellos requiere un tipo diferente de almacenamiento. Se debe contar con espacios adecuados para cada uno de ellos, en cuanto al diseño y a las condiciones de temperatura y humedad, por ejemplo.

Es necesario también mantener esos lugares en condiciones de limpieza óptimas, para así evitar la aparición de elementos que dañen los productos. En la conservación de los productos en estas condiciones, se requiere además un profundo conocimiento de las características de almacenaje que requiere cada producto.

En cuanto a los alimentos que requieren refrigeración, es importante elegir la maquinaria adecuada. Se debe adquirir equipos modernos y energéticamente eficaces y verificar regularmente que estén funcionando correctamente.

Las cámaras frigoríficas son indispensables en un restaurante, y siempre están encendidas. Sin embargo, si se tiene varias cámaras, se puede por ejemplo apagar una de ellas en temporada baja y trabajar con las otras. Esto contribuirá significativamente a disminuir el gasto de energía.

El menú

La elección de los platos que se servirán en un restaurante tiene un impacto directo en los costes de un negocio gastronómico. Son muchos los aspectos del menú que pueden ayudar a ahorrar en la gestión de un restaurante.

Por ejemplo, preparar platos con productos de temporada puede ser una gran idea. Además de ofrecer productos más frescos, utilizar estos ingredientes puede resultar mucho más barato, ya que se trata de productos que están más disponibles y a mejor precio.

Si se quiere reducir los costos, también se puede diseñar un menú que permita aprovechar al máximo los ingredientes. Un buen truco es pensar en recetas que sean complementarias en cuanto a los ingredientes que utilicen, para evitar de esa manera las mermas. Por ejemplo, si en una receta se utilizan solo las yemas de los huevos, se puede inventar otra que utilice solo las claras. Esto requiere una gran organización, pero evitará el desperdicio innecesario de ingredientes.

Reducir el desperdicio

Existen también otras maneras reducir el desperdicio de ingredientes y ahorrar en la gestión de un restaurante. Por ejemplo, tener un cuchillo adecuado para limpiar el pescado o la carne o para pelar las patatas puede hacer una gran diferencia. Un buen cuchillo y una buena técnica permiten sacar el máximo provecho a los ingredientes.

Para reducir las sobras que se tiran a la basura cada día, se puede realizar un pequeño estudio de los platos que más dejan los clientes sin comer. Con esta información es posible ajustar el tamaño de las porciones o reemplazar ciertos alimentos por otros de mayor aceptación.

Conclusión

Aunque en apariencia parezcan detalles muy simples, todos estos trucos para ahorrar en la gestión de tu restaurante tendrán un reflejo importante en la estimación final de los ingresos del establecimiento.