Las terrazas se han puesto de moda en bares y restaurantes, incluso en otoño e invierno. Se trata de una moda inducida, generalmente, por los locales que intentan aprovechar al máximo sus espacios.

En la época estival, todo va de maravillas, el calor invita a ambientes desestructurados y aireados.  Ahora bien, disponer de la terraza en el otoño exige algunas adaptaciones. ¿Está tu restaurante preparado para ello?

El acondicionamiento de la terraza en otoño, además de capacidad para recibir clientes, agrega un plus al negocio. A tus clientes les gustarán los ambientes distendidos y las terrazas generalmente lo son. Si ofrecen buena vista, mejor, pero si no es así, la clientela igual disfrutará si está bien planeada.

Como espacio para el almuerzo o la cena, para una copa o para el café de sobremesa, la terraza se vuelve versátil y generosa. El espíritu se impregna de una sensación de “aire libre” y de relax que genera  disposición a los buenos momentos. Y eso no siempre es cuestión de estación. Por tanto, la terraza en otoño y en invierno merece dedicación y esmero.

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 ¿Cómo preparar la terraza en otoño?

Algunas sugerencias y posibilidades:

  • Conocer a los clientes

En primer lugar, hay que pensar en los clientes. ¿Cuál es el target del restaurante? ¿Qué edades son las de los visitantes más frecuentes? ¿Asisten familias con niños? ¿Parejas? ¿Grupos de amigos? Las necesidades y gustos de los clientes determinarán la adecuación de la terraza en otoño.

  • Instalar toldo y cerramientos

En todos los casos, un elemento esencial es el toldo y el cerramiento. Existen diversas posibilidades y materiales para este fin. Techar la terraza, protegerla del frío y de los avatares climáticos es indispensable.

Algunos restaurantes optan por cerramientos fácilmente removibles. En este caso, si las temperaturas son moderadas y agradables, se pueden mantener abiertos.

En este grupo se encuentran las pérgolas que transforman cualquier espacio en una terraza en otoño. Son estructuras que constan de cuatro o seis pilares de madera o metal que sostienen el techo, y tienen buena utilidad para crear espacios más íntimos.

Otros locales  prefieren estructuras más sólidas, que se colocan una vez y permanecen instaladas hasta la próxima primavera.  También es posible combinar ambos sistemas y flexibilizar el uso del lugar; en todos los casos es preciso prever que en la próxima primavera y verano el cerramiento será retirado.

  • Elegir las estufas para exteriores adecuadas al lugar

El otoño y el invierno exigen temperatura cálida y confort. Las estufas para exteriores siempre son necesarias y el mercado ofrece opciones para cada situación y presupuesto.  Algunas de ellas son:

  1. Estufas de exterior a gas. Son las más utilizadas, pues no requieren de cables ni de enchufes. Se trasladan fácilmente y pueden ubicarse en cualquier parte de la terraza.
  2. Estufas de exterior eléctricas. Si bien son ligeras y ocupan poco espacio, requieren de cables y enchufes. Generalmente se las instala en algunos puntos fijos, adosadas a la pared para evitar tropezones y enganches con los cables.
  3. Estufas de pellets. Se están convirtiendo en las más elegidas. Aportan una excelente relación entre costo y rendimiento. No producen humo, el combustible es barato, la combustión es limpia, se pueden programar con automatismos y disponen de control de temperatura. Todos son factores interesantes a la hora de elegir.

Existen estufas eléctricas para exterior con alto rendimiento energético, aspecto que las hace muy convenientes, además requieren poco mantenimiento. En caso de que se opte por este tipo de estufas, es necesario distribuirlas estratégicamente; el aire cálido debe llegar a todos los rincones del lugar.

  • El suelo

Es un aspecto a tener en cuenta si la terraza tiene suelo natural, de césped o piedritas. Debe pensarse en instalar un suelo homogéneo, que permita el tránsito sin dificultad aún en días de humedad o lluvia. Al elegir el tipo de suelo para la terraza en otoño se debe tener presente su resistencia y la facilidad para limpiar.

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  • El mobiliario

Los muebles visten la terraza en otoño, con ellos es posible plasmar la imagen de calidez, de bienestar, de relajación y descanso. Es preciso pensar la terraza en otoño integrada al resto del restaurante,  de modo que los muebles muestren el concepto que se desea transmitir.

Los muebles de hierro sugieren un estilo antiguo y desestructurado. También van muy bien los característicos muebles rústicos con tendencia vintage; almohadones y cojines contribuirán al aspecto de comodidad y darán un toque de color. Si la terraza es amplia, es posible armar algunos rincones con sofás y mesas ratonas.

  • La decoración

La terraza en otoño debe ser tratada con la misma atención que el salón comedor principal. Cumple igual función, por lo que las personas deben sentir que ha sido preparada para su bienestar. En este sentido, la decoración es un factor que aporta mucho. Plantas, adornos colgantes, pequeños acuarios, telas y estatuillas, cuadros, velas y candelabros podrán ambientar el espacio.

Una pantalla gigante permitirá que los aficionados al fútbol puedan disfrutar de su deporte preferido, o los niños de los dibujitos que los entretienen.

Hay ocasiones en que en la terraza se preparan acontecimientos especiales. Celebraciones de días marcados en el calendario o  eventos creados por el restaurante encuentran cabida en la terraza. La decoración del lugar podrá renovarse para esos momentos, de modo que los clientes vivan el entusiasmo del cambio.

  • El rincón infantil

Algunos restaurantes familiares destinan parte de la terraza a rincón para los niños.  Alfombras, almohadones, mesas y banquetas pequeñas, juguetes y mucho color atraparán a los pequeños.  De este modo, los adultos disfrutarán gratamente de la estancia. Los niños felices provocan felicidad en sus padres.

Todo debe estar pensado con previsión, antes de que termine el verano. De este modo, la terraza estará acondicionada adecuadamente en cuanto comience el otoño.